Horacio Oldani: “Pergamino necesita de manera imperiosa un centro de rehabilitación de drogas”

El fiscal de menores indicó que en casi la totalidad de los casos los chicos consumen estupefacientes y reveló que en los últimos tiempos, los menores participan en episodios graves que generan un nerviosismo en la sociedad.
También manifestó su preocupación por “la facilidad con la que consiguen armas” y se mostró convencido de que con la creación de una institución este tipo de delitos estaría en un 40 ó 50 por ciento más bajo.

Los robos con armas constituyen una de las modalidades delictivas que más preocupa, tanto en las fuerzas de seguridad como en la sociedad, y en la medida que esta clase de hechos aumenta también crece el malestar y temor de la población.

De un tiempo a esta parte, los asaltos se han convertido en algo de todos los días, incluso, reveló una fuente policial, hasta un hecho por jornada se considera dentro de los parámetros normales. Sin embargo, en las últimas dos semanas se registraron picos de inseguridad con jornadas donde fueron denunciados cuatro o cinco casos.

Pero lo que llama la atención es la enorme participación de jóvenes menores de edad en robos a mano armada. Hace algunos años, los adolescentes estaban involucrados en casos de menor relevancia, pero hoy son protagonistas de hechos delictivos graves.

El fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Horacio Oldani, un funcionario en contacto permanente con menores en conflicto con la ley penal, dio cuenta de esta situación y se refirió, entre otras cuestiones, al consumo de drogas y la necesidad de contar con un centro de rehabilitación en Pergamino.

En cuanto al numero de hechos en los que están imputados menores, el fiscal explicó que “desde hace un tiempo se viene manteniendo constante el índice de delitos donde están involucrado menores, lo que varía es la entidad del delito. En los últimos tiempos, como se ha visto reflejado, tienen participación en homicidios, robos agravados con armas, sustracción de motos y esos episodios generan un nerviosismo en la sociedad, distinto a cuando se trata de delitos de menor entidad”.

Con respecto a la participación en los hechos que generan conmoción en la comunidad, como los robos con armas, Oldani se mostró preocupado “por la facilidad con la que los menores las consiguen. Quizá sean robadas en domicilios o facilitada por terceros, pero lo cierto es que se han secuestrado muchas armas como escopetas recortadas y revólver, muchas de estas con la numeración limada”.

Consumo de drogas

La venta y el consumo de droga es el motor principal de la delincuencia en el país. Esta situación alcanza tanto a mayores como a menores y Pergamino no es la excepción. “De acuerdo a los informes sociales y las pericias psicológicas que se hacen en todos estos casos, en casi la totalidad de las causas que tenemos, sobre todo en delitos graves, los chicos tienen algún compromiso importante con el consumo de estupefacientes, así como también el abandono escolar, dos variables que vemos que se repiten en la gran mayoría de los casos. El consumo de drogas, particularmente, es altísimo y la variedad de sustancias, lamentablemente también. Hace algunos años notábamos el uso de marihuana, los cual es más normal entre los chicos de la población, hoy nos comentan que consumen ácido o cocaína y, por las pericias que se hacen, las sustancias son de muy mala calidad. Son drogas baratas a la que ellos pueden acceder”, explicó el fiscal y agregó que “hace dos o tres meses a esta fecha, hemos tenido una serie de hechos que luego se esclarecieron y los chicos contaban que ni siquiera recordaban lo que habían hecho, quizá sea una maniobra exculpatoria, pero también puede ser cierto que en algún momento, por el consumo tan alto, pierdan la capacidad de comprensión de lo que están haciendo”.

A modo de ejemplo, el funcionario relató que le mostraron un video a uno de los chicos imputados y se desconocía en la forma de actuar. El menor dijo que nunca había pensado que podría transformarse en una persona tan violenta habiendo consumido estupefacientes.

Centro de rehabilitación

A raíz de esta problemática, Oldani sostuvo que viene “bregando hace tanto tiempo y remarcando a las autoridades locales y provinciales que Pergamino necesita de manera imperiosa un centro de rehabilitación de drogas, que sea un espacio cerrado, con alojamiento para menores y también transitorio para que puedan concurrir de día y a la noche vuelvan a sus casas. Esto también permitiría a los familiares de los chicos que están internados ir a visitarlos”.

En este sentido, el funcionario reveló que está “absolutamente convencido de que si tuviésemos un centro de rehabilitación de drogas en Pergamino, el delito estaría en un 40 ó 50 por ciento más bajo” y señaló que “lamentablemente, las autoridades, que tiene que tomar cartas en el asunto, no lo hacen. Ya me he cansado de requerirle que se le de prioridad a este tipo de instituciones como un centro de rehabilitación de drogas”.

Espacio de alojamiento

Por otra parte, debido a que los menores no pueden permanecer detenidos en las comisarías, se dificulta el trasladado hasta los centros de alojamiento, así como también el regreso a la ciudad para asistir a las audiencias. Al respecto Oldani indicó que “es muy difícil trabajar con menores en esta zona” y aseguró que “todo se facilitaría si hubiese un centro de alojamiento o un centro de rehabilitación de drogas, que en definitiva podrían trabajar de manera conjunta y funcionar en el mismo espacio. Sin embargo, por el momento no se avizora ninguna oportunidad de que ello pueda suceder. He hablado con autoridades locales, judiciales y políticas. Todos se muestran interesados pero luego ese interés se va diluyendo y no se puede poner en funcionamiento”.

El funcionario explicó que dialogó con el fiscal general Mario Daniel Gómez para que le transmita la preocupación a la procuradora. “Estoy a la espera de que desde el Ministerio de Desarrollo Social o la Procuración de la Corte puedan impulsar que Pergamino tenga este centro para seguridad de los chicos y una rehabilitación que les permita integrarse en un proyecto de vida digno, ir a la escuela, salir del consumo de drogas y tener otra expectativa de vida. Esto también va a mejorar a la seguridad urbana porque, como decía, un chico que está dentro de la droga necesita robar para poder proveerse de droga”.

Por último, con respecto a los espacios de detención de menores, el fiscal del Fuero Juvenil indicó que “está mejorando paulatinamente, de a poco. Cuando vienen a las audiencias los chicos nos cuentan que están yendo a la escuela y se les enseñan oficios. Hay algunos alojados en la ciudad de Junín, donde funciona un centro de recepción abierto para menores, otros en centros de rehabilitación de drogas y los que han cometido delitos de mayor entidad, como homicidios o robos con armas y tienen otras causas anteriores, están en centros de rehabilitación cerrados, generalmente en la ciudad de La Plata, donde funcionan muchas de estas instituciones. En este momento, hay entre 30 y 35 chicos detenidos, incluidos algunos con arresto domiciliario”.

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