Especialistas de una ONG enseñaron herramientas a los internos para que puedan reflexionar sobre la problemática. “Que cuando salgan de la cárcel, no vuelvan a drogarse, ese es nuestro objetivo”, expresó Miguel Angel Soberón.
Según informó a DEMOCRACIA el prefecto mayor Miguel Angel Soberón, director del penal, en la víspera se hizo la introducción y apertura del Programa de Prevención y Tratamiento de las Adicciones, por parte de dicha institución, implementado en forma de taller, con la participación activa de los internos.
“Norberto Neyes, Leonardo González y Paula Ancín, vinieron representando a la ONG de Ciudadela. También estaba Gustavo González, de la FM 94.1 de Junín, que nos sirvió de contacto. Ellos colaboraron con nosotros, brindando herramientas para que los internos puedan reflexionar sobre la problemática de las adicciones y mejoren su calidad de vida. Que cuando salgan de la cárcel no vuelvan a drogarse, ese es nuestro objetivo”, explicó Soberón.
“Muchos de los presos han caído en el delito porque estaban drogados con sustancias tóxicas. Es una problemática social que también se ve reflejada acá, en la cárcel. En general son personas vulnerables al fracaso, que se drogan y esto los impulsa a cometer el delito. Y no es porque sean pobres o no, porque hay personas muy humildes que no se drogan y viven de su trabajo toda su vida”, aseguró.
Respecto a cómo se abordaba este tema dentro de la cárcel, el director explicó que en general el síndrome de abstinencia de las drogas cuando el preso ingresa a la U.P. Nº 13, ya lo ha superado.
“Muchos vienen del Conurbano, el 50 por ciento de los internos pertenecen al Departamento Judicial Mercedes y el otro 50 por ciento proviene de los Departamentos Judiciales de Junín, Pergamino y Trenque Lauquen. El 50 por ciento son penados, el resto, procesados. Del Departamento Judicial Junín hay 56 internos penados, a cargo del Juzgado de Ejecución Penal del Departamento Judicial Junín”, apuntó.
“Nosotros incentivamos este tipo de actividades, para que el preso supere su situación y pueda volver a la sociedad sin drogarse. Estamos muy contentos con los resultados de esta visita, que podría repetirse en marzo próximo. En esta oportunidad, se pasó un power point, hubo una charla y después se interactuó con preguntas y respuestas entre los internos y la mencionada ONG”, manifestó.
Según lo explicado por Soberón, el 70 por ciento de los presos de la U.P. 13 está insertado en la parte educativa, que se dicta en la misma institución, ya sea en el nivel primario, secundario o tecnicaturas en Cerámica, o de Reparación de P.C. Además hay un curso de braille, que se está dando en esta Unidad.

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