La nueva sala de diálisis del Hospital Centenario, que fue inaugurada por el gobernador Hermes Binner en febrero de este año, todavía no se puso en marcha. La directora del efector, Aurora Bruno, explicó que "se encontraron problemas en los desagües, que provocaban el anegamiento del subsuelo donde están las máquinas". Por esta razón, nunca se pudo usar el nuevo servicio. Ahora trabajan a buen ritmo para que recién a fin de mes pueda comenzar a funcionar. Esto no causó inconvenientes a los pacientes ya que se siguen dializando en la antigua sala.
"El problema es que encontraron desagües viejos y se tuvo que encarar una obra complementaria para iniciar el funcionamiento del servicio", justificó ayer Bruno y aclaró que "nunca se dejó de atender a los pacientes, a los que se está dializando en la antigua sala".
Paradojas. Justo cuando el hospital se apresta a celebrar, este lunes, los 100 años desde que se colocó la piedra fundamental (la obra se terminó en 1920), anotó entre sus logros una moderna sala de diálisis que nunca funcionó. Eso sí, no faltó la inauguración y el corte de cintas.
La directora del hospital admitió que cuando fueron a poner en funcionamiento la sala y a hacer las pruebas se encontraron con la sorpresa. "Vieron que los desagües primitivos no funcionaban y se inundaba el subsuelo donde se colocaron las máquinas", indicó. Así, recién ahí alguien reparó en un dato que hasta ese momento no se había tenido en cuenta: el jardín estaba sobreelevado y cuando llovía se inundaba la sala de máquinas.
Bruno confirmó que "ya se está trabajando para solucionar el problema" y detalló que "se sacaron 100 metros cúbicos de tierra del jardín para evitar que cuando llueva el agua llegue al subsuelo". También se realizará un recambio del sistema cloacal lindante y se colocarán 40 metros de canaleta. Para terminar, se construirán aleros y claraboyas. Esta fue una obra complementaria que hubo que hacer", señaló la funcionaria, al tiempo que adelantó que "a fin de mes ya se podrían trasladar los pacientes a la nueva sala.
Según Bruno, las obras están muy avanzadas. De hecho, habían planificado mudar a los pacientes para que el lunes próximo estuviera funcionando. Sin embargo, tampoco será posible, porque previamente se necesita hacer un testeo con los pacientes dializándose. "Si esta prueba se hace el lunes, que es feriado, y algo se rompe, no hay dónde comprar repuestos. Por lo tanto, la puesta en marcha definitiva podría ser a fin de mes", señaló.
La nueva sala de diálisis, que lleva el nombre de quien fuera un activo filántropo del hospital y presidente de la Bolsa de Comercio, Federico Boglione, es única en el país por la tecnología con que está equipada. Cuenta con 28 puestos de diálisis distribuidos en cuatro sectores y un espacio aislado para tratamientos especiales, lo que permite incrementar la capacidad de atención hasta unas 200 personas mensuales.
Además, el servicio cuenta con un sistema de distribución y producción del agua pura y estéril, con el máximo estándar requerido en los servicios de hemodiálisis a nivel mundial.
En la actualidad en el Centenario funcionan 18 sillones para diálisis y el servicio atiende a 54 pacientes por día.

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