Estuvo en la provincia el fin de semana pasado. Viajó en auto, y no encontraba nafta para volver a Buenos Aires.
El jueves, en un encuentro con 250 empresarios de primera línea, el funcionario kirchnerista contó la anécdota, que hoy refleja en su edición el diario La Nación. Moreno explicaba cómo es el nuevo sistema de control de importaciones cuando comenzó a relatar su aventura mientras volvía el martes desde Mendoza a Buenos Aires en auto, luego de descansar tres días en nuestra provincia, y no encontraba combustible en ninguna estación de servicio.
"Bastó para atraer la atención y distender a un público que, como siempre, lo escuchaba entre el estupor, la sonrisa y los nervios. Representantes de empresas como Frávega, Nike, Fiat, Pluspetrol, Ledesma, Esso y autopartistas de sectores diversos habían llegado a las 8.15", asegura el artículo de La Nación.
"Todas las mangueras estaban cruzadas", protestó el secretario, y miró a Tomás Hess, directivo de Esso, que lo escuchaba en primera fila, al lado del metalúrgico Juan Carlos Lascurain. Dijo que los petroleros se estaban haciendo los vivos y pretendían precios internacionales.
"Yo cargo en Esso", insistió, y agregó que, mientras volvía de Mendoza "a baja velocidad", su bronca le había impedido ejercer su rol de "inspector viviente", es decir, labrar multas. "No sabés las veces que pensé en vos", le dijo a Hess, que balbuceó una pregunta: "Mal, ¿no?". Moreno no contestó.

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