Hernaiz: 'Queremos una universidad de excelencia y democrática'

El rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), creada por iniciativa del Suterh, propone formar profesionales orientados a dar respuesta a los problemas concretos de la Argentina.
La ciudad de Buenos Aires está dando a luz una nueva casa de altos estudios: la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). Cristina Fernández de Kirchner ya firmó el decreto que autoriza un emprendimiento que se distingue claramente de otras iniciativas similares porque fue promovido por un sindicato. El Suterh, que conduce Víctor Santa María, promovió la creación de la llamada "universidad de los trabajadores" e Ignacio Hernaiz, Iñaqui para los amigos, es el elegido para ocupar el cargo de rector. Especialista en Educación, profesor de matemática y ex director de Canal Encuentro, Hernaiz trabaja hoy en el Espacio para la Memoria, en el edificio de la ex ESMA. Allí, donde dirige un centro internacional para la promoción de los derechos humanos que funciona con el apoyo de la Unesco, lo entrevistó Diario Z.

¿Cuál es la importancia de que se creen nuevas universidades en la Argentina?

Desde la recuperación de la democracia, cada vez hay más alumnos que alcanzan la educación superior. Para el futuro del país y para construir una sociedad más justa es muy bueno que tengamos muchos más argentinos y argentinas formados en la universidad.

¿Qué carreras se van a dictar en la UMET?

Iniciamos con cuatro facultades aunque va a haber muchísimas actividades dedicadas a las problemáticas del país y a las del área metropolitana en particular. Vamos a empezar con las facultades de Políticas Públicas y Gobierno (que prevé también una carrera de Gestión Ambiental y Desarrollo Sustentable), Turismo y Deportes, Tecnologías Aplicadas (que incluye una carrera específica de Construcciones Inteligentes y una licenciatura en Informática) y la cuarta facultad será de Desarrollo y Gestión de las Organizaciones.

La oferta parece estar muy vinculada a la resolución de problemas concretos de la Argentina.

Sí, quizá la marca más distintiva que nos proponemos es formar profesionales cuya capacitación esté orientada a dar respuestas a las problemáticas de la Argentina, en particular del área metropolitana, y algunas de estas cuestiones van a estar dadas en un contexto de integración regional. Porque la dimensión institucional y política de Mercosur y Unasur condicionan mercados, proyectos y movimientos populares. Y ésta, siendo una universidad creada por los trabajadores organizados y por una fundación como Octubre, de Trabajadores de Edificios, es imposible de imaginar sin que esté comprometida con la sociedad.

La UBA es gratuita y sin embargo es difícil, por diferentes motivos, que llegue a estudiar y terminar una carrera el alumnado que pertenece a la clase trabajadora. ¿Cómo van a intentar que la EMET sea más inclusiva?

La EMET va a ser una universidad privada, pero tendrá un importante programa de becas que va a garantizar la inclusión de futuros estudiantes que sean trabajadores, hijos de trabajadores de entre 18 y 26 años y todo un programa de cooperación con sindicatos, cámaras empresariales y otro tipos de organizaciones que van a facilitar el acceso de estudiantes que tal vez tengan que pagar sólo el 25 por ciento del valor de cuota, y a los que reciban beca total podemos proponerles que a cambio colaboren con la vida interna de la universidad o en algún proyecto de investigación. Vamos a garantizar una heterogeneidad y un acceso importante. La segunda parte de su pregunta tiene que ver con el déficit que los alumnos puedan traer del nivel secundario. Estamos pensando en algunas actividades de nivelación previas al primer día de clase y en acompañar muy atentamente la evolución de los grupos de primer año. Vamos a generar instancias semipresenciales de nivelación para unificar algunos criterios de comprensión y que todos lleguen con los mismos recursos.

¿Buscan algún perfil de alumno en particular?

La universidad va a estar abierta a todo el mundo y ojalá sea la universidad más plural, siempre con una base democrática profunda y con una particularidad que va a ser la excelencia. La excelencia de sus profesores y de todos los integrantes del Consejo Académico, que va a presidir Bernardo Kliksberg y va a integrar el senador Daniel Filmus, va a jugar un papel importante.

¿Usted cree que toda pedagogía es política? ¿Cómo se relacionan, a su modo de ver, la política y la educación?

La educación no es neutra. El enfoque con el que uno establece el vínculo con sus alumnos, con el que fomenta la participación en la escuela, le da lugar a la fantasía y a la imaginación de los chicos, a la relación con la comunidad y con la realidad. Cuando uno concibe la vida escolar, la vida del aula, del patio y del deporte, está tomando posición. La educación no es neutra e implica un compromiso que tiene que ver con la visión de la vida y eso es la política. El lugar del docente -reconocido por toda la sociedad- es un lugar de ética, de prestigio. Lástima que te encontrás con situaciones como la de la ciudad de Buenos Aires, donde hay elementos quizás autoritarios o fascistas que decepcionan. En particular me refiero a este gobierno del PRO. En la educación no hay lugar para los tibios ni para la neutralidad. Ahí está el valor de enseñarles a los chicos a descubrir las artes, a descubrir las ciencias y a tener sensibilidad social. Los valores se fomentan y la escuela es el lugar donde están las condiciones óptimas para formar ciudadanos.

¿Cuándo arranca formalmente la UMET?

Las clases empezarán en marzo. En pocos días se inicia la campaña de difusión y de convocatoria y en febrero y en marzo habrá actividades preparatorias y de nivelación. El edificio es hermosísimo: está frente al Suterh en la calle Sarmiento y tiene todas las condiciones necesarias para el desarrollo de la universidad. Ya están elegidos los primeros tres decanos: Germán Montenegro para Políticas Públicas, Patricia Molina para la carrera de Turismo y Ricardo Bosco para el área de Tecnología. Así que estamos en pleno desarrollo de una universidad, que es un gran desafío. Y de a poco queremos que la universidad se exprese sobre lo que ocurre en el área metropolitana en particular. La consigna que encontramos para resumir la convocatoria es "Vocación por la excelencia". La palabra vocación tiene que ver con que queremos que sea una universidad de máxima calidad pedagógica, institucional y de investigación. Y todos los que estamos en este proyecto tenemos vocación por una sociedad más justa, más solidaria y por una Argentina federal, pero muy integrada a Latinoamérica. Y creemos que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires no refleja lo que estamos viviendo los argentinos. Desde la realidad académica, desde la vida académica, uno tiene que proveer futuros líderes, jóvenes que mañana se integren a la vida pública, investigaciones que den información para que cualquier gobierno tenga más herramientas para resolver los problemas de la gente.

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