Haywood: "El Belgrano no estaba en un viaje de placer o de paseo"

El gobernador de Malvinas justificó el ataque al barco en el que murieron 323 soldado

PUERTO ARGENTINO.- Nigel Haywood se salió por un momento de su libreto político y diplomático. La bronca le surcó la cara y embraveció el tono de su voz cuando justificó el hundimiento del crucero General Belgrano, en el que murieron 323 soldados. "No estaba en un viaje de paseo y placer, estaba en conflicto", opinó el gobernador de las Malvinas sobre el ataque de 1982 al barco argentino, que estaba fuera de la zona de exclusión. O sea, fuera de combate.

Haywood es el enviado a las islas de la corona británica. Es el nexo entre el Reino Unido y la asamblea legislativa isleña. A él y al gobierno local los unen, además, la desconfianza y la rigidez hacia la Argentina. "Es muy difícil tender relaciones con un país que pretende creer que el gobierno de las islas no existe. Los argentinos creen que las Malvinas son parte de Tierra del Fuego", dijo el funcionario, que fue consejero británico en Irak y embajador en Estonia.

Haywood recibió a La Nacion en el living de la residencia oficial. Allí, entre cuadros de reinas y monarcas, se instalaron hace 30 años los jefes de las tropas argentinas. Por la ventana se divisan el parque y el mástil donde se izó la bandera argentina el 2 de abril de 1982.

-¿Visitó alguna vez la Argentina?

-No, pero me gustaría ir. Aunque sería difícil porque los argentinos no creo que sepan quién soy o que existe un gobernador de las islas.

-Si lo invitan, ¿iría?

-Depende a qué, pero me gustaría ir porque me dijeron que es un gran país, muy bello. Los vínculos entre el Reino Unido y la Argentina siempre fueron fuertes, desde la construcción de las vías de tren hasta otros proyectos. Las inversiones británicas en la Argentina fueron superiores a las que se hicieron en otros países.

-¿Piensa que las Malvinas son una colonia británica?

-No. Son parte del Reino Unido, pero no una colonia. Es equivocado pensar que no puede haber algo intermedio entre la colonia y la independencia. Hay muchos casos en el mundo como el de las islas Malvinas. La crucial diferencia con una colonia es que el país avanza contra los deseos de los habitantes, y eso no es el caso aquí, donde los isleños quiere continuar vinculados al Reino Unido. La Argentina quiere, en cambio, avanzar sobre los deseos de los isleños.

-¿Usted dice que la Argentina quiere colonizar las islas?

-Quiere anexarlas y avanzar más allá de los deseos de sus habitantes, sin saber que ellos tienen derechos. Eso es colonialismo.

-Durante la guerra de 1982, ¿usted dónde estaba?

-En la universidad. Supe de las islas porque un tío mío estuvo acá hace muchos años. Recuerdo estar en la cocina de mi casa en Oxford escuchando las noticias sobre la invasión. Fue terrible y dramático.

-¿Cree que el Atlántico Sur está militarizado?

-No. El Dauntless está navegando hacia acá, pero vamos a tener un barco de guerra como lo tenemos desde 1982. Nada nuevo.

-Pero ¿es necesario, existe alguna amenaza de guerra?

-Siempre tuvimos un barco en el Atlántico Sur. Así como cambié mi teléfono celular, se renueva el barco por uno más moderno.

-¿La decisión de renovar la tropa naval fue por los problemas de los barcos británicos en los diferentes puertos de América del Sur?

-No, desde 1982 siempre tuvimos un barco de defensa en la zona. Pero queremos asegurarnos de que no exista ninguna agresión.

-¿Qué agresión puede haber?

-Es impredecible, uno nunca sabe, como no sabíamos lo de 1982. El mundo es peligroso en algunas zonas.

-¿Es posible un acuerdo comercial de cualquier tipo con la Argentina?

-Lo primero que debe hacer la Argentina es reconocer el gobierno de las islas. Esto provocó tensiones, y el que la sube permanentemente es la Argentina. Nos gustaría que fuera diferente.

-Pero las tensiones son entre dos?

-Sí, pero de un lado están interesados en subir la tensión. Lo que debe quedar claro es que la Argentina tomó acciones ilegales y que apeló a argumentos falsos, por eso salimos a responder.

-¿Qué argumentos fueron falsos y qué acciones fueron ilegales?

-No es cierta la versión de la Argentina sobre los hechos en 1833, pero podemos estar todo el día hablando de historia. Fue ilegal el impedimento del paso libre de los barcos. Cómo puede ser que no te dejen navegar si vas o venís de determinado lugar. No está aceptando las reglas de navegación. Si fuera por las leyes marítimas, la Argentina debería estar cooperando con Malvinas, por ejemplo, en la pesca. Pero no quieren discutir políticas con nosotros.

-¿Fue ilegal, entonces, el hundimiento del crucero Belgrano, en 1982? Estaba fuera del área de exclusión?

-Pero el capitán del Belgrano ya había dicho que el ataque no había sido ilegal [N. de R.: no fue así; el que lo dijo fue un tripulante, llamado Alberto Marinero]. Igualmente, era una amenaza. No tiene sentido, es ridículo, si había un barco con soldados y armas navegando hacia las Malvinas no estaba en un viaje de paseo y placer, era un conflicto.

-Pero el Belgrano estaba fuera del área de combate?

-Lo siento, pero me resulta difícil encontrar argumentos ante una provocación, como fue la invasión de 1982. El crucero tenía su propósito de amenazar, y por eso fue hundido.

-¿Quiénes fueron los primeros en llegar a las islas?

-La dificultad que tenemos con la Argentina es la representación de la historia. Es bien claro: en 1833 fuimos animados a reaccionar ante esos sudamericanos que estaban aquí.

-Pero antes de 1833 pasaron franceses, españoles?

-Británicos, también. Pero nadie estableció un gobierno, como lo hicimos nosotros, en 1833..

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