Entrega de diplomas a personal de enfermería Distinguieron a los doctores: Juan Camusso, Roberto Decotto, Juan Garaventa y Raúl Insúa. También el personal de enfermería fue reconocido con la entrega de sus diplomas.
Ayer, el Hospital “Juan Carlos Arámburu” se vistió de fiesta para festejar sus 106 años al servicio de la comunidad pehuajense y la zona. Como estaba programado a las 10:00, en el salón que ocupa el SEBAS, comenzó el sencillo acto precedido por el intendente Pablo J. Zurro y el director del nosocomio, doctor José María Picheto, quienes estuvieron acompañados por la titular de la Secretaría de Salud del Municipio, Marta de Francisco, el titular de la Región Sanitaria II, Mario Gallardo, médicos profesionales de la salud, personal de la entidad, el presidente de la Cooperadora del Hospital Municipal, Jorge Hansen y sus delegados, el secretario de Gobierno, Avelino Zurro, el secretario de Hacienda, Daniel Guibelalde, representantes del HCD local, junto a otras autoridades municipales y del principal efector de la salud en Pehuajó; también muchos vecinos se acercaron para presenciar el emotivo festejo.
EL ACTO
Luego de los anuncios protocolares, el primer orador fue el Director del Hospital Municipal quien agradeció la compañía de los presentes para recordar la fundación del lugar. Y puntualizó sobre la agenda programada para llevar a cabo el acto; refiriéndose además a “los reconocimientos dirigidos a un grupo de profesionales, que durante tantos años trabajaron y deambulando por los pasillos de este nosocomio”.
DIPLOMAS Y OBSEQUIOS
Acto seguido, comenzó la entrega de diplomas y obsequios a los facultativos médicos y profesionales de enfermería, destacados por el trabajo, la trayectoria y por los servicios prestados a favor de la salud pública.
El primer homenajeado fue el doctor Juan Carlos Camusso y la secretaria de Salud fue la encargada de entregarle el presente. El siguiente invitado fue el doctor Roberto Decotto, quien recibió su distinción encomendada al doctor Juan Miguel Cumba. El próximo agasajado fue el doctor Juan Marcelo Garaventa, siendo el intendente Pablo J. Zurro el invitado para entregarle el obsequio. Luego le tocó el turno al doctor Raúl Insúa, quien recibió su estímulo de las manos del doctor José María Picheto.
PERSONAL DE ENFERMERÍA
Seguidamente, fueron distinguidos con sus diplomas miembros del personal de enfermería. Las agasajados fueron las señoras: Amanda Avalís, Amelia Ferreira, Alicia Franco y Noemí Heffler. Y los invitados para entregar las distinciones fueron: el enfermero Alberto González, el concejal Ricardo Baute, Marta Defrancisco y Avelino Zurro, respectivamente.
PALABRAS DEL DOCTOR RAÚL INSÚA
A continuación, el doctor Raúl Insúa fue el orador que habló en representación de sus colegas, agradeciendo las distinciones recibidas y pronunció un conmovedor discurso:
“Hace dos años me citaron de la oficina de Personal de la Municipalidad para comunicarme que tenía que jubilarme. Sin mayor tiempo a la reflexión pasé a otra oficina donde iniciaron mis papeles y me dijeron: ‘doctor a partir de mañana no tiene que seguir concurriendo al hospital’. Pero, al día siguiente por la mañana, salí para el hospital y al llegar al semáforo de Gorriti supe que ya no debía seguir ese camino que había recorrido durante más de treinta años. “Sentí una sensación rara, incómoda, nueva, distinta; con el transcurrir de los días, esa sensación dio lugar a un estado inefable de libertad: saber que a partir de ese momento puedo disponer de mi tiempo, sin horarios, sin guardias, sin obligaciones reglamentarias y sin embargo seguimos trabajando. Porque los cuatro que estamos aquí continuamos ejerciendo nuestro oficio.
“Jorge Luis Borges me dijo en una ocasión que ‘habían tres profesiones que son lo que son las 24 horas del día y los 365 días del año. Ellas son: policía, sacerdote y médico’ ".
“Nosotros no podemos dejar de trabajar, porque está en nuestra esencia. Y entonces pensé, en ese momento, que nos habíamos ido del hospital y que a nadie le importaba... Tantos años caminado estos pasillos, estas salas y de un día para otro, uno desaparecía y a nadie le importaba. Que nadie sabía más de uno, que nos habíamos esfumado en el recuerdo.
Medité en estos tiempos, en la esencia de nuestra profesión y en la pasión que hemos puesto en su ejercicio; sin el cual nuestro trabajo no merece ser ejercido.
“Roberto llegó a este hospital luego de hacer una residencia en Estados Unidos y se puso a trabajar sin sueldo durante diez años y a dar todo lo que sabía. Yo llegué después de hacer una residencia en el Hospital de Clínica en Buenos Aires y también trabajé diez años ad honorem cumpliendo con todo lo que el hospital me exigía. Cacho Camuso llego recibido de la Universidad de Buenos Aires y comenzó a trabajar en el laboratorio de este lugar, también sin sueldo durante once años, y a lo largo de treinta aportó no solo sus conocimientos y dedicación, sino también sus equipos, reactivos y muchos insumos necesarios para su trabajo. Marcelo, también venido de la Universidad de Buenos Aires, llegó a este nosocomio y le entregó todo su tiempo, paciencia y dedicación, que no fue poca, y también casi le dio su salud.
“Al fin de cuentas, nosotros, no hicimos más que devolver a la sociedad el privilegio que tuvimos al haber podido estudiar gratis en la Universidad. Y sin embargo, nos íbamos y hasta ahí no quedaba de nosotros ni siquiera el recuerdo. Se imaginan entonces la sorpresa que me produjo la invitación a esta tardía despedida; obra, idea del Director y de las autoridades de Municipio. Esto suena casi a una reivindicación; es creo, el homenaje a la culminación de una trayectoria. Cosa que agradezco profundamente, verdaderamente uno se siente mejor. Gracias Pablo, gracias Marta, gracias José.
Para terminar un par de reflexiones y el agradecimiento al personal de enfermería, que es el que está en la primera fila de la batalla contra la enfermedad y el dolor. Sin ese trabajo sacrificado y silencioso la tarea de los médicos sería muy difícil. A todas ellas, gracias. Y a los pacientes, ya que nuestra profesión nos obliga a estar en íntimo contacto con las personas; entrar en sus vidas, en sus íntimos infiernos con sus más profundos dolores, y volver de esas profundidades para poder seguir el camino, que no es poco. Los pacientes que me permitieron y aceptaron como amigo sapiente, una caudalosa corriente de seres humanos que nos han dado permiso para darle todo lo que tenemos que nunca será bastante, ni suficiente para ellos. Y que nos los han devuelto en palabras, en pequeños gestos, en alguna mirada... Esa sensación es imposible de transmitir, hay que haberla vivido. A los que están y nos miran y a los que ya no están y nos esperan, sólo cabe decirles: gracias, muchas gracias”.
PABLO ZURRO
También el intendente Pablo Zurro emocionado emitió su reflexión: “Había dispuesto no hablar y le pido disculpas; pero las palabras del doctor Insúa me han angustiado y para liberar la angustia hay que hablar. Yo creo que no es la placa que le entregamos nosotros, yo creo que ustedes han quedado en la historia de Pehuajó, en la historia de todos los pacientes, como va a quedar mañana el doctor Cumba o como van a quedar tantos. Son un ejemplo, un ejemplo de la medicina que fue y de la medicina que puede venir; porque no se ocuparon sólo de la parte mercantil, como muchos se ocupan hoy. Se ocuparon trabajando a donores, se ocuparon dejando sus horas, se ocuparon dejando sus vidas y se ocuparon de la vida de los demás. Ustedes son un ejemplo, ustedes no necesitaban un reconocimiento; nosotros se lo hicimos y es lo menos que le podíamos hacer. Ustedes han quedado en la memoria colectiva de Pehuajó y yo, como Intendente, me angustié, no como Intendente, como un ser humano. Y les agradezco por todo lo que han hecho por todo nosotros. Muchísimas gracias”.
INAUGURACIÓN DE LA SALA DE RESIDENTES
Luego que los homenajeados recibieran el merecido aplauso del público, prosiguió el cronograma estipulado donde las autoridades procedieron a inaugurar la Sala de Residentes, un espacio esperado para que los profesionales puedan desarrollar con mayor comodidad otras actividades. De este modo, el intendente Pablo Zurro, la doctora Marta de Francisco y el doctor José Picheto realizaron el tradicional corte de cintas del nuevo recinto y reinauguraron el sector de Salud Mental, invitando a los presentes a recorrer el lugar; para luego apreciar las otras obras recientes.
Al finalizar, los concurrentes se reunieron nuevamente para culminar el festejo saboreando un merecido lunch.


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