El Ministro del Superior Tribunal de Justicia, Manuel Hang, se mostró de acuerdo en bajar la edad de imputabilidad para menores delincuentes aunque aclaró que para los que tienen entre 14 y 16 años se debería hacer un análisis psiquiátrico previo al proceso.
El funcionario charló con Radio Uno y El Comercial sobre los recientes hechos de violencia protagonizados por menores de edad y la polémica generada en la sociedad por las leyes que marcan que no pueden ser imputados y que deben ser restituidos a sus tutores. Afirmó que existe un grado importante de violencia en la sociedad: “A mi me parece que se podría hacer es bajar la imputabilidad a 14 años, pero entre los 14 y 16 años se debería hacer un estudio para determinar su grado de madurez como se hace en otros países”, sostuvo.
Hang sostuvo sin embargo que no alcanzaría solo con bajar la edad para imputar a los delincuentes para hacer descender los niveles de inseguridad y remarcó que solo servirá como una medida represiva y de castigo: “Si los jueces ponen el libertad a los menores por pequeños delitos, estos luego de va a animar a delitos mayores”, expresó.
El miembro del máximo órgano judicial de la provincia comentó que existen dos posiciones muy marcadas en cuanto a la forma de encarar que podría tener el estado frente a la problemática de la delincuencia infantil. “Una postura pide procesar y hasta condenar a los menores y otra indica que los chicos tiene una vulnerabilidad que les impide que se les exija responsabilidad social”, formuló Hang.
Un flagelo
En cuanto a la medida de restituir los menores delincuentes a la tutela de sus padres, el Ministro se mostró en desacuerdo y marcó la improductividad de la medida exclamando que “no tiene sentido que devuelvan los menores a los padres si estos no los van a controlar, si nunca pudieron”.
En otro aspecto mostró su parecer en contra de la visión que tienen muchos exponentes de que con el aumento de las condenas a menores traerá como consecuencia el aplacamiento de la delincuencia: “En realidad, las condenas para menores solo les dice a los malos que deben ser buenos”, dijo y remarcó que la delincuencia juvenil es un flagelo que no se puede resolver en muchos países.
Hang pidió que haya una política clara en torno al asunto y ejemplificó una posible medida a tomar mencionando un instituto a las afueras de Barcelona, España en donde los menores internados allí son levantados a las de la mañana para ordeñar vacas y otras actividades que los encaminan a una recuperación: “En nuestra región no hay un lugar así, hay que ponerlos a estudiar”, disparó el funcionario indicando que los gobiernos locales no toman medidas similares, tal vez, por temor a criticas.
En su charla con este medio, lanzó una advertencia preocupante: “Si a los 14 años un menor comete hurtos pequeños, a los 18 ya puede matar”, afirmó.
Comentá la nota