Hallaron en Entre Ríos la cabeza de la mujer decapitada por su ex

Hallaron en Entre Ríos la cabeza de la mujer decapitada por su ex
El asesino confeso mostró a los investigadores el lugar donde la había dejado. Estaba a unos cinco metros de donde encontraron el cuerpo.
La cabeza de Solange Aguirre, la joven de la localidad bonaerense de Benavídez que apareció decapitada y enterrada en una isla de Entre Ríos a principios de mes, fue encontrada por la Policía en base a los datos aportados en el lugar por el confeso asesino de la mujer.

Fuentes policiales informaron ayer a Télam que el hallazgo se produjo durante una reconstrucción del momento en el que Alejandro Reynoso (38), el comerciante detenido por el crimen, enterró el cuerpo y le seccionó el cráneo.

"Reynoso se posicionó en el lugar en el que había enterrado el cuerpo e indicó dónde había escondido la cabeza, a unos cuatro o cinco metros. El cráneo se encontró bastante completo y era identificable a pesar del tiempo transcurrido", explicó el vocero consultado.

Si bien el lugar había sido rastrillado varias veces, el tipo de vegetación y las características del suelo de la zona habían impedido a los bomberos y policías encontrar la cabeza antes y sólo lo lograron cuando el imputado señaló expresamente el sitio.

"Fue terrible la situación de ver al acusado explicando todo con tanta tranquilidad, pero parecía que sentía la obligación de que la familia de la chica tuviera todo el cuerpo completo", relató la fuente.

Tras el hallazgo, el cráneo se envió a la morgue judicial para que, junto con el resto del cuerpo, los peritos puedan culminar con las tareas de identificación y análisis y entregar el cadáver a la familia para que pueda sepultarlo.

La medida se efectuó en presencia del fiscal de Boulogne a cargo de la causa, Sebastián Fitipaldi; el juez entrerriano de Gualeguaychú que intervino en el hallazgo del cuerpo, Arturo Dumón; la defensa del acusado, policías bonaerenses y un grupo de bomberos.

Además, asistió el hijo del principal acusado, Sergio Reynoso (19), quien también está detenido por el caso pese a que su padre, en su confesión, trató de desincriminarlo al afirmar que no tiene nada que ver y que tampoco supo que le pidió que lo acompañara a la zona de Zárate-Brazo Largo, en las inmediaciones del puente Urquiza, para enterrar un cadáver.

Aguirre (22) era madre de dos niños, un varón de 5 años y una niña de 2, hija de Reynoso padre. Fue vista por última vez el 5 de septiembre, cuando salió a comprar cigarrillos y dijo que después iba a ir a hablar con el padre de su hija.

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