La experiencia piloto se realizará a niños de primer y sexto grados desde el lunes 2 de agosto en las zonas endémicas de Mendoza. Participan la DGE, el Ministerio de Salud y la UNCuyo.
Conscientes de esta situación, varios organismos provinciales y nacionales se pusieron a trabajar en forma conjunta e interdisciplinaria en una experiencia piloto que también se replicará en Misiones. Por una vez, ser conejillos de Indias se transformaría en una experiencia positiva.
El Ministerio de Salud de Mendoza, el Programa de Sanidad Escolar (Prosane), que opera a nivel nacional, la Dirección General de Escuelas y la UNCuyo implementarán desde el lunes 2 de agosto el Programa Provincial de Chagas.
Tras el receso invernal, se pondrá en marcha esta iniciativa para relevar a tres mil niños de las zonas endémicas del territorio: Rivadavia, San Rafael, Junín y Lavalle.
METODOLOGÍA. Un equipo de profesionales médicos se trasladará a escuelas de las localidades mencionadas, donde, con la autorización de los padres, realizarán un testeo serológico a alumnos de primero y sexto grados. En los casos en que el test dé un resultado positivo, harán a continuación la confirmación en laboratorio.
Ese primer diagnóstico servirá para luego derivar al niño a un especialista, quien indicará el tratamiento a seguir de inmediato. Es que, según ha sido comprobado científica y clínicamente, cuando el mal es detectado en menores de 15 años, es muy alto el porcentaje de curación de la enfermedad.
Guillermo Gallardo, jefe de Gabinete de la DGE, se explayó acerca de las características que tendrá este programa. Es que una vez que se cuente con la confirmación de la portación del mal, se efectuará la desinsectación de la casa donde vive el niño.
Además, se realizará el control serológico de la familia del chico, para determinar si otro de sus integrantes está infectado. Si es así, este recibirá también el tratamiento correspondiente.
MÁS ACCIONES. Las autoridades estiman que la experiencia piloto que permitirá la elaboración de una base de datos culminará en noviembre, momento en el que se hará una evaluación de todo lo actuado, se analizará la información recolectada y se procederá a hacer una devolución a la DGE y a cada una de las áreas departamentales de Salud, para que con los datos que les sean proporcionados puedan seguir trabajando en la prevención y el tratamiento de la enfermedad.
EL ROL DE LA FAMILIA. Gallardo hizo especial hincapié en que el programa tiene una pata fundamental que son los padres y/o tutores de los chicos. Es que ellos son quienes deben firmar la autorización para que sus hijos sean sometidos al control médico y a la extracción de la muestra necesaria para constatar si padecen o no el mal de Chagas.
Para ello, ya están siendo enviadas las cartas a las escuelas para que los padres las devuelvan con el consentimiento escrito. En la medida en que esas autorizaciones sean completadas y entregadas, los profesionales podrán trasladarse a las distintas escuelas de la provincia, donde se realizarán las actividades previstas.
SELECCIÓN. El funcionario de la DGE explicó por qué se decidió que sean relevados los chicos que asisten a primero y sexto grados. "Es la mejor manera de detectar a tiempo la enfermedad y, sobre todo, para hacer un seguimiento, más que nada en el caso de los alumnos de sexto. Así podremos evaluar, el año que viene, la evolución de la población afectada", afirmó.
La prioridad para la gestión apunta hacia los sectores más pobres, que no se realizan controles de salud a menudo.
Otra característica que menciona Gallardo es que irán a escuelas públicas, a escuelas especiales y también a las del sector privado, pero en este último caso sólo a aquellos establecimientos donde no se paga cuota, ya que existen algunos en Mendoza en los cuales no se debe abonar nada.
La Nación aportará los fondos para el funcionamiento del programa a través del Prosane, que en Mendoza está coordinado por la médica Ana Houdek.
Se registran más de 600 casos por año
El mal de Chagas (o tripanosomiasis americana) es una enfermedad parasitaria tropical, generalmente crónica, transmitida por la vinchuca. Mendoza es, desde el 2008, una provincia de alto riesgo, según el Programa Nacional del Mal de Chagas, donde al año se notifican 600 casos, la mayoría en chicos menores de 15 años. De ahí que la propuesta del Gobierno local sea detectar la enfermedad en este grupo etario, por ser el más propenso, y los casos, reversibles.
La vinchuca se apoya en la piel, generalmente cerca del ojo, chupa la sangre, y cuando su intestino se llena de esta, el insecto defeca, transmitiendo el parásito. Al amanecer, el afectado se rasca en la zona del lagrimal e introduce el parásito en la sangre. En dos semanas, el ácaro se reproduce, y al mes el cuerpo del enfermo empieza a producir los anticuerpos.
La forma de transmisión es por la picadura directa de la vinchuca o bien de madre a hijo durante el embarazo. El mal de Chagas es reversible siempre y cuando el parásito no afecte los órganos. “Hasta los 15 años se está en la etapa crónica asintomática, donde no aparecen los síntomas y el ácaro no ha afectado las vísceras”, explicó Alicia Puscama, directora del Programa Provincial de Chagas.
El problema de la enfermedad es que sólo 30 por ciento de los pacientes se da cuenta de que ha sido picado por la vinchuca. Esto es porque la picadura no se siente y en muy pocos casos deja marcas en la piel.
no saber a tiempo. Según un estudio que ha realizado el Programa Provincial de Chagas, desde el 2008 a la fecha, más de 8.500 mendocinos son posibles portadores de la enfermedad sin saberlo. Es por eso que se viene articulando, junto a los municipios, la fumigación de casas donde se sospecha que hay vinchucas. “La mayoría de estos 8.500 son niños de escuelas albergues y personas que habitan en zonas de riesgo”, especificó Puscama.
Las zonas más propensas al mal de Chagas en la provincia son la de residencia de la comunidad huarpe de Lavalle, La Paz y Santa Rosa, Luján, Tunuyán y Tupungato.
el tratamiento. Mendoza y Misiones son las únicas provincias que se han sumado al programa para detectar el Chagas en alumnos de primer y sexto grados. No obstante, la idea es hacerlo extensivo a toda la población, es decir, hacer muestras para detectar la enfermedad a tiempo.
“Es importante hacer la prueba de sangre para corroborar que existe el parásito, tanto en chicos como en embarazadas. Cuanto más rápido se detecte, mejores serán los resultados que se obtendrán”, aclaró Puscama, quien explicó que el tratamiento es sencillo y gratuito. Consiste en la aplicación de un antiparasitario oral que se obtiene en todos los centros de salud y hospitales de la provincia.
mueren más por sida que por chagas. Las estadísticas nacionales revelan que por el mal de Chagas mueren cinco personas por semana. “Hay más muertes por esta enfermedad que por sida”, aclaró la directora del Programa Provincial de Chagas.
No obstante, en Mendoza, la mortalidad no es significativa, aunque los casos registrados son altos en comparación con otras provincias.
La clave para combatir la enfermedad es detectar a tiempo la presencia de la vinchuca. Para ello, es importante llamar a la municipalidad, que realiza en forma gratuita la fumigación.
“Además, pueden llamar al 4233040 o ir directamente a Álvarez y Rodríguez, donde se ubica el laboratorio del programa provincial”, especificó Puscama./constanza soler
Libreta sanitaria
La apuesta fuerte del Gobierno local para combatir el mal de Chagas sigue siendo la prevención y la detección del parásito en tiempo y forma.
Para ello, no sólo se controlará a 3.000 alumnos de primero y sexto grados, sino que también se modificará la próxima libreta sanitaria, que se licitará a fines de diciembre.
La idea es que se exija a las mamás realizar el control de Chagas a sus hijos a los 6 y 12 años.
Además, se agregará una inscripción insistiendo a los médicos el realizar el control en embarazadas y recién nacidos.
Del mismo modo, la Legislatura provincial evalúa la adhesión a la nacional Ley Contra el Mal de Chagas, que hace obligatorio el examen anual.
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