El Hospital de Niños no puede tratar los problemas de adicción

La estructura edilicia y la falta de recursos humanos son los principales inconvenientes.
El flagelo de la drogas no da tregua a los niños y adolescentes. La necesidad de un sistema para la rehabilitación de la adicción es urgente, pero los medios con los que cuenta la provincia son insuficientes. Aún no se terminó la obra del Centro Humaraya, el que se tiene proyectado como uno de los pilares para hacerle frente a la lucha a este problema, como también a otros relacionados con la salud mental. Sin embargo, los menores, chicos y adolescentes, son los más vulnerables. El Hospital Interzonal de Niños Eva Perón (HINEP), centro asistencial de referencia en Catamarca, hoy hace frente a esta realidad, pese a que no está en las mejores condiciones para efectuarlo. Desde el punto de vista edilicio no tiene capacidad física y desde el recurso humano no posee la cantidad de personal ni de especialistas para abordar esta problemática a fondo, ni tampoco con personal de seguridad.

Elvira Marafini, directora general del Hospital de Niños, admitió esta realidad, y remarcó que las condiciones edilicias no son las adecuadas, no sólo para tratar las adicciones sino a cualquier otro paciente psiquiátrico o con algún problema relacionado con Salud Mental.

Según la funcionaria, para el caso de estos pacientes que requieren un cierto grado de seguridad, el HINEP no está preparado. De la parte de estructura edilicia, el establecimiento sólo tiene una habitación con defensas en las ventanas y actualmente está ocupada por un paciente con discapacidad mental. Este hospital sólo tiene ventanales comunes. No obstante, anticipó que en la ampliación hospitalaria se tiene previsto un determinado número de habitaciones –entre 2 y 4, estimó, para mejorar el sector de Internación- acondicionadas para que la estancia de estos pacientes sea de una forma segura. Debido a su situación, a veces son pacientes que se autolesionan o lesionan a otras personas, como al cuidador.

También advirtió que desde la capacitación del recurso humano hay que preparar médicos, enfermeras y al personal de seguridad -que en realidad es de mantenimiento, aclaró-, porque el nosocomio pediátrico no tiene personal de seguridad capacitado para poder manejar como corresponde a este tipo de pacientes.

La Nueva Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657 es el marco legal que deroga a la Ley Provincia N° 4004. En este sentido, Marafini recalcó que si bien esta norma es nueva, el problema es que, “como siempre, las leyes son nacionales para una realidad en Buenos Aires que es muy distinta a la realidad del recurso humano que tiene el interior de la Provincia. Ellos dicen ‘sí, lo puedo dar de alta’, pero a veces la familia no tiene ni siquiera un lugar”.

Por su parte, Alejandro Severini, director asistencial, informó que en el primer trimestre del año se atendieron, aproximadamente, entre 1 a 2 chicos por mes. También aclaró que en ocasiones se reinternan, es decir, salen y nuevamente vuelven. “Estamos luchando para que el Hospital no se convierta en una nueva alcaidía. No podemos contener este tipo de situaciones. Estamos buscando la vuelta”, expresó.

Ayuda y carencias

Debido a que la temática es compleja, ambos directores señalaron que se lo debe abordar desde distintos estamentos. Según informaron que los nuevos jueces de Menores, Rodrigo Morabito y Fabricio Gershani Quesada, “tienen la mejor predisposición y están realmente preocupados por el problema. Siempre nos atendieron el teléfono y de alguna manera nos ayudan, pero el problema es complejo y requiere soluciones complejas”.

En este sentido, insistieron en que en este momento, en el HINEP no tienen todas las condiciones para dar la solución precisa. Sin embargo, el recurso humano trata de hacer lo mejor posible, pero el Hospital de Niños no cuenta con psiquiatra infantil. El centro de salud pediátrico tiene un Servicio de Salud Mental (con psicólogas, psicopedagogas y una estimuladora).

1 a 2

Son los chicos que mensualmente ingresan al Hospital de Niños y permanecen internados por problemas de adicción. En algunos casos, reingresan.

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