La cirugía se realizó el martes en el Instituto Cardiológico. Duró 6 horas y estuvo a cargo de un equipo de 20 profesionales correntinos . El órgano fue traído de Formosa. El paciente es un joven padre de 20 años y está consciente. Sufría una rara insuficiencia cardíaca.
Sucedió en la tarde del martes cuando un joven de 20 años, padre de una beba de un año y medio, oriundo de Curuzú Cuatiá, volvió a nacer luego de haber superado con éxito una operación de trasplante que se extendió por más de seis horas, en el Instituto de Cardiología de Corrientes. Era el primer paciente en recibir un corazón en la provincia.
Ello fue posible gracias a la solidaridad de la familia de un joven, quien falleció en el Hospital de Alta Complejidad “Juan Domingo Perón”, de Formosa. A las 23 del lunes, el Incucai había dado aviso a los profesionales del Instituto de Cardiología de Corrientes de la disponibilidad del órgano.
El operativo debía realizarse en cuatro horas, que es el tiempo de isquemia, lapso entre el momento en que es extraído el órgano de un cuerpo, trasladado y trasplantado al paciente, sin que exista muerte celular.
A la medianoche, tres médicos se subieron a una camioneta EcoSport y partieron a 150 kilómetros por hora, para hacer el viaje en el menor tiempo posible hasta Formosa. Es que el joven de Curuzú Cuatiá padecía una rara y grave enfermedad, miocardiopatía dilatada por miocardio no compacto, que reducía su expectativa de vida a pocos años.
En la vecina provincia, los profesionales recibieron un corazón en perfectas condiciones.
Esa misma noche, el subjefe del Equipo de Trasplantes, Juan Pablo Cimbaro Canella, se comunicó con su paciente. Le dijo que viniera a internarse a Corrientes porque habían conseguido un corazón.
“Le pidió a su patrón que lo trajera desde Curuzú Cuatiá”, contó con lágrimas iluminando su rostro.
A las 8.30, el joven ingresó a uno de los quirófanos del instituto. La operación duró unas seis horas. “Promediando la tarde, se le retiró, indicó el médico desbordado por la emoción.
“Actualmente, seguimos transitando las 72 horas del post operatorio que son cruciales, pero se desarrollan con una evolución muy favorable”, destacó ayer en conferencia de prensa.
Canella comenzó su formación en Cardiología en 2001 en la Fundación “René Favaloro”, de Buenos Aires. En 2008 se fue a España para aprender más sobre trasplantes y desde el año pasado busca, en el instituto correntino, lograr metas de servicio.
El joven paciente logró aumentar diez veces su expectativa de vida y evoluciona favorablemente. Su donante también ayudó a salvar otras vidas, ya que equipos médicos de todo el país se movilizaron hasta Formosa para trasladar otros órganos como páncreas, hígado y riñones a distintos pacientes que esperaban esperanzados.
La necesidad de avanzar comenzó a hacerse efectiva en la década del ‘90, período en el cual el jefe del Servicio de Trasplante, Horacio Cacheda, viajó a Brasil para ver una operación de este tipo. Por ese entonces, los pacientes de Corrientes viajaban a Santa Fe para ser intervenidos, lo que generaba mayor tiempo de isquemia del órgano, desarraigo y dificultades para la familia.
Desde 2007, la institución correntina se convirtió de a poco en un centro de referencia nacional en trasplantes renales, con alrededor de 190 operaciones exitosas, en una provincia que, a su vez, se ubica entre las primeras del país en número de donantes.
Por su parte el Hospital “Angela I. de Llano” inició el año pasado trasplantes de córneas. Ya se hicieron 60 intervenciones quirúrgicas en el Servicio de Oftalmología, a cargo del doctor Miguel Valdueza.
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