El horror del pasado: hallaron los restos de al menos 15 desaparecidos en el ex Arsenal

La Justicia Federal confirmó ayer el descubrimiento de los cadáveres de al menos 15 personas que habrían desaparecido durante la última dictadura militar, enterrados en una fosa común en el predio del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, donde funcionó un centro clandestino de detención. “Esto comprueba el genocidio”, lanzó Alperovich.
Otra oscura y aterradora página de la historia argentina que permanecía oculta fue desenterrada y sacada a la luz ayer en Tucumán. Autoridades judiciales confirmaron que en los últimos días fueron encontrados al menos 15 cadáveres en una fosa común de inhumación en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, donde funcionó uno de los centros clandestinos de detención (CCD) más importantes del país durante la última dictadura militar.

Además, junto a los esqueletos, también se encontraron proyectiles de armas de fuego, restos de ropa y calzado.

La información sobre el hallazgo de estos restos humanos, que pertenecerían a personas desaparecidas durante la dictadura que se instauró en la Argentina entre 1976 y1983, fue confirmada por el Juzgado Federal I de Tucumán, a cargo de Daniel Bejas.

El macabro descubrimiento, considerado como un hecho histórico en el proceso iniciado en 2005 con la reapertura de las causas por la represión de estado en la década del 70, revela la atrocidad de los crímenes cometidos por los militares en el poder.

Además, permite comprender en toda su dimensión los dichos del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, quien en septiembre último, cuando visitó el ex Arsenal, aseguró que se trató de un "centro de exterminio".

El hallazgo fue el fruto de la investigación que lleva adelante el Equipo Argentino de Antropología Forense, con la colaboración del Grupo Interdisciplinario de Arqueología y Antropología de Tucumán, tarea que incluyó la realización excavaciones en el ex Arsenal.

Según reveló la Justicia, a través del Centro de Información Judicial (CIJ), los cadáveres descubiertos "se encuentran parcialmente quemados y ubicados a diferentes profundidades, con distintas orientaciones, en la mayor parte de los casos dispuestos en relación anatómica".

Además, detalló que como elementos asociados a los restos óseos se hallaron proyectiles de armas de fuego, restos de ropa y calzado.

La investigación

La investigación relativa a la localización de fosas comunes en el predio del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga se tramitó ante el Juzgado Federal II de Tucumán, desde el inicio de la causa en 2005, hasta el 26 de septiembre de 2011. A partir de entonces, el expediente fue adjuntado a la mega-causa penal donde se investigan los delitos perpetrados en ese centro clandestino de detención y que se encuentra radicada en el Juzgado de Bejas y la Secretaría de Derechos Humanos que dirige María Virginia Duffy.

De acuerdo al informe oficial publicado por el CIJ, el peritaje de la fosa común advirtió huellas de una retroexcavadora. Así, se deduce que primero se habría producido quema de cuerpos, luego la remoción de la fosa mediante uso de esa máquina y finalmente el relleno de la misma. Además, en el lugar se encontraron marcas de oruga de tanques de guerra.

El primer hallazgo en el marco de la investigación pericial ocurrió el 31 de marzo de 2011, cuando se detectó la primera remoción en profundidad descubriéndose restos óseos y material asociado y la presencia de paredes quemadas.

Asimismo, el informe judicial precisa que "se produjo a partir del 25 de noviembre último el hallazgo de huesos completos no asociados, y continuando con la excavación pericial se descubrió lo que fuera una fosa común con la presencia de cuerpos completos en diferentes posiciones, varios de ellos atados en las extremidades superiores, algunos con presencia de proyectiles de arma de fuego y vainas asociados directamente". También resalta que "los cuerpos hallados se encontraban ubicados como cayeron" y que "la fosa habría sido de quema atento la presencia de círculos de neumáticos y rastros de combustión en los cuerpos, pero la misma no habría concluido por razones desconocidas".

De acuerdo a la hipótesis que manejan los investigadores, "al parecer la fosa peritada habría sido abierta con pala en forma manual". Según el informe oficial, "la evidencia hallada permitiría suponer que fue el lugar de ejecución (de las personas cuyos restos fueron encontrados)".

Para la Justicia Federal, "el hallazgo descrito fortalecería la presunciones existentes respecto a la comisión del delito de homicidio agravado y la relativa a un accionar posterior destinado a garantizar la impunidad de los delitos perpetrados, conforme se sostuviera en el auto de procesamiento dictado con fecha 27 de diciembre de 2010 en el marco de la mega-causa" del ex Arsenal.

Repercusiones

El secretario de Derechos Humanos de la provincia, Humberto Rava, opinó que "estos hallazgos trazan una perspectiva que tiende a aclarar cada vez más el destino de las víctimas del terrorismo de estado".

Durante una conferencia de prensa, el funcionario destacó que estos casos resaltan "la importancia de la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, con más de 300 genocidas juzgados" desde la anulación de las leyes de impunidad. "No pueden sostener con argumentos racionales la barbarie y el terrorismo de estado que vivió Tucumán y el país", indicó Rava.

Por su parte, Selva Varela y Juan Nobile, integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense que trabajó en el Arsenal, explicaron que los cuerpos serán trasladados al laboratorio en Buenos Aires y se realizarán análisis para delimitar sexo, edad, estatura y pruebas genéticas que permitan identificarlos.

"Comprueba el genocidio"

Varela y Nobile fueron ayer a la Casa de Gobierno, donde se reunieron con el titular del PE, José Alperovich, a quien brindaron detalles sobre el trabajo que realizan.

Alperovich sostuvo que la confirmación de la existencia de fosas comunes con restos de desaparecidos en la provincia "comprueba que el genocidio de la dictadura militar fue tremendo, como así el grado de aberración que hubo en la Argentina, y cómo se mataba gente". "Sin dudas es bueno que se muestre a la sociedad y que se esclarezcan los hechos. Los familiares nunca tuvieron la posibilidad de tener una tumba donde ponerle una flor porque han ocultado los cadáveres durante mucho tiempo y ahora la gente se va a dar cuenta de la realidad que se negaba porque no aparecían los cadáveres", expresó el Gobernador.

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