Hollande ahora enfrenta a Gran Bretaña

Tras la invitación a visitar Londres que le hizo el primer ministro David Cameron, el presidente electo de Francia le contestó que el Reino Unido se sirve de Europa cuando le conviene y que sólo le preocupan los intereses de la City.
El premier británico, David Cameron, invitó ayer al recién electo presidente francés, Francois Hollande, a Londres. Pero de realizarse el encuentro, no será muy amistoso, ya que el galo dijo también ayer que, para Gran Bretaña, Europa es “un restaurante self service”, en el sentido de que el Reino Unido se sirve del continente cuando le conviene. Al mismo tiempo, continuaron ayer las presiones sobre Hollande para que no revise lo hecho por el actual presidente Nicolas Sarkozy: tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la canciller alemana, Angela Merkel, le marcaron la cancha y le señalaron que “debe asumir la responsabilidad para tomar las decisiones necesarias”.

Según un comunicado difundido por Downing Street, la visita de Hollande, que se debería llevar a cabo “lo antes posible”, servirá para “seguir trabajando con el gobierno francés”, en el marco de la “importantísima” relación bilateral franco-británica.

Cameron y Hollande se encontrarán en la cumbre del G-8 en Estados Unidos, el 18 y 19 de mayo, pero es poco probable que el presidente francés pueda viajar a Londres antes de esa fecha, a causa de su apretada agenda. Durante una etapa londinense de su campaña electoral, Hollande no fue recibido por Cameron, quien había dado su apoyo a Nicolas Sarkozy.

El futuro mandatario francés dijo que se encontrará con el premier británico “próximamente”, y aprovechó la ocasión para criticar lo que definió “la timidez” de Londres para enfrentar la cuestión de la reglamentación del sector de las finanzas: “Se preocupan sólo de los intereses de la City, y esto explica sus reticencias acerca de la tasa sobre las transacciones financieras y la armonización fiscal europea.” A esto se suma la “relativa indiferencia británica” en cuanto al destino de la eurozona, agregó el francés, según el cual Gran Bretaña debe comprender que “Europa no es una caja registradora y aun menos un restaurante self service”.

En tanto, Merkel, volvió a advertir a Hollande: “Nos toca a nosotros tomar las decisiones necesarias para la Unión Europea y la zona euro para preparar a nuestras sociedades para el futuro y asegurar o reforzar su prosperidad.” En el texto de un mensaje de felicitación, Merkel le dijo al electo mandatario que “usted asume un encargo de gran responsabilidad, en un momento marcado por muchos desafíos”. Merkel había dicho tras la elección que Alemania seguiría colaborando estrechamente con Francia pero que en ningún caso se volverá a negociar el pacto fiscal ya aprobado por 25 países de la UE. Un asesor de Hollande salió al paso de las diferencias y aseguró que se pueden resolver. “Mi humilde experiencia me dice que encontraremos un compromiso”, afirmó el ex ministro para Europa, Pierre Moscovici. El francés dijo que el tema se abordará en el encuentro que tendrán Hollande y Merkel en la ceremonia de traspaso de poder. La intención del futuro presidente es clara y no cambió. La construcción europea tiene que ser reconfigurada de modo de que se dé preeminencia al crecimiento, añadió Moscovici. <

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