Sin horno pirolítico en la ciudad, residuos patológicos se amontonan en el hospital

Un cuadro extremadamente preocupante se pudo observar en la mañana de ayer en el sector de depósito de los residuos patológicos del Hospital 4 de Junio, donde no sólo el olor es insoportable sino que las moscas y otras alimañas invaden el lugar.

Según trascendió, un vehículo no habilitado para esta tarea iba a extraer las bolsas pero no fue avalado por el responsable del nosocomio, debido a la gravedad de la situación.

Cabe mencionar que en el pasado viernes 21 de enero fue clausurado el horno pirolítico de la empresa local Bio-lisis S.H. instalado en colonia Pampa Napenay, por supuestas anomalías denunciadas por los vecinos. Allí se efectuaba el tratamiento de los residuos patológicos de varias empresas de salud del medio desde el mes de noviembre, cuando fue inaugurada.

Y una vez que el municipio decidió su clausura -según los propietarios del horno sin contar con el poder de policía para ello-, evidentemente no se tomaron las precauciones necesarias para evitar que, apenas una semana después, se genere un inconveniente que amenaza con profundizarse si no se adoptan medidas urgentes.

En una recorrida realizada por NORTE en la mañana de ayer, se pudo constatar que el depósito destinado a los residuos patológicos en el Hospital 4 de Junio está abarrotado de bolsas rojas, pero no sólo ello: materiales descartables, sangre y otros elementos se encuentran diseminados en inmediaciones del lugar.

Frustrado operativo madrugada

Según una fuente consultada por NORTE, en horas de la madrugada del sábado arribó un camión proveniente de Resistencia para trasladar los residuos patológicos hacia esa capital para darle el tratamiento correspondiente.

Allí habrían sido convocados seis operarios que realizaron la tarea pero aparentemente sin el resguardo correspondiente y desconociendo el contenido de las bolsas. “Dos de ellos se descompusieron y empezaron a vomitar”, señaló una persona que pidió reserva de su identificación.

Según el relato, se habrían cargado unas 100 bolsas en un camión convencional que no reunía las características para trasladar residuos de este tipo, y cuando el encargado de viajar por la ruta con estos elementos pidió una firma que avale dicho transporte para “cubrirse” ante algún control, quien se encontraba como responsable del nosocomio se negó a rubricar por el riesgo que ello asumía.

Ante esta situación, las bolsas con residuos patológicos fueron nuevamente dejadas en el lugar, aunque en ese trayecto se fueron rompiendo y quedaron diseminadas en inmediaciones del depósito.

El compromiso de los funcionarios

En ocasión de realizarse la reunión con los vecinos de Pampa Napenay, asistieron funcionarios de la Subsecretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de la Dirección de Fiscalización Sanitaria del Ministerio de Salud Pública y de la Dirección de Bromatología del municipio.

Allí habían asumido el compromiso de solucionar el inconveniente denunciado con la implementación de un plan de acciones conjuntas con el municipio, como ser capacitación del personal de sanatorios y hospitales sobre el tratamiento de separación de los materiales patológicos e instrumentos descartables y otros.

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