Un notorio crecimiento de la presencia de marines y efectivos del ejército, la ampliación de los hangares para despegue de los aviones de la Fuerza Real y la imponente base de Mount Pleasant dominan el paisaje del archipiélago.
Al parecer, en el último tiempo, el Reino Unido ha transformado a las Islas Malvinas en una gran base militar. Así se desprende del incremento de militares que viajan desde Inglaterra hasta las islas y de la ampliación del aeropuerto militar, unos 60 kilómetros al sur de Puerto Argentino.
La construcción de nuevos hangares para el despegue y arribo de aviones militares británicos y de nuevos galpones para el estacionamiento de armamento, como el incremento de los efectivos, permiten suponer que el gobierno británico decidió imponerle a las islas una impronta militarista, como lo viene denunciando el gobierno argentino ante los foros internacionales.
Si bien no se puede afirmar la existencia de armamento nuclear, tampoco se puede descartar. Sí es cada vez mayor la existencia de armamento común. “Es cierto. Hay más militares británicos. Existen ejercicios militares y hay más armamento”, reconoció John, el subdirector del diario de la Isla, el Pinguin News. También lo reconoció en una charla informal el ingeniero Carlos G. “Es cierto, en los últimos tres meses se incrementó el armamento y la cantidad de marines y militares británicos que hacen ejercicios.” Es ingeniero y malvinenses de cuarta generación. Su casa quedó destruida en 1982 cuando una bomba –no pudo precisar si fue arrojada por el ejército argentino o el británico– destruyó su vivienda y mató a sus padres. Carlos es hijo único y con sólo tres años quedó huérfano. “Ya no tengo resentimiento alguno”, dice.
La militarización no sólo es para los marines y el ejército británico, sino que también existe una preparación, una iniciación, destinada a los adolescentes. Si bien está vedado el acceso a la prensa extranjera –principalmente la argentina– a través de fotografías tomadas de la televisión malvinense se pudo constatar que el sábado, en horas de la tarde, dos adolescentes de alrededor de 14 años realizan prácticas militares, vestidos de marines del ejército británico.
Allí se puede observar cómo practican en terrenos especialmente acondicionados y en tinglados. Tienen acceso, según se puede ver, a cierto armamento militar. Las prácticas las realizan bajo la tutela de uno de los jefes militares británicos y del jefe de la policía de las Islas Malvinas.
“Son sólo prácticas de rutina que se vienen realizando desde hace un tiempo atrás”, dijo, en un intento de quitarle importancia, la dueña del residencial KyB donde se hospedó durante dos días este cronista. Sin embargo, estas prácticas militares que realizan los adolescentes –y que los isleños parecen no cuestionar– se iniciaron hace pocos meses atrás. <
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