La Universidad Católica Argentina confeccionó una serie de datos cuantitativos en torno a las condiciones de desarrollo humano e integración social que caracterizan a nuestro conglomerado urbano. Déficit en materia de servicios de infraestructura. Bajos niveles de participación en el Sistema de Seguridad Social. Disparidad remunerativa.
En este sentido, y a modo de ampliar el diagnóstico sobre las condiciones de desarrollo humano y de integración social que caracterizan al Gran San Miguel de Tucumán y Tafí Viejo, tales aspectos fueron expuestos en el estudio confeccionado por la UCA a través de su Encuesta de la Deuda Social Argentina.
El primer indicador analizado corresponde al riesgo alimentario, de lo cual se desprende que tanto el riesgo alimentario severo (porcentaje de hogares en los que se expresa haber sentido hambre en los últimos 12 meses) se concentra en el 6,2%, en tanto que el moderado (hogares que redujeron la porción de alimentos en los últimos 12 meses) se sitúa en el 11,2%.
A su vez, otro de los datos reflejados evidencia que la capacidad de ahorro de los hogares residentes en el Gran Tucumán es solamente del 7,5% mientras que los hogares donde los ingresos por mes no resultan suficientes se ubican en el 40,2% del aglomerado en estudio.
Infraestructura y salarios
En lo que concierne a la focalización realizada en los factores que hacen al hábitat o bien condiciones de habitabilidad de nuestra región, la UCA plantea que los hogares ubicados en el Gran san Miguel y Tafí Viejo presentan altas probabilidades de tener viviendas inapropiadas (17,2%) y hacinamiento (13,3%).
Lo propio ocurre con el nivel educativo del jefe de hogar, pues aproximadamente tres veces más de posibilidades tiene un hogar con jefe que no alcanzó a finalizar los estudios secundarios de tener vivienda inapropiada o hacinamiento que el que sí lo hizo. Finalmente, se resalta que la tenencia irregular es del 12,1% de los hogares.
Otro de los indicadores tomados en cuenta para el desarrollo de esta Encuesta, proyecta que los hogares ubicados en el área urbana de Tucumán presentan una tasa menor al 1% de ausencia de agua corriente de red. No obstante, el tendido de gas natural en este aglomerado presenta una tendencia negativa: el déficit alcanza al 41,8% de los casos.
Siguiendo con los parámetros que versan sobre la infraestructura urbana, se desprende que existe una tendencia negativa en cuanto al déficit de red de desagües pluviales y calles sin pavimentar, alcanzando al 42% y al 35,3%, respectivamente.
En cuanto a los servicios de seguridad urbana se observa que la presencia de vigilancia policial en los alrededores de la vivienda es mayor en los estratos económico-educativos más bajos mientras que se distribuye de manera similar en la distancia de más de 10 cuadras a comisarías y destacamentos policiales.
En el caso de la distancia a escuelas públicas, tanto primarias como secundarias, los hogares pertenecientes al estrato social muy bajo muestran una mayor probabilidad de encontrarse a más de 10 cuadras, esto es 14,5% frente al 8% del estrato medio alto. Por otra parte, mientras que los hogares de nivel educativo y estrato social más alto revelan una mayor incidencia de la lejanía a hospitales públicos lo inverso sucede con respecto a la distancia a espacios verdes de la vivienda.
En todos los indicadores medioambientales estudiados, los hogares residentes en Gran Tucumán enseñan un mayor registro de estas problemáticas en los alrededores de sus viviendas que a nivel nacional. Así pues, las plagas urbanas y la presencia de terrenos inundables, alcanzan al 40% de estos hogares, es decir 11 y 15 puntos porcentuales, respectivamente, más que el total de los aglomerados relevados federalmente.
En cuanto a la participación en el Sistema de Seguridad Social y la cobertura de obras sociales o mutuales, se observa que los trabajadores sin aportes, inclusive discriminando entre asalariados y no asalariados, presentan un mayor déficit en Gran Tucumán que para el país (56% y 46,7%, respectivamente).
Por ultimo, respecto de las personas en edad de jubilarse que no tienen cobertura, los datos indican que en este aglomerado urbano el déficit es un tercio más alto que el total nacional (12,2% contra 9,2%), tratándose principalmente de mujeres, personas con secundario completo y más y aquellos pertenecientes a los estratos sociales medios.
Al especificar guarismos atinentes a esquemas de estratificación de trabajo remunerado y productivo, UCA sostiene que son los varones quienes se encuentran mejor remunerados que las mujeres (1.945,1 contra 1.459,7 pesos), sin embargo, en cuanto a la media de ingreso horario resulta similares ambos estándares (13,1 pesos) lo que estaría dando cuenta que son los primeros quienes trabajan más horas.
Asimismo, son los grupos etáreos de entre 35 y 59 años quienes reciben ingresos medios más altos que el resto de grupos. Paralelamente, haber finalizado o superado la secundaria casi duplica las posibilidades de ser mejor remunerado. A su vez, el informe destaca que los trabajadores de estratos sociales muy bajos ganan 1.156,8 pesos por su jornada de trabajo frente a los 2.729,9 pesos de los del estrato medio alto.
Servicios de salud
En relación con el panorama registrado en la posibilidad de acceso a una tipología de servicio sanitario, se precisa que la población de estratos muy bajos tiene mayor probabilidad de tener al sistema público como principal cobertura (48,7%), entretanto que los estratos medios altos se encuentran amparados por el sistema de obras sociales (76,2%).
Al analizar los tipo de problemas de salud según variables de estratificación social se observan diferencias significativas: los problemas de salud tienen mayor incidencia sobre el estrato más bajo, principalmente en el caso del malestar psicológico que es casi tres veces más frecuente en este estrato que en el más alto (27% contra 8,3%). Como es de esperarse, los problemas de salud física tienen mayor incidencia en la población de 60 años y más, mientras son las personas de entre 35 y 59 años quienes presentan mayor malestar psicológico (23,7%). Por su parte, la mala calidad del servicio en el sistema público tiene una mayor incidencia en el estrato socioeconómico bajo (en torno al 67%).
Finalmente, UCA recalca que la conformidad con el funcionamiento de la democracia alcanza al 56,3%. La confianza en el gobierno nacional es del 47,3% para la población que no terminó la secundaria y alcanza al 29,8% de la que sí la finalizaron y es de un 53,4% y 31,1% entre los estratos sociales más extremos.
* 56,5% de los hogares dejaron de hacer actividades por falta de dinero
* 30,7% de los hogares se ubican en inmediaciones de basurales
* 16,4% de la población manifiesta padecer malestar psicológico
* 42,6% de trabajadores tucumanos desean cambiar su labor
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