Un voraz incendio puso en peligro ayer la vida de un joven matrimonio y tres pequeños niños.
Desolador: la casa destruida por las llamas. Su propietario sólo quedó con un pantalón puesto.
En medio del intenso viento que azotó a Comodoro Rivadavia, un incendio destruyó ayer por la tarde la pequeña vivienda de la familia Lezcano en Kilómetro 3. Producto de las llamas se convirtió en una trampa para sus ocupantes.
La casa prefabricada situada sobre la calle Cipriano Canto, a pocos metros del club Florentino Ameghino, ardió rápidamente. De acuerdo al relato del propio damnificado, Gastón Lezcano, parte de la familia descansada cuando se desató el siniestro.
En una habitación dormían el más grande los hijos del matrimonio, de 6 años, y otro de un año y dos meses. En tanto, Fernando de 4 años, jugaba en la misma habitación mientras su madre estaba recostada en otra. El padre, en tanto, se encontraba levantado en otro sector de la vivienda.
Eran alrededor de las 16:30 cuando Fernando corrió en busca de su padre para comunicarle que se prendía fuego la habitación. Al parecer, el foco ígneo comenzó en un calefactor y al tratarse de una casa prefabricada construida en su mayor parte de material combustible, como madera y chapa, el fuego avanzó como la intensidad del viento.
Al ver las llamas que crecían, el jefe de familia despertó rápidamente a su esposa y corrió a buscar a los chicos que dormían. “Rompí un vidrio de la ventana para poder salir”, contó el hombre que únicamente quedó con un pantalón puesto.
En medio de la desesperación y los nervios, Gastón no lograba destruir el vidrio de la ventana cuando las llamas iban tomando tamaño. Finalmente, logró romper un cristal y poner a salvo a su familia que también aspiró el negro humo que iba consumiendo la casa.
Con cortes y leves quemaduras en todo el cuerpo, Lezcano alcanzó, ayudado por un vecino, a cerrar el suministro de gas y de electricidad. Sin embargo, las ráfagas soplaban con mucha intensidad y alimentaron las llamas consumiendo totalmente la vivienda.
Ante el alerta, primero acudió el móvil 17 del destacamento 3 de los bomberos, y luego frente al riesgo de que el fuego se extendiera a un domicilio lindante, arribaron en apoyo otras dos dotaciones del Cuartel Central.
La fuerza del viento provocó además que algunas chapas volaran peligrosamente y atravesaran la calle para caer en una vivienda vecina. Tras arduas tareas de los voluntarios, se pudo sofocar el siniestro con la casa ya destruida.
A EMPEZAR DE NUEVO
Hace un año que Gastón pudo terminar con mucho esfuerzo la casa prefabricada en ese sector de kilómetro 3, y el incendio no les dejó ni una sola pertenencia. Los niños y su madre dormirían anoche en el domicilio de un familiar. También habían aspirado humo pero se encontraban bien.
El hermano del damnificado pidió la colaboración de la comunidad porque se le quemaron hasta el teléfono celular y las llaves del vehículo.
Todos aquellos interesados que puedan ayudar con ropa, alimentos, colchones y cualquier bien de uso pueden comunicarse al teléfono celular 154358270, o bien acercarse a calle Mazaredo 1195, en el barrio General Mosconi.
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