Los gobernadores acompañaron. Un mal momento para MoralesAnibal F. y Pichetto, dos hombres fuertes del oficialismo
El clima distendido dominó ayer el recinto de la Cámara alta, durante la jura de los 24 senadores electos en octubre, con apenas un puñado de debutantes, ya que la mayoría de los legisladores renovó su mandato de seis años en la banca.
El vicepresidente y titular natural del Senado, Julio Cobos, fue el encargado de realizar la jura, uno por uno, de los legisladores sobre un ejemplar de la Constitución. Algunos eligieron además, rendirle homenaje al ex presidente Néstor Kirchner. Y la gran mayoría optó por tener de compañía a sus familiares más cercanos.
El primero en jurar fue el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que optó por acercarse al estrado solo. Sin perder la sonrisa en ningún momento, Fernández dio su “sí, juro” y se perdió entre abrazos y saludos que repartió a propios y ajenos.
Los que lo siguieron pasaron al centro de la escena acompañados por sus familiares. Así se lo volvió a ver a Carlos Menem que se mostró junto a su hija Zulemita y a su nieto, Luca. Su hijo Carlos Nair, también estaba presente pero decidió no aparecer en las fotos y caminaba sin rumbo por los pasillos del Senado. Adolfo Rodríguez Saá, que renovó su banca en representación de San Luis, optó por estamparle un contundente beso a su esposa luego de jurar.
El ex intendente de Bahía Blanca Jaime Linares fue uno de los que se presentó junto a un numeroso grupo familiar. Y también lo aplaudió desde lejos su socia política, Margarita Stolbizer.
Los legisladores por Santa Cruz decidieron agregarle a su juramento un homenaje al desaparecido ex presidente Néstor Kirchner, que desencadenó aplausos y gritos que provenían desde los balcones del recinto. El santacruceño Pablo González, actual ministro de Gobierno provincial, prestó juramento “por la memoria de Néstor Kirchner”. “Por Perón, Eva Perón, Néstor Kirchner y su convicciones”, soltó a su turno su comprovinciana, María Labado.
Entre los presentes y ubicados en el centro del recinto se encontraban los gobernadores José Luis Gioja (San Juan), Daniel Peralta, (Santa Cruz), José Alperovich (Tucumán) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Además del presidente de la Cámara de Diputados y gobernador electo de Jujuy, Eduardo Fellner; el jefe del bloque de diputados del FpV, Agustín Rossi, y el ministro de Salud, Juan Manzur.
NUEVAS CARAS. Después, a pedido del jefe de bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto –quien ayer confirmó su continuidad– el pleno pasó a los nombramientos de autoridades de la Cámara. Allí fue propuesta formalmente la tucumana Beatriz Rojkés de Alperovich como presidenta provisional del cuerpo. “Es una mujer con un fuerte compromiso en el terreno social. Esta decisión es un fuerte compromiso con el género y con el interior del país”, anunció el rionegrino Pichetto, para abrir paso a la confirmación y las felicitaciones a la senadora.
Sólo hubo un momento disonante. Fue cuando se anunció la renuncia del radical Juan Carlos Marino en la vicepresidencia primera para que tomara el lugar Gerardo Morales. El correntino José Roldán levantó la voz para expresar su desacuerdo, y el flamante jefe de bancada de la UCR, Luis Naidenoff, pidió la palabra para aclarar que Roldán “no forma parte del bloque”.
“Se trató de un viejo pase de facturas en público. Morales intervinó la UCR en Corrientes cuando era titular del partido”, explicaron.
Retomada la calma, se llamó a las nuevas autoridades a prestar juramento. Visiblemente emocionada y junto a su esposo, Rojkés de Alperovich, agregó a la fórmula que le presentó el vicepresidente Julio Cobos, “por Tanaj”, el nombre con que los judíos nominan a 35 libros de su historia o Antiguo Testamento.
Perfil de Beatriz Rojkes: Pergaminos de trabajo social y de género
Beatriz Rojkés de Alperovich cuadraba perfecto en las necesidades y el perfil que pretendía la presidenta Cristina Fernández. La nueva presidenta Provisional del Senado tiene un reconocido trabajo en materia social y de género. Y, sobre todo, fidelidad comprobada. Así se erigió como la primera mujer en ocupar el segundo lugar en la línea de sucesión presidencial. Con la senadora tucumana no se cumplió esa máxima kirchnerista de que nombre que suena, nombre que se cae. Desde hace días integraba el paquete de candidatos a reemplazar a José Pampuro.
En sus primeras declaraciones dijo que desconoce sus nuevas funciones. "Se lo voy a poder decir con más precisión en cuanto pueda reunirme con mis asesores. En principio es la línea sucesoria y el reemplazo y seguramente hay otras funciones", señaló.
En Tucumán, ven en esta noticia y la presencia del gobernador José Alperovich en vuelo oficial con Cristina hacia Caracas la llegada al círculo de poder del kirchnerismo. A su vez, cuentan un escalón menos en la carrera de Rojkés para la sucesión de su marido. Es número puesto para la Gobernación en 2015.
Rojkés trabaja desde hace años en tareas sociales. De hecho, fue en ese ámbito cuando le explotó el único escándalo en su vida política. Presidenta de la Fundación PIBE, dedicada a la búsqueda de chicos desaparecidos, cayó envuelta en sospechas por el presunto desvío de fondos públicos hacia su ONG.
También creó la Red de Mujeres Solidarias, con la que llegó a los sectores más carenciados de Tucumán, con trailers de alimentos y productos de primera necesidad, y equipos médicos para hacer estudios preventivos a mujeres.




















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