La medida fue adoptada ayer, por tiempo indeterminado. Aseguran que la reducción de la planta afectará el funcionamiento.
El rechazo a la medida adoptada por el Ministerio de Salud fue total porque además de las cesantías confirmadas hay incertidumbre por los puestos de otras 150 personas que deberán "fundamentar" su labor para continuar vinculadas al nosocomio.
A primera hora de ayer hubo un plenario de trabajadores hospitalarios, en el que se determinó la suspensión de todas las actividades, menos la atención de urgencias. Apenas un par de horas más tarde, la imagen del edificio de calle Naciones Unidas era muy distinta a la habitual. Apenas un puñado de personas esperaba ser atendida o someterse a extracciones de sangre. Ya estaban en el hospital cuando se adoptó la medida. A quienes llegaron más tarde se les explicó el inicio de la medida, que podría endurecerse a partir de hoy.
"En asamblea decidimos iniciar una retención de servicios y adoptar el estado de asamblea permanente hasta que se revierta la situación de los compañeros cesanteados", dijo Marcela Torres, delegada de ATE.
La medida fue adoptada junto al gremio UPCN y con participación de trabajadores no afiliados a los gremios.
"Los contratos se vencieron en diciembre, pero recién ayer llegó el listado. Siguieron trabajando, sin tener ninguna notificación previa" de la interrupción del vínculo, dijo Torres.
Incertidumbre
Además, se supo ayer que otras 150 personas no tienen garantías de la continuidad en su empleo, lo que generalizó la preocupación y endureció la postura de los empleados. "Acá no hay ñoquis", repetían al relacionar las cesantías con el recorte de personal en casi todas las áreas del estado.
Torres aseguró: "Dentro del hospital es imposible achicar la planta sin afectar el funcionamiento. Por ejemplo, si esto queda así, el servicio de hemoterapia contaría las 24 horas, los 365 días del año, con un solo agente. Y en esas condiciones es imposible que pueda funcionar. Debería haber contrataciones o cerrar servicios".
Dirección
"La medida fue tomada por el ministerio y no pasó por la dirección del hospital", recalcó Torres, quien explicó que el actual director del nosocomio, Daniel Bergero, "estuvo en la asamblea y manifestó que va a hacer todo lo posible para que esto se revierta". Luego, la dirigente gremial se entrevistó con María Luz Riera, elegida por el ministro Norberto Delfino como futura directora de la institución. Sin embargo, por no haber asumido el cargo, se postergó el análisis de la situación.
Los trabajadores explicaron que "a fin del año pasado se pidió a los jefes de servicio una fundamentación de por qué había que mantener estos contratos, lo que se envió a Viedma en tiempo y forma".
La mayoría de los cesanteados son empleados administrativos, aunque también hay profesionales. Y, como en el caso de los que podrían ser despedidos, algunos aprobaron concursos de pase a planta.
Hoy analizarán la continuidad de la medida.
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