En la provincia de Buenos Aires afectan a casi 300 bebés por año.
El convenio pone en marcha la ley provincial 13.905 que, a través del Programa de Detección y Tratamiento de Enfermedades Congénitas (Prodytec), suma a la detección del hipotiroidismo y la fenilcetonuria -que ya se venía llevando a cabo desde 1995-, otras cinco enfermedades genéticas que hasta el momento no se pesquisaban.
A partir de ahora el gobierno provincial se encargará de financiar estos análisis no sólo en los hospitales bonaerenses, sino también en todos los establecimientos públicos municipales con costo cero para la familia del paciente. Se ocupará también de costear los tratamientos y de efectuar el seguimiento médico de cada uno de los casos.
"Calculamos que cada año nacen alrededor de 280 chicos en la Provincia con alguna de estas severas enfermedades", explicó Norma Spécola, responsable del área metabólica del Prodytec. Y agregó que "la detección de estas afecciones en la primera semana de vida puede marcar la diferencia entre un niño sano y uno con severos retrasos mentales, problemas neurológicos, convulsiones, deshidratación y otros cuadros graves que derivan de estas enfermedades congénitas".
En concreto, además del hipotiroidismo y la fenilcetonuria, con las dos gotitas de sangre que se le toman al recién nacido en la primera semana de vida se buscará determinar el riesgo de galactosemia, hiperplasia suprarrenal congénita, déficit de biotimidasa, fibrosis quística del páncreas y leucinosis o enfermedad de jarabe de Arce.
"La detección de estas enfermedades permite implementar tratamientos que, en algunos casos, curan la enfermedad y en otros mejoran notablemente la calidad de vida de los pacientes", dijo Alejandro Costa, subsecretario de Planificación de la Salud.
Por su parte, Claudio Ortiz, director provincial de Hospitales dijo que las pesquisas permitirán relevar información clave para planificar en materia sanitaria y "reducir la enfermedad y la mortalidad infantil"
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