La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton comenzó ayer un viaje a América latina, en el que busca suavizar los lazos con la región pese a una disputa con la potencia regional Brasil por su política hacia Irán.
En América latina se considera que las iniciales promesas del presidente Barack Obama de una mayor integración con la región no se han cumplido. “Las expectativas fueron más allá de la realidad y hay una cierta decepción y cinismo que se ha establecido”, dijo Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo de las Américas, en Washington.
Honduras
Analistas estiman como muy posile que en la reunión de la OEA vuelvan a surgir las diferencias entre EE.UU. y algunos países se la región, respecto de Honduras. Estados Unidos ayudó a organizar las elecciones que dejaron a Porfirio Lobo en el poder y afirma que el gobierno de éste merece el reconocimiento de la OEA. Brasil y la Argentina se oponen, argumentando que el mandato tiene su origen en un golpe.
En Colombia, se reunirá con los dos candidatos presidenciales, que se enfrentarán en una segunda vuelta el 20 de junio.
También estará en Ecuador, cuyo presidente Rafael Correa tiene lazos con los presidentes Evo Morales y Hugo Chávez, de Bolivia y Venezuela, duros críticos de EE.UU.
Diferencias con Brasil
La cuestión iraní también estará presente en la agenda de Clinton. Estados Unidos está presionando duramente por nuevas sanciones de la ONU, diciendo que las violaciones de Irán a sus obligaciones nucleares no dejan dudas de que busca armamento atómico, lo que es negado por Teherán.
Brasil y Turquía, ambos miembros no permanentes actuales del Consejo de Seguridad, buscan revivir un propuesto acuerdo de combustible atómico para Teherán, declarando que las sanciones deberían ser evitadas.





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