520 heridas que no cicatrizan

En 2012, el Hospital de Urgencias asistió 520 lesionados por armas de fuego, un 27 por ciento más que el año anterior. Lo vinculan con el mercado ilegal.
Una bala puede ingresar al cuerpo, atravesar órganos y dejar secuelas de por vida. En el caso del Hospital de Urgencias, los lesionados con armas de fuego son una herida abierta para este centro de salud municipal. No cicatriza. En un año, se incrementó un 27 por ciento la cantidad de asistidos por este tipo de lesiones. Especialistas lo vinculan con una mayor circulación de armas en la provincia y el país.

“En Argentina sólo se controla el mercado legal de armas. Pero es poco lo que se hace para prevenir los riesgos de portar este tipo de elementos. Y mucho menos lo que se trabaja para controlar el mercado ilegal, que hoy existe en Córdoba como en el resto del país”, explicó Martín Angerosa, director de la Oficina Córdoba del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (Ilsed).

Los datos del Servicio de Auditoría Médica del Hospital de Urgencias indican que la cantidad de heridos por armas de fuego viene en aumento desde 2007 (ver gráfico). En 2012 se atendieron 520 personas por lesiones provocadas por balas. En 2011 fueron 409. También se registró un incremento del 16 por ciento en el total de asistidos por violencia callejera: fueron 2.571 heridos en 2012 contra 2.208 en el 2011.

“Hoy es cada vez más frecuente que alguien reaccione con violencia ante un hecho cotidiano –explicó Mario Giampaoletti, director del Hospital de Urgencias–. Hay además otros factores que influyen: el hacinamiento y el abuso de alcohol, drogas y otras sustancias”.

El directivo comentó que son cada vez más los accidentados que llegan “pasados de rosca”. Ingresan al hospital sin recordar lo que sucedió, bajo los efectos de las drogas. La más común es la cocaína de mala calidad.

“Es frecuente que te digan ‘justo pasaba por ahí cuando se me metió la bala’. Pero uno sabe que están mintiendo”, agregó.

De venganzas y otras yerbas. La cantidad de heridos en hechos de violencia callejera encontró su pico en diciembre de este año, mes en el que se registraron 297 lesionados. Para María Soledad Ripoll, trabajadora social del Área de Servicio Social del Hospital de Urgencias, esto tiene que ver con el llamado “ajuste de cuentas”.

“Hacia fin de año aumentan los hechos de violencia en la vía pública y por lo general tienen que ver con los balances. La mayoría de los agresores y agredidos se conocen entre sí”, detalló.

Por su parte, Angerosa agregó que existe un clima de creciente hostilidad: “A Córdoba le pasa lo mismo que a cualquier gran ciudad. La sociedad se torna más compleja y violenta. Con sólo entrar y salir del centro en horario pico se genera un caos. Si a eso sumamos las armas de fuego, la cosa se pone más difícil”.

El centro de salud referente en accidentología en Córdoba registró además 387 heridos por arma blanca en 2012 (cifra similar a la el año anterior). Asistió a 252 víctimas de violencia en el hogar. Los cuatro motivos de atenciones detallados en este informe representan el 17 por ciento del total de asistidos en el Hospital de Urgencias.

Durante el 2012 el centro de salud atendió un total de 24.976 pacientes. De ellos, 1.033 fueron internados en terapia.

......................................

Descontrol de armas ilegales

En Argentina existe el Registro Nacional de Armas (Renar), que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. El organismo se encarga de registrar las armas adquiridas en el mercado legal. Pero a criterio del especialista Martín Angerosa todavía falta controlar lo que se expende en forma ilegal.

“Hemos propuesto crear, desde la Red Argentina para el Desarme, una agencia como la que ya existe con la seguridad vial. Este organismo sería el encargado de llevar a cabo las tres principales acciones que necesitamos para revertir las cifras: controlar el mercado legal de armas, fiscalizar el ilegal y prevenir los riesgos de portar armas de fuego”, indicó el especialista; quien aclaró que hoy en el país sólo se controla lo legal.

Para la trabajadora social María Soledad Ripoll es preciso abordar a la familia y trabajar en las relaciones sociales: “Estamos planeando dar charlas en los barrios para prevenir estos incidentes. Tratamos de contener a los pacientes una vez que el tema de la emergencia está resuelto. Atendemos el contexto y apuntamos a los vínculos familiares”

Comentá la nota