Las heladerías se “aggiornaron” para pasar mejor el invierno

Cuando llega el frío, las heladerías de la ciudad ya no están vacías ni cerradas: suman cafeterías para tentar al público con un helado, ponen calefacción y apuestan fuerte a la entrega a domicilio
Ni vacías, ni cerradas: las heladerías de la ciudad siguen siendo un punto de encuentro y disfrute aún con el frío del invierno. El cambio de hábitos, que rompe con viejas costumbres del rubro, no viene solo: en los últimos meses, además, el sector comenzó a diversificarse y a sumar cafeterías para poder mantener al cliente fiel también con bajas temperaturas. Entre café y café, aseguran, siempre aparece algún cliente tentado a probar sus gustos favoritos.

La tendencia empezó con las cadenas de heladerías y de a poco empezó a verse también en las barriales. Hasta las más tradicionales se animaron a no dejarse apurar por las bajas temperaturas y seguir ofreciendo lo que mejor saben hacer.

Los nuevos desafíos

"El heladero pasa los mejores días de su vida metido en la heladería, es muy sacrificado. Antes, por lo menos podía descansar los meses de frío (desde marzo o abril hasta septiembre), pero hoy ya no es así, porque hoy hay que estar, la rentabilidad es cada vez menor, con lo que cuesta el chocolate o las almendras el kilo debería ofrecerse a 120 pesos, pero no se puede cobrar más de 50, en promedio", se lamenta Juan, un vendedor de una conocida heladería céntrica.

Pese a que el consumo de este producto creció un 20% este año y que hasta hace poco Argentina estaba muy por debajo del promedio comparado a otros países y hoy creció a 5 kg/año, el alza de los costos es un gran desafío.

Por eso, muchas heladerías impulsan campañas para "desestacionalizar" el helado. La clave, dicen, es destacar sus altos valores nutritivos.

Meses difíciles

"Junio y julio siempre fueron meses difíciles, antes empezaban las clases y la gente dejaba de tomar helado en marzo, pero de a poco se empezó a acostumbrar a consumirlo aún con bajas temperaturas y los comercios se fueron aggiornando, pusieron calefacción. Para mí es la mejor época, porque en verano lo tomás rápido para refrescarte y en invierno lo saboreás", explica Gabriel, dueño de una heladería artesanal.

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