Hallan calavera en Toay

Un peón que estaba buscando leña en un campo de Toay encontró, dentro de una zanja, un cráneo humano. Según el forense pertenece a una mujer blanca que habría muerto, por lo menos, hace más de 60 años.
El hallazgo de una calavera en un campo de Toay movilizó a gran parte de las fuerzas policiales, quienes en un primer momento creyeron haber terminado la búsqueda de Andrea López. Sin embargo, descubrieron tras las primeras pericias que si bien los restos pertenecen a una mujer, estaban enterrados desde hace más de 60 años. Arqueólogos del gobierno provincial realizarán una excavación para intentar recuperar el resto del cuerpo y buscar otros posibles cadáveres.

Todo fue gracias a un peón del campo "Las dos Marías", situado a unos cuatro kilómetros al noroeste de Toay, frente al conocido mangrullo del viejo Fortín. Ayer en horas de la mañana, el joven fue a buscar leña a un sector del predio rural poco frecuentado. Bajó a una zanja provocada por las últimas lluvias y alcanzó a levantar algunas ramas, pero se detuvo en seco al notar cerca suyo una extraña presencia: una calavera enverdecida lo observaba silenciosamente. El empleado no tardó en darle aviso a su patrón y luego a la policía.

Los agentes de la Seccional Quinta de Toay acudieron al campo y se comunicaron con la División Criminalística, el fiscal de turno Gastón Boulenaz y el médico forense Juan Carlos Toulouse. Los peritos se apersonaron en el pozo (de un metro y medio de profundidad) y desilusionaron a todas las autoridades policiales encargadas de la búsqueda de Andrea López cuando determinaron que la calavera estaba enterrada desde hace más de 60 años.

"Eso lo pudimos saber por el caldén que está sobre los restos encontrados" dijo a LA ARENA el médico Toulouse, quien además contó que el cráneo pertenece a una "mujer de raza blanca que falleció, aproximadamente, a los 50 años". Al mismo tiempo aseguró que no presentaba signos de lesión, por lo que se descarta que la persona haya muerto de un golpe en la cabeza, y además contó que será imposible identificarlo por la dentadura.

Más pericias.

En horas de la tarde, el cráneo, restos de la mandíbula y el hueso de un brazo habían sido trasladados a la Seccional Quinta. Según explicaron las autoridades policiales consultadas, serán sometidos a diferentes análisis, entre ellos de ADN, que podrían arrojar resultados más precisos con respecto al tiempo que los huesos llevaba enterrados. Por otra parte, arqueólogos del Ministerio de Cultura y Educación realizarán una excavación en el campo esta semana.

Si bien las hipótesis por el momento carecen de fundamentos empíricos, algunos investigadores ligaron la calavera con el fortín de Toay, emplazado en el siglo XIX con el fin de desplazar a los aborígenes que poblaban el actual territorio pampeano. Otro investigador policial aventuró a decir que podría ser el cadáver de un desaparecido de la última dictadura militar, aunque ésta haya ocurrido hace 36 años.

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