«Hice lo correcto», dijo Das Neves al hablar de la elección del 20 de marzo

El ex gobernador Mario Das Neves subió un mensaje en su cuenta de Facebook al cumplirse ayer un año de la elección provincial que derivó en otra complementaria debido a las acusaciones de fraude que luego no fueron comprobadas.
El ex mandatario, que no hacía declaraciones públicas desde el 10 de diciembre, dijo que la del 20 de marzo de 2011 «fue la elección más extraña que me haya tocado vivir». Consideró además que siente en el trato con la gente haber hecho «lo correcto» y que puede «dormir con la conciencia tranquila».

Este es el texto completo de las reflexiones de Mario Das Neves en la red social que tituló «reflexiones a un año de las elecciones del 20 de marzo de 2011»:

«Me tocó en mi vida vivir muchas elecciones, muy distintas. Me tocó ganar, perder. Me tocó ser oposición y oficialismo. Conozco el calor de la victoria y también el frío del teléfono que no suena el lunes siguiente a la derrota.

Viví cada una de esas elecciones con la satisfacción de saber que más allá de lo que significara el resultado para mi carrera política, una elección ordenada y transparente es siempre un ladrillo más que construye una democracia sólida. Pero la del 20 de marzo de 2011 fue la más extraña elección que me haya tocado vivir jamás. Y hoy, a un año de esa fecha, creo útil acercar algunas reflexiones.

Todos sabemos cuál fue el resultado de esa elección y los acontecimientos que sucedieron los 69 días posteriores. Hoy, ya con las fichas acomodadas en el tablero, podemos entender mejor qué buscaba cada uno de los involucrados en ese proceso.

Pasado el tiempo, puedo confesarles que no fue nada fácil. Fueron días turbulentos en los que sólo me daban fuerza el amor de mi familia y el compromiso con mi provincia.

Esto explica aquel famoso «Ganamos carajo» que grité el día de la segunda elección, y sorprendió a tantos. Claro que no fue lo que recomendaría ningún asesor de imagen: fue un grito de desahogo, alivio y victoria, con todo el vigor de un pueblo que pudo hacer valer su verdad incluso en una lucha tan desigual.

Hoy, ya desde el llano (pero con esa intimidad única que se tiene con un pueblo al haberlo gobernado tantos años) sé que en cada gesto, en cada saludo, en cada abrazo, está la confirmación de que hice lo correcto.

Hace unas semanas hablaba con una amiga de mi hija y le decía: hay 3 cosas en la vida que son fundamentales e innegociables (para mí que ya peino varias canas): la libertad, la dignidad y dormir con la conciencia tranquila.

Creo que todo lo que pasó post 20 de marzo me hace sentir cada día que no se puede vivir sin esos tres valores primordiales.

Mi provincia, mi país, la política: ésas son mis pasiones. Si algo aprendí es que las pasiones no se eligen (lo eligen a uno) pero tampoco se abandonan: nunca.

Desde donde me toque, voy a seguir siempre trabajando para hacer de la política un lugar noble, guiado por esos valores que no son sólo míos: los comparto con todo el pueblo de mi provincia».

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