Un hombre de Jaime para que explote la interna

La teoría de la frazada corta se hizo patente ayer en Aerolíneas Argentinas: ante la amenaza de los pilotos de renunciar a sus cargos jerárquicos –y por lo tanto, obstaculizar los vuelos– en protesta por el nombramiento de un funcionario mexicano, el presidente de la compañía, Mariano Recalde, repuso a un ex directivo que respondía al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime pero que fue repudiado por otros dos gremios, que de inmediato se declararon en estado de "alerta y movilización".
La tensión en la compañía se tradujo en demoras, reprogramación de servicios y, según los sindicatos en disputa, la cancelación de algunos vuelos.

Se trata de una disputa por el manejo de poder en la estructura de la línea aérea reestatizada. Al nombramiento del mexicano Andrés Fabre Robles (ex número úno de la línea de bajo costo Volaris) al frente del área operativa y de mantenimiento, la Asociación de Pilotos (APLA) respondió con la renuncia de los comandantes a sus puestos jerárquicos. Para frenar la protesta de los pilotos, Recalde reinstaló a cargo del área operativa a Guillermo Ballesteros, un ex gerente desplazado al inicio de la gestión que fue señalado como hombre de confianza de Jaime.

El nombramiento de Ballesteros, que ayer regresó a la compañía, fue rechazado por los gremios de técnicos aeronáuticos (APTA) y de pilotos de Austral (UALA). Ambos se declararon en estado de "alerta y movilización". El jefe de los técnicos, Ricardo Cirielli, agregó en un comunicado que no descarta la adopción de "ninguna acción sindical, incluidas todo tipo de medidas de fuerza, para impedir el fatal daño corporativo que generaría la falencia ética y el desatino empresarial de semejante reincorporación".

Recalde declaró ayer que la protesta inicial de los pilotos de APLA no había causado inconvenientes en la operación: "Hubo muy pocas cancelaciones y no hubo demoras", dijo. Sin embargo, en APTA y UALA aseguraron que los problemas se sentirán durante este fin de semana.

Comentá la nota