El acto central de los festejos por el Centenario de la Experimental Pergamino, se iniciaron con un reconocimiento a desaparecidos y cesanteados del INTA durante la dictadura de 1976-1982
Su madre fue secuestrada y desaparecida el 30 de marzo de 1976, la noche posterior a que los militares entraran al INTA Castelar, donde ella era investigadora. Tanto a Guido como a su hermano de cinco años, los echaron de INTA Castelar (asistían a la guardería existente en el lugar), “por suerte no nos desaparecieron, o cambiaron la identidad. Yo volví en el 2005, 30 años después”, dijo Prividera, y de esa manera se presentaba ante la buena cantidad de público presente frente al Edificio Central de la Estación Experimental Agropecuaria Pergamino del INTA.
Fue el 4 de diciembre pasado, en el marco de las celebraciones centrales de los 100 Años de la creación de la “Chacra Experimental Pergamino”, actos que se hicieron efectivos en coincidencia del 56 aniversario del INTA.
Este acto en homenaje a los desaparecidos y en reconocimiento a los cesanteados del INTA, durante el gobierno de facto del período 1976 – 1982, contó con la presencia de las principales autoridades del INTA, su Presidente, Carlos Casamiquela; el Director Nacional, Eliseo Monti; y el Vicepresidente de la institución, Francisco Anglesio.
Previo al descubrimiento de la placa conmemorativa se escuchó la emotiva narración de Guido Prividera, y también las palabras de Alfonso Buján (Presidente del Consejo Regional, del Centro Buenos Aires Norte del INTA); y Carlos Casamiquela.
En el INTA Pergamino particularmente no hubo desaparecidos, pero se estima que fueron 49 los cesanteados, algunos de ellos detenidos y torturados.
Pérdidas“Hoy hemos decidido con el Vicepresidente y con el Director Nacional del INTA, asumir la responsabilidad de decidir políticamente un reconocimiento a todos aquellos que fueron muertos, desaparecidos y absolutamente perturbados en su vida personal. El INTA perdió no sólo su gente, perdió la oportunidad –al igual que el resto del país- de seguir desarrollando y continuando una tarea de crecimiento del país”, expresó Casamiquela dando así los motivos centrales de la decisión de este evento.
Esta actividad contó con la adhesión de instituciones extra INTA y así quedó demostrado en la exposición del Alfonso Buján quien expresó sentirse “feliz de lo que estamos viviendo y quiero agradecer a las autoridades que se están sumando a la recuperación de la memoria, no debe pasarnos nuevamente que compañeros, hermanos puedan ser criminalizados, muertos o desaparecidos por pensar diferente”
El Presidente del INTA, en su discurso declaró que además de este acto, y de otros llevados a cabo en otras Experimentales, la institución ha comprometido distintos hechos que acompañan esta política.
Y en esa línea explicó que INTA generó un acuerdo con Cecilia Gáragano, del Conicet, para recuperar toda la información perdida en el INTA. “Para poder armar las listas de los desaparecidos; pero también para conocer el porqué de las decisiones políticas que impactaron y pusieron al organismo mirando para otro lado que no tenía nada que ver con las necesidades de nuestro país”. En la misma línea, adelantó que el Conicet, aportará dos becarios para colaborar con esas labores.
Por otro lado, Casamiquela comentó que el INTA se “ha presentado ante el Juez Daniel Rafecas, en una decisión judicial que se denomina Amicus Curiae permite acercarse a una denuncia en búsqueda de justicia, el INTA se ha presentado espontáneamente poniendo a disposición todos los niveles de decisión y conocimiento que la institución pueda tener al respecto”.
Por último, el Presidente de la institución confirmó que la Dirección de Personal de INTA “tiene instrucciones precisas de dar cumplimiento al decreto donde se obliga a todos los organismos del estado a dar por finalizado de la manera que corresponda el legajo de cada una de las personas que han quedado anónimas o cortadas en su historia”.
“Recordando el pasado, para poder construir ese futuro”El acto constó de la colocación de tres árboles, tarea que estuvo a cargo de distintas generaciones de trabajadores afiliados a APINTA Pergamino.
Sin lugar a dudas, el eje central del acto pasó por el discurso de Guido Prividera, este trabajador que antes sus pares narró su historia y su paralelismo de la misma con INTA y la realidad de un momento difícil de este país.
Entre los conceptos más destacados, previo al descubrimiento de la placa recordatoria, Prividera expresó que “A veces pareciera ser que un grupo de militares bajaron en un platillo volador y desaparecieron gente, cuando en realidad seguían órdenes de civiles, que fueron los que tomaron el poder junto con ellos. Martínez de Hoz, Mario Cádenas Madariaga o Jorge Zorreguieta son casos ejemplares de esto, que delinearon la política tecnológica de nuestro organismo, designando interventores serviles a sus intereses como Arias. Aquí como en INTA Castelar y en todo el INTA, los fueron a secuestrar a sus lugares de trabajo. Sabían dónde estaban porque hubo civiles desde adentro del INTA que dijeron a quién echar, a quién secuestrar. Civiles desde afuera del INTA y civiles desde adentro del INTA, como Josifovich, director de esta EEA en ese momento. Y esta es una tarea pendiente, para que el miedo deje paso a la construcción de otra institución”.
En otro momento de su discurso, el joven profesional contó que “Casi la quinta parte del organismo fue cesanteado, detenido, obligado a renunciar, trasladado o directamente asesinado y desaparecido”, para luego remarcar que “Estamos recordando el pasado, para poder construir ese futuro. Un futuro con justicia, trabajo, tecnología y alimentos para todos. Ni más ni menos que por lo que trabajaba mi mamá, ni más ni menos por lo que trabajaron todos ellos.


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