Histórico: Chávez superó los 8 millones de votos

Histórico: Chávez superó los 8 millones de votos
De esta manera, la brecha que lo separa del derechista Henrique Capriles, que obtuvo el 44,24% de los votos, se amplía casi al 11 por ciento. Además, ganó en 21 de los 24 estados, incluso en Miranda, donde fue gobernador su rival. Es un récord de votos para el chavismo.

Felipe Yapur.

Desde Caracas, Venezuela

La avalancha de votos que recibió el presidente socialista Hugo Chávez alcanzó ayer los 8 millones, lo que equivale al 55,42 por ciento. Así, la brecha que lo separa del derechista Henrique Capriles (44,24%) se amplía casi al 11 por ciento. La victoria se produjo en 21 de los 24 estados, incluso en Miranda, donde el ahora ex candidato opositor era gobernador, cargo al que renunció para postularse a la presidencia. Chávez lo anticipó en su discurso triunfal, donde afirmó que "Venezuela le ha dado una lección al mundo" y que, además, cumplió con el primer objetivo de su nuevo gobierno: "Hemos conservado el bien más preciado que hemos conquistado luego de 500 años de lucha: la independencia nacional", afirmó.

Chávez estaba feliz en el balcón del pueblo en la madrugada del domingo. Es el lugar elegido para las grandes ocasiones, esta era una de ellas, y que está ubicado en un ala del Palacio de Miraflores, cuyos portones fueron abiertos para que ingresara la multitud. Desde allí anticipó lo que en la mañana del lunes confirmaría el Consejo Nacional Electoral (CNE), el triunfo en casi todo el territorio venezolano. La algarabía crecía y Chávez lo confirmaba con los saludos de los presidentes latinoamericanos. No era para menos, su reelección es también una buena noticia para el subcontinente.

El presidente confirmó que su gobierno "seguirá transitando hacia el socialismo democrático y bolivariano del siglo XXI" al que caracterizó como no sectario. De hecho, volvió a realizar un llamado a la oposición a "abandonar el odio, el veneno social", y los convocó al diálogo.

El domingo en la noche, al momento de reconocer la derrota, Capriles dijo que estaba dispuesto a mantener una charla con su vencedor. En esto, Chávez le volvió a ganar, porque durante la tarde de ayer, llamó telefónicamente a Capriles.

Si bien no trascendieron detalles de la conversación, sólo se supo lo que Chávez escribió en su cuenta de Twitter: "Créanmelo: he sostenido una amena conversación telefónica con Henrique Capriles! Invito a la Unidad Nacional, respetando nuestras diferencias!" A Capriles no le quedó otra alternativa que confirmar la versión. Lo hizo a través de su jefe de campaña, Armando Briquet, quien dijo que Capriles pidió "respeto y reconocimiento por las personas que votaron en su contra". El gesto de Chávez, cumpliendo con su palabra de comunicarse con la oposición, tiene un costo para Capriles en lo que hace a la interna "escuálida" (ver aparte).

Formalmente, el nuevo mandato comienza en enero, pero esa transición solo se expresará, en lo formal, cuando mañana el CNE lo proclame vencedor. En los últimos días de campaña, había anunciado la creación de nuevos ministerios y, se entiende, alguna modificación de integración ministerial. El triunfo en casi todo el territorio venezolano es un fuerte mensaje de respaldo político a Chávez que lleva 14 años de gestión. El desafío que se abre a partir de ahora, es saber si el apoyo al presidente (8.062.056 sufragios) se traducirá en votos para los gobernadores, que se elegirán en diciembre próximo.

El dilema de los escuálidos.La oposición venezolana no está feliz. Se habían hecho la idea de que les había llegado la oportunidad de gobernar Venezuela. El sueño quedó, una vez más, lejos de ser realidad. La nada despreciable cantidad de votos recibidos (6,4 millones) se diluye frente a la multiplicidad de partidos que acompañaron a Henrique Capriles, quien deberá pensar bien sus pasos, si es que pretende convertirse en el referente opositor.

El líder "escuálido" no la tiene fácil. El sistema electoral venezolano es una especia de ley de lemas donde, por ejemplo, la coalición MUD hacía las veces de lema, y el resto de los aliados que la integran presentaron su propia tarjeta llevando al mismo candidato, a Capriles. Al final, todos los votos se suman.

Ahora bien, una vez que se realizó el desagregado de los sufragios, el partido del ahora ex candidato presidencial, Primero Justicia, quedó segundo debajo del "lema" MUD. El punto es que los partidos tradicionales, Copei y Acción Democrática, que todavía sufren el desprestigio, no llevaron su propia boleta y mandaron a sus votantes a respaldar el "lema" MUD. Es por ello que ahora los "adecos" y "copeyanos" se adjudican los 2,1 millones de votos que obtuvo esa tarjeta. El partido de Capriles obtuvo 1,8 millones, superando a UNT (un millón), que es un partido que sólo tiene representación en el petrolero y siempre "escuálido" estado de Zulia. El cuarto convidado en esta mesa opositora es Voluntad Popular, el partido más derechista de todos sus miembros y conducido por Leopoldo López, el mentor de Capriles. La tarjeta de López se quedó con 400 mil votos. El resto se distribuyó entre varios partidos menores.

Entonces, si Capriles quiere ser el líder de este espacio político y no dilapidar ese mar de votos, debe convencer al resto de los partidos miembros que lo acompañen y sostengan, durante cinco años más, hasta los nuevos comicios presidenciales de 2019. Por si fuera poco, tiene además otro problema serio: no renueva su mandato como gobernador de Miranda. En Venezuela, como en cualquier otro país, quedarse sin territorio no es lo mejor para progresar en política. Los ejemplos de quienes lo consiguieron son escasos y suelen ser personas de una extraordinaria capacidad de conducción y formación política, dos ítems en los que Capriles hace agua. «

américa latina celebra

Desde el Río Bravo hasta la Patagonia, los países americanos celebraron la victoria de Hugo Chávez, incluso el gobierno de Paraguay, al que Venezuela desconoce desde el derrocamiento de Fernando Lugo. En Bolivia, Evo Morales, dedicó el triunfo a Ernesto “Che” Guevara, de cuyo asesinato se cumplen hoy 45 años.

Raúl Castro manifestó la “solidaridad y apoyo inquebrantables” de Cuba, y en Ecuador Rafael Correa dio vivas “a la Patria Grande y la Revolución Bolivariana”. El uruguayo José Mujica dijo que la reelección de Chávez es “vital” para la unidad de la región, mientras que Dilma Rousseff señaló que “no puede ocultar su satisfacción”.

Desde Colombia, el presidente Juan Manuel Santos y las FARC señalaron que la reelección de Chávez marca la posibilidad de profundizar las relaciones bilaterales. El dominicano Danilo Medina, el chileno Sebastián Piñera, el nicaragüense Daniel Ortega, el salvadoreño Mauricio Funes y otros hablaron de un hecho “formidable” o “maravilloso” y el gobierno de México exhortó al “fortalecimiento de las relaciones que unen a ambos países”.

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