En la noche del viernes, el periodista de Radio Fénix, Nicolás Brizuela fue agredido por el jugador Joaquín Baesa durante la cobertura basquetbolística del equipo de San Martín. Ninguna agresión es justificable. Mucho menos, cuando la misma tiene por fin acallar, amedrentar o disciplinar la información que brindan los trabajadores de prensa.
Ninguna agresión es justificable. Mucho menos, cuando la misma tiene por fin acallar, amedrentar o disciplinar la información que brindan los trabajadores de prensa.
Lamentablemente, los violentos parecen seguir sintiéndose impunes en su accionar. La larga lista de casos judiciales que pueblan nuestra realidad dan muestra que en La Rioja se puede vender drogas y salir impune, que en La Rioja se puede quemar a una mujer y dilatar los tiempos judiciales, que en La Rioja se puede matar y esperar que la sociedad justifique a los asesinos.
La agresión de Baeza a nuestro compañero de trabajo se inserta en este marco, donde los riojanos parecemos estar a la merced de los violentos, cuando estos tienen algún grado de poder.
Cualquier hijo de vecino, hubiera sido detenido por la Policía Provincial al protagonizar la explosión de violencia que manifestó Baeza en la noche del viernes. Sin embargo, quedo impune.
Hasta que los buenos no alcen la voz y apliquen una fuerte sanción social a los violentos. Estos últimos continuarán creyendo que agredir a un trabajador de prensa está justificado.
Desde Radio Fénix, ya estamos cansados de reclamar ante las fuerzas policiales y la Justicia por las constantes agresiones sufridas por nuestro equipo de trabajo a lo largo de los últimos años.
Ningún agresor recibió sanción alguna. El mensaje desde el Poder es perverso. Hoy decimos basta, y esperamos que nuestros oyentes, también puedan decir basta a los violentos, a los intolerantes, a los que siempre creen que pueden dañar y salir impunes. La decisión de poner nuevamente las cosas en su lugar está solo en nosotros.
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