Hollande se prepara para viajar a Berlín el mismo día que asume

Se entrevistará mañana con la canciller alemana, quien rechaza sus ideas antiausteridad.
El presidente electo François Hollande partirá a Berlín a encontrarse con la canciller Angela Merkel el mismo martes de su asunción en el Eliseo. Será inmediatamente después de que anuncie la nominación de su premier y luego de que hable a la multitud en el Hotel de Ville, frente al Sena. El gobierno recién será formado el miércoles.

Encontrar una fórmula que concilie su propuesta de una “Europa de crecimiento” y el “fin de la austeridad” con la resistencia de Merkel a modificar el pacto de estabilidad europea que prometió Hollande es el gran desafío de ese primer encuentro . Esto será solo un acercamiento, más que nada un ejercicio de relaciones públicas, espinoso pero fundamental, en el entendimiento bilateral franco-alemán.

Los periodistas observarán si la ola antiausteridad que Hollande prometió para relanzar las economías europeas en crisis fue una ilusión electoral o una nueva tendencia, a pesar de Merkel y su dogmatismo de mercado.

“ Madame Merkel debe comprender que ella no puede decidir sola la suerte de Europa”, dijo ayer Benoit Hamon, portavoz del partido socialista. “Nosotros queremos renegociar el tratado europeo porque queremos que haya un relanzamiento de la economía del crecimiento. Ese tratado instaura la austeridad y las políticas de austeridad han conducido a Grecia al fracaso. La crisis se propaga en España, Portugal, en todos lados en Europa”.

En el primer acto de una semana hiperactiva, el economista Hollande y la física Merkel se encontrarán en Berlín para un tete a tete de tres horas, con los traductores como testigos. Aunque ambos hablan inglés, Hollande cree que el presidente de Francia debe expresarse en francés en las negociaciones internacionales. Habrá una comida de trabajo junto a los diplomáticos de ambos países y después, una conferencia de prensa conjunta. El nuevo premier no será parte de la delegación pero ya se menciona su nombre: Jean Marc Ayrault, alcalde de Nantes y profesor de alemán, un socialdemócrata con raíces católicas y líder de los socialistas parlamentarios en los últimos 15 años.

“François” y “Angela” no se conocen. A pesar de su pedido, ella se negó a recibirlo durante la campaña electoral , donde apoyó abiertamente a Nicolas Sarkozy, que proponía –hasta que los franceses lo rechazaron– el “modelo alemán” como salida a la crisis. Probablemente no se tuteen: Frau Merkel no se siente cómoda con los gestos de familiaridad táctil que le gustaban a Sarkozy, y Hollande pasó por las escuelas de élite de Francia, donde el tuteo o la efusiva gestualidad no es la norma para un funcionario público del Estado. La misma noche de la elección la alemana anunció esperarlo “con los brazos abiertos”, cuando todos preanuncian un encuentro con diferencias y tenso .

“El fin de la austeridad” proclamado por Hollande a lo largo de su campaña y en la plaza de la Bastilla provoca escozor en el gobierno de la coalición de Merkel . El presidente electo francés prometió “renegociar” el pacto fiscal europeo para que le sea incorporado un capítulo de crecimiento . Este acuerdo –el primer producto de “Merkozy”, (la alianza que formaron Merkel y Sarkozy)– es considerado por la canciller alemana la pieza central de la estabilidad europea . “No es negociable”, dispararon Merkel y todos sus asesores.

La solución pasa por un apéndice al tratado europeo que incluya el crecimiento como salida a la atmósfera recesiva, al alto desempleo y a la desesperanza de las sociedades europeas que rechazan el interminable ajuste. Hollande busca nuevos medios para relanzar el crecimiento de la economía y el empleo, que harán bajar los déficits. No es la posición de Merkel, que ve estas medidas como una puerta abierta al laxismo presupuestario y a un desbalance de las cuentas publicas . Pero Merkel apoya medidas concretas para el crecimiento.

En un memo, Hollande ya presentó sus proposiciones: desbloquear los créditos europeos para proyectos estructurales, préstamos que financien grandes proyectos estructurales y energéticos, y una aplicación de una tasa a las transacciones financieras, más una ampliación del rol del Banco Central Europeo para que preste a los Estados.

Merkel cree que el crecimiento va a llegar con las reformas estructurales en el mercado de trabajo y la prudencia fiscal, que este es el único lenguaje que entienden los mercados financieros . Su temor es que los castiguen si abandonan ese camino.

Hollande va a recortar el 30% de su salario presidencial y el de sus ministros y ha ordenado al tribunal de cuentas, donde trabajaba, una auditoria de las finanzas públicas. Si el agujero es enorme, no tendrá más alternativas que hacer recortes que no anunció en la campaña

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