Horas de tensión en Caleta

Los alegres rostros que se veían en las calles de la ciudad del Gorosito durante los no tan lejanos corsos de carnaval, cuando la gente compraba individualmente y sin mirar costos varios recipientes de espuma en aerosol, ahora cambiaron por gestos adustos y malhumorados.
De hecho, los conflictos laborales que esta vez tienen gestación en esferas estatales generan un clima de tensión.

Los residuos domiciliarios se siguen acumulando en las calles de Caleta Olivia por el paro de los municipales. Tampoco circulan colectivos en ramales urbanos.

Caleta Olivia (agencia)

Los dirigentes políticos ya no pueden minimizar ni ocultar este difícil panorama, aunque el propio gobernador Daniel Peralta parece estar sólo enfrascado en las cuestiones con YPF y prácticamente no hace referencia a la crisis social que se percibe con mayor incidencia en Caleta Olivia y otras localidades de la zona norte santacruceña.

En esta ciudad, por ejemplo, los residuos domiciliarios se siguen acumulando en los frentes de viviendas y comercios porque los camiones recolectores del municipio no salen desde el jueves ya que la comuna no tiene fondos suficientes para pagar los sueldos de marzo. Ni a ellos ni al resto de los trabajadores del mismo ámbito que se desempeñan en diferentes dependencias comunales.

Tampoco pasan colectivos de ramales urbanos porque los choferes de la decena de unidades que estaban en condiciones de prestar servicio (de un total de 19) se encuentran en huelga por la misma razón.

El grueso de los municipales que llevan adelante el paro, que para evitar problemas legales lo reflejan como un quite de colaboración, preparan una protesta para el mediodía de mañana.

En cada uno de ellos hay disímiles historias de angustia por no contar con el sustento familiar.

Además, quienes no tienen automóviles particulares para movilizarse --tanto familias municipales como de otros sectores laborales-- deben gastar sus ahorros en los servicios de taxis y remises que en su mayoría no se dignaron a rebajar sus tarifas, como una manera de solidarizarse con la comunidad que se quedó sin colectivos.

OTROS FRENTES

Por separado, aunque dentro de un mismo contexto de crisis, los estatales provinciales ya se manifestaron el jueves por las calles de Caleta no sólo por las constantes demoras en el pago de sueldos sino también porque el gobierno les dice que no hay posibilidades de aumento, mientras la inflación patagónica no se detiene.

Pero además, pusieron de manifiesto su bronca por la ineficacia de la obra social provincial, sobre la cual se hicieron varias denuncias judiciales, a lo que suman la falta de insumos y profesionales en el Hospital Zonal, algo que incluso fue señalado por el propio plantel médico y la directora asociada, Patricia Zari.

A este panorama se le sumó recientemente la advertencia de integrantes de cuadros subalternos de dependencias policiales de la zona norte, principalmente de Caleta Olivia, acerca de la posibilidad de acuartelarse.

Inicialmente se preveía que el conflicto podría estallar este fin de semana, aunque ahora se aduce que podrá ser a mitad de la semana entrante. Quizá se cumpla o tal vez no por las presiones de los superiores, pero nadie puede negar que el malestar por razones salariales existe en ese ámbito.

MENOS VENTAS

Los estacioneros dicen que venden menos combustible y también cayeron las ventas en las jugueterías, muebles, kioskos, restaurantes, carnicerías y almacenes de barrio.

Hasta el encargado de un carrito de la costanera dijo ayer a Diario Patagónico que ahora solo vende un promedio de 35 choripanes por día, la mitad de los que despachaba hace dos semanas y eso que prefirió mantener el costo de 13 pesos, a pesar que ahora “el gancho” de chorizos cuesta 400 pesos, 100 más que a fines de marzo.

Los supermercados, que no son muchos en esta ciudad, parecen ser los únicos que están soportando la crisis, aunque muchos clientes no pagan al contado sino que apelan sus tarjetas de crédito.

En cierta forma, el comercio aún aguanta porque depende en gran parte de los trabajadores petroleros donde por ahora no hay grandes inconvenientes en el pago de sueldos, lo cual no significa que las Pymes del rubro la estén pasando bien.

SE NECESITAN 17 MILLONES

Según datos aportados a este medio por el concejal Manuel Aybar (FVS), la Municipalidad de Caleta Olivia necesita unos 17 millones de pesos para hacer frente a los salarios aún impagos del mes de marzo y solo cuenta con apenas algo más de 1 millón, proveniente de recursos propios.

Aybar también estaba indignado con el diputado provincial Rubén Contreras (que es de esta ciudad) porque a través de un programa radial el legislador habría dicho que el municipio local dispone de suficientes fondos para pagar los sueldos.

Obviamente, además de desmentir esa apreciación, el edil también se preguntó porqué el diputado “no se preocupa de cambiar algunas reglas de juego que hacen a la distribución de fondos que destina la provincia a los municipios en concepto de regalías petroleras y coparticipables de Nación”.

Para ser más claro señaló que del total que distribuye la provincia hacia las comunas, Río Gallegos se queda aproximadamente con el 34% y Caleta Olivia con el 11%, sin reparar que es del subsuelo de la zona norte donde se extrae el mayor volumen de petróleo.

En definitiva, queda en claro que la crisis financiera que afronta Santa Cruz --y de la cual quienes conocen en profundidad sus causas deberán explicar-- genera serios roces entre los políticos del propio oficialismo.

Estas discrepancias han llegado a un punto tal que, según revelaron fuentes confiables a Diario Patagónico, desde esferas provinciales le habrían sugerido al intendente Córdoba que por ahora se deje de seguir presentando denuncias contra la gestión que lo antecedió ya que primero hay que bajar la temperatura del horno.

DICEN QUE MAÑANA DEPOSITAN

A esto, vale señalar que el ministro de Economía, Ariel Ivovich, se comunicó telefónicamente el viernes con varios intendentes de localidades donde aún no se han pagado salarios, para adelantarles que el lunes depositarán los fondos que requieren las comunas para afrontar el pago de haberes de marzo.

Caleta Olivia, Los Antiguos, Puerto Santa Cruz y 28 de Noviembre, son algunos de los municipios que aún no pudieron abonar los haberes y los servicios hacia las comunidades se encuentran total o parcialmente paralizados por el quite de colaboración que llevan adelante los trabajadores, por imposición del sindicato que los nuclea.

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