"A mi hija la mataron con un arma de la Policía"

 "A mi hija la mataron con un arma de la Policía"
Enrique René Gordillo asegura que su hija María José "fue víctima de un caso de gatillo fácil".
En menos de 10 meses, la vida de una familia del barrio ATE cambió dramáticamente, cuando una serie de ataques de vecinos, terminó con la vida de una de las hijas del matrimonio y con dos hijos baleados.

Todo comenzó el 18 de diciembre pasado. Cuando integrantes de una familia de vecinos ingresó a la vivienda de Enrique René Gordillo. En el domicilio se encontraba su hijo Enrique, de 25 años. Los agresores, unos vecinos, realizaron disparos e hirieron al muchacho, quien ingresó en grave estado al hospital Padilla, con un balazo en el abdomen.

En la tarde del 9 de enero pasado, ocho sujetos empuñando armas de fuego ingresaron a la vivienda de la familia. Uno de los disparo e hirió a Rafael Ramón Gordillo. Además, los agresores realizaron destrozos en la casa y amenazaron de muerte a María José, de 16.

La seguidilla de hechos de sangre terminó de la peor manera semanas atrás, cuando, durante un incidente entre los vecinos, la muchacha sufrió un disparo mortal. De acuerdo al padre de la víctima, el impacto salió del arma reglamentaria de un policía.

El sangriento desenlace activó las actuaciones policiales y terminó en las aprehensiones de Darío Rubén Galván, de 41 años, y sus hijos Maximiliano (18) y Rubén Darío (21). Todos imputados en una causa caratulada como "tentativa de homicidio y otros delitos". En tanto, el uniformado que habría ocasionado la muerte de la adolescente, sigue detenido.

"No había ni una posibilidad remota de que la integridad del policía estuviera en riesgo. Nosotros no teníamos armas, las tenían los Galván y él salió a defenderlos. Además nunca se identificó, sacó el arma y apuntó a otro de mis hijos, pero el disparo le dio a María José", advirtió en diálogo con EL SIGLO Enrique, papá de la joven.

Gordillo había salido de su casa alertado por uno de sus hijos, quien le contó que se habían producido nuevos incidentes con los Galván. Ya en la vereda, fue testigo del momento en que su hija recibió el disparo que terminó con su vida.

"Desde que mi hija cayó al piso sabía que estaba muerta. La llevamos en camioneta de la policía al Padilla, pero falleció a los 15 minutos de ingresar. El disparo fue a la altura del corazón", recordó.

"No quiero que se desvíe la investigación. Los Galván pueden salir libres, porque ellos no mataron a mi hija. El homicidio fue cometido con un arma reglamentaria. A mi hija la mataron con un arma de la Policía", señaló Gordillo. El arma del uniformado fue secuestrada y Criminalística hizo las pericias.

"Hubo una zona liberada por parte de la policía, además nunca dispusieron una custodia policial para mi familia, a pesar de las denuncias. No somos unos delincuentes. Sufrimos dos ataques graves antes de que mataran a mi hija y siempre acudimos a la Policía. Actuamos correctamente. Hubo un mal desempeño de la seccional Octava.", afirma Galván.

Ahora, la causa comenzó a moverse en los Tribunales penales. En el marco de las investigaciones policial y judicial, comenzaron a declarar los hijos de Gallardo y se pidió al hospital Padilla que remitan las historias clínicas de las víctimas.

Comentá la nota