"Si no hago una gran gestión en Salta, no puedo pensar en la presidencia"

Faltaban tres días para el juramento como gobernador reelecto y Juan Manuel Urtubey se hizo un generoso espacio de tiempo para hablar con El Tribuno, en una entrevista en la que pasó revista a los que considera sus logros de estos cuatro años y sus preocupaciones para los que vienen.

En la confitería de un hotel céntrico, Urtubey definió a la inequidad social como el tema central de su agenda y se mostró muy cauto al hablar de las perspectivas inmediatas en materia educativa, de salud pública y de seguridad.

“Soy optimista, pero no optimista lírico”, se definió.

¿Cuál es hoy la preocupación central de cara a los próximos cuatro años?

Muchas, pero la preocupación principal, la más importante para mi, es la inequidad social que sigue existiendo. Nosotros hicimos un esfuerzo muy grande en estos cuatro años, pero debimos haber hecho más. Mi principal preocupación es esa, porque hay gente que no tiene tiempo para esperar.

Usted comienza su segunda gestión como gobernador y no oculta que quiere ser presidente.

Me gustaría serlo algún día, pero mi futuro político está atado a Salta, definitivamente. Yo no puedo pensar en cualquier proyección o cualquier otra cosa que no sea ser gobernador de Salta si no hago una gran gestión en la provincia. Soy consciente de eso.

Si hago una buena gestión y eso realmente genera una buena valoración en los salteños, y proyecta y contagia una buena valoración fuera de la provincia, en buena hora, pero sinceramente mi obsesión es una, que es romper esta situación de inequidad que todavía vivimos los salteños. La consecuencia si me va mejor o peor la evaluaremos en el futuro.

Desde hace años hay una proliferación de asentamientos urbanos y una caída del empleo rural.

Hay dos razones. Una: el proceso de urbanización de la sociedad: Tenemos un sistema educativo urbanizante cien por ciento, que te dice “vos sos feliz si vivís en la ciudad”. Eso me parece que hay que rediscutirlo en términos de calidad de vida. Segunda: La tecnificación de algunas actividades agropecuarias y la ausencia de políticas públicas para generar valor agregado en el lugar de origen genera esa urbanización. Entonces eso provocó el crecimiento desordenado de todos los centros urbanos de la Argentina. Particularmente nosotros lo vivimos en las grandes ciudades como Salta, Orán y Tartagal, aunque también en otros lugares. En Joaquín V. González, el proceso de tecnificación y de sojización derivó en nuevos asentamientos. Hay otros lugares en donde eso fue acompasado con crecimiento más inclusivo, particularmente en el sur, como Metán y Rosario de la Frontera. Güemes vive un proceso interesante en los últimos años con la puesta en valor del parque industrial.

Los productores de San Martín y Rivadavia piden que el amparo ante la Corte Suprema quede sin efecto y que el ordenamiento territorial se revise.

Yo soy optimista de que el amparo se destrabará rápido. El tema del ordenamiento territorial, en cambio, no es un obstáculo para el desarrollo o el crecimiento. El ordenamiento territorial no es un obstáculo para el desarrollo productivo. La clave es destrabar la cautelar de la Corte. Yo realicé infinidad de gestiones personales. El gran problema que teníamos desde la provincia era que no teníamos legitimación activa, porque no somos productores. Recién se presentó un productor de Rivadavia, en agosto del año pasado y eso permitió reactivar la causa.

De (el exministro de Ambiente Julio) Nasser a (el futuro ministro de Ambiente y Producción Sustentable, Alfredo) De Angeli pareciera que hubiera un cambio de perfil muy fuerte...

Son tiempos distintos. En el 2007 había que establecer un ámbito que se dedicara al ordenamiento territorial, un estudio acumulativo de impacto y lograr estándares de calidad homologables a nivel internacional. Ahora la segunda etapa consiste en generar desarrollo sustentable. A eso obedece el diferente perfil de los funcionarios.

En los últimos cuatro años se registró el mejor contexto internacional para el país y la provincia. Y ahora el escenario parece más complejo. ¿Qué es lo que no hicimos y que ahora va a ser difícil hacer?

Yo no estoy muy seguro que los próximos cuatro años vayan a ser mucho peor que los pasados. La crisis del sistema financiero global complicó el financiamiento de proyectos en Argentina. El 2010 lo vivimos como una especie de primavera, y de nuevo vuelve el problema, porque no está resuelta la crisis global. Los grandes proyectos que pueden cambiar estructuras, como por ejemplo la reactivación integral del ferrocarril Belgrano, sólo son viables con un nivel de financiamiento internacional muy alto. El sistema nuestro, solo, no da.

¿Cómo hacemos entonces para generar inversiones, desarrollo y riqueza en ese escenario?

Siendo mucho más competitivos.

¿Por ejemplo?

Con un adecuado manejo de recursos hídricos. Salta podría tener el doble de hectáreas bajo riego para cultivos. Podríamos ser tres veces más eficientes de lo que somos y más competitivos.

¿Cómo se reduce la pobreza en los departamentos donde está bloqueada la posibilidad de aumentar la producción?

Como lo venimos haciendo, a través de una fuerte organización. En el departamento San Martín, la reactivación de la actividad industrial a pequeña escala y el trabajo que se viene haciendo a través de las pymes.

Una sola finca genera empleo equivalente al 15% de la población activa de General Mosconi. ¿Se puede imaginar la multiplicación de ese tipo de emprendimientos en un lapso de 5 o 10 años.

El ingenio San Martín de Tabacal está importando caña para la zafra; Ramón Tuma acaba de comprar una planta para procesar cítricos en Orán. Estamos alentando un emprendimiento muy grande que hay en el norte de Anta, para trabajar sobre cáscara de limón. Estamos avanzando mucho, aunque la intensidad de la pobreza y de la marginalidad hace que todo eso sea mucho menos visible. Soy optimista, pero no un optimista lírico. Pero, ¿por qué bajó la conflictividad social en la zona? Porque hay más actividad económica y menos desempleo.

Sí, pero en el país y en algunos departamentos de Salta, la situación social parece una bomba de tiempo...

Pero bajó mucho la tensión. Vamos a ser claros, hace cuatro años por lo menos cuatro días por semana teníamos cortada la ruta 34. En 2011 llevamos cuatro días en todo el año. ¿Por qué pasó eso? Porque se han ido generando actividades. Está bien, hay un problema serio y yo lo comparto...

En todo el país se redujeron los cortes de rutas...

Claro, pero eso no se revierte por la lógica de la represión; sino por la lógica de la inclusión.

Las provincias del norte no están muy beneficiadas en el presupuesto nacional 2012.

La discusión de la coparticipación es más vieja que la escarapela. Yo propuse un fondo de convergencia. Cambiar la ley de coparticipación requiere casi una reforma constitucional. El fondo de convergencia apunta a generar mecanismos correctores. En cuanto a obras ferroviarias, se empezaron los procesos para desarrollar la línea transversal NOA -NEA, el C25 y el C15, que es la lógica de nuestro corredor bioceánico. Y yo voy a seguir insistiendo con el C-14.

¿Se imagina una ruta 34 hecha autopista en toda la provincia?

Sí, sería buena esa autopista, pero tenemos todavía niveles de prioridades muy primarias. Yo quiero pavimentar la ruta 51 a Chile, quiero resolver la 34 en algunos tramos que todavía están peligrosos. Quiero que terminen la ruta 50 (Pichanal -Orán).

¿Es posible un proyecto de desarrollo a mediano y largo plazo, articulando rutas con el ferrocarril?

Yo creo que vamos hacia ahí, pero el nivel de inversión que necesita el Belgrano, no está al alcance ni del Gobierno nacional. Entonces, vamos por partes.

¿Cual es la relación real hoy del gobernador con la Presidenta?

Yo me siento parte de un proyecto nacional, pero soy el gobernador de los salteños y gobierno para Salta, no para un proyecto político sino para todos los salteños.

Pero el Gobierno nacional distribuye arbitrariamente una porción importante de recursos y Salta no ha sido de las más beneficiadas ...

-Jamás he mendigado recursos que no nos correspondan.

¿El cambio de ministro de Salud augura un cambio de políticas?

El perfil de Quique Heredia es el perfil indicado para conducir esta etapa, la tercera, que es la de la recuperación de todo el sistema de atención primaria de salud. Eso respondía a una lógica prestacional de que el paciente tenía que ir al hospital, y no ir a buscarlo a su casa.

¿Pero hubo que estar cuatro años para llegar a este punto?

Son procesos que se van haciendo, con resultados parciales favorables. La mortalidad infantil en la provincia bajó del 15 y pico por mil al 12,6 por mil en tres años. ¿Resolvimos el problema de la mortalidad infantil? No, pero bajamos a la mitad la mortalidad materna en grupos vulnerables. No significa que la resolvimos. Sigue muriendo gente que no debería morir en la provincia.

La meta de doble escolaridad, formación docente y más días de clases ¿es demasiado ambiciosa?

La meta es super ambiciosa. Salta destina el 38% del presupuesto del Poder Ejecutivo a Educación. En términos porcentuales, es de los más altos de la Argentina. Ahora bien, si medimos cuánto invertimos por alumno vamos a ver que estamos entre las seis provincias que menos invierten por chico, porque tenemos menos recursos que otros distritos. Para alcanzar aquellos estándares nos faltan décadas y décadas.

¿Hicieron las 48 escuelas, una por mes?

Hicimos 48 escuelas. Claro, ¿qué es lo que pasa? Recorriendo la provincia uno ve la escuela de El Pucará del departamento Santa Victoria, que estaba. Sí, estaba, pero era una escuela rancho y yo hice una escuela al lado. No es una escuela nueva, es el mismo establecimiento, pero con un edificio nuevo. Hay una realidad: la eficiencia de gestión en un sistema democrático te lo miden los procesos electorales.

Esa es una visión muy política...

Es que es un dato de la realidad. No hay otra forma de medir una gestión que esa, no hay otra. Todavía no tenemos otro parámetro de medición. Obviamente que yo exijo mucho más que eso. En 2007, un 45% de salteños, votó una esperanza; un 59 y pico votó una realidad cuatro años después. No votó un discurso, votó una realidad. No hay un 100% de salteños conformes con mi gobierno, pero sí son muchos más que los que eran cuando yo asumí la primera vez. Pero no digo que las elecciones son premios. No, las elecciones son mediciones de la sociedad, que me dijo: bueno, sigan trabajando.

La educación religiosa y la educación sexual despertaron polémicas a nivel nacional ¿para usted se trata de temas relevantes?

Sí, son muy relevantes. Hay cuestiones que se ponen de moda desde el desconocimiento. Respecto de la educación religiosa, el texto de la ley vigente repite, y yo puse especial cuidado en esto, lo que precepta la Constitución provincial.En Salta no hay obligación de enseñanza católica. El sistema debe ofrecer enseñanza religiosa de cualquier credo y, de hecho, hay docentes designados a demanda de padres de distintos credos. Respecto a la educación sexual, es otra historia, que se la mezcla con esto. Nosotros debemos dar educación sexual, damos educación sexual en las escuelas. ¿Lo damos como lo deberíamos dar? Y parece que no. ¿Hay que mejorar eso? Hay que mejorarlo, sin lugar a dudas. No podemos sentarnos con prejuicios en ese tipo de cosas, estamos en el siglo XXI.

Usted dijo en la Legislatura que dio 12.000 soluciones habitacionales, pero soluciones habitacionales no son viviendas...

Estamos construyendo un promedio de 3.000 viviendas nuevas por año. Casas nuevas, no soluciones habitacionales. Deberíamos construir muchas más. Cada vez es más cara la construcción de casas y la caída del sistema financiero global destruyó el crédito hipotecario. Antes el IPV era un espacio en donde abrevaba la gente que no calificaba para entrar su carpeta en un banco. Hoy es para todos, porque en el banco no entra nadie.

¿No fueron 12.000 soluciones habitacionales, entonces?

No, jamás. Nosotros estamos construyendo un promedio de 3.000 viviendas por año en los cuatro años de gestión. Hicimos muchas casas, pero tenemos más de 30.000 anotados, y eso no alcanza.

De acuerdo a sondeos que hicimos desde El Tribuno, la inseguridad es la mayor preocupación de los salteños.

Coincido con ustedes, es una preocupación importante.

¿Cuáles fueron las falencias y cuáles los desafíos?

Tenemos que mejorar más. Hemos incorporado muchos agentes y modificado el sistema de formación de los agentes. Ahora tienen dos años de instrucción ¿Cuándo mejora un sistema? Cuando las camadas que vayan egresando vayan asumiendo más responsabilidades. Llevamos una recién. O sea, responde a la lógica de los otros cambios. Y los cambios llevan tiempo porque hay que mover una estructura. Hoy hay más de 10.000 agentes ocupados del tema seguridad entre Policía de la provincia y Servicio Penitenciario. Todavía no alcanza. Hemos dotado de recursos logísticos, más de 200 móviles. No alcanzan tampoco. Sigue habiendo móviles que hay que empujarlos y la verdad es que es un desastre. Nos hemos demorado por toda una cuestión operativa en la licitación -que se cayó la primera y fuimos a una segunda- del sistema de conectividad de toda la provincia. Recordemos que en Salta hay alrededor de 50 cámaras seguridad y vamos a poner 1.100. Eso va a cambiar el paradigma del sistema, con mapa del delito y demás. Ahora creamos una Secretaría de Participación Ciudadana y una de Planeamiento en el área de Seguridad.

¿Cuánto tiene que ver el narcotráfico en el crecimiento del delito?

Muchísimo. El narcotráfico es un drama. Salta es la primera provincia que tiene un centro público de tratamiento de chicos con adicciones. Ahora vamos a la cuestión del narcotráfico. Nosotros teníamos dos formas de actuar frente a eso. Una era decir es un delito federal, que se encargue la Justicia federal. Nosotros resolvimos involucrarnos, creamos una agencia, fortalecimos la división antidrogas en la Policía y avanzamos fuertemente ¿Cuál es el problema? Si la droga pasara, entrara a la Argentina y pasara a otro destino en contenedores precintados, no tendríamos los problemas que tenemos. El problema es que la modalidad del lavado es que paga con sustancia al pasador, al narcotraficante. Eso hace explotar el crecimiento de toda la oferta minorista de droga y es ahí donde nosotros nos tenemos que meter hasta los huesos.

Los jueces federales y provinciales admiten que hay zonas que viven casi al margen del orden legal. Ni siquiera hay traductores de lenguas nativas...

Eso nos está pasando en varios ámbitos. Salud, educación y, obviamente, en materia de seguridad. Bueno, son esas fronteras culturales las que hay que romper.

El área de turismo ha sido estratégica para el desarrollo de la provincia desde antes de su primera gestión. Con sorpresa he leído declaraciones del designado ministro diciendo que no sabe nada de turismo ¿A qué se debe esta elección en el gabinete?

Cuando en una gestión uno busca un funcionario público, busca que sepa ejercer la función pública. Yo no le bajé el rango a Turismo sino que subí el de Cultura. Vamos a ser claros: lo principal que tenemos los salteños es nuestro patrimonio cultural. Indefectiblemente, cualquier estrategia de turismo tiene que estar vinculada con la mirada estratégica del fortalecimiento de nuestro patrimonio cultural. El ministro que se va no venía del turismo y fue un buen ministro. Cuando uno es un buen funcionario público va a hacer las cosas bien. Mariano Ovejero no es un hombre que venga de la cultura tampoco, pero a mi juicio hizo un buen trabajo en Cultura, por lo menos a mi modo de ver y por eso ha sido promovido. El 100 por ciento de los nuevos ministros venían de ser secretarios de Estado, lo que marca continuidad y marca ascenso de gente que tenía una responsabilidad menor, cumplió bien esa responsabilidad y va a una responsabilidad mayor.

En Salta y en todo el país se dio el fenómeno de que los gobernantes se han afianzado en sus cargos, casi todos fueron reelectos, pero el fenómeno también incluye tener el control de las legislaturas, lo que se repite en el Congreso nacional. Esa ausencia de oposición, ¿contribuye o dificulta la gestión?

Cambiaron los momentos políticos, cambiaron los patrones referenciales de la política y claramente, en la composición de la cámara se vio un gobierno que homogéneamente tuvo apoyo en todos los departamentos. Si en mi categoría de gobernador triunfé en las elecciones en los 23 departamentos y en los 59 municipios, es natural que la sociedad haya elegido legisladores que expresen esa mirada. Esta es una obligación doble porque hoy yo no tengo ninguna excusa y debo garantizar resultados.

El peronismo se ha convertido en una fuerza que cada vez más genera sus propias alternativas...

Históricamente los peronistas ocupamos todo el espacio disponible; está en nuestra genética. Los peronistas somos así, hacemos de todo. Ahora bien, hay un proceso de transición. Cristina de Kirchner pasó a retiro a toda una generación de dirigentes políticos y a una forma de hacer política. El proceso lo dispara Néstor y lo perfecciona Cristina. Vamos a ese proceso. La aparición de nuevos actores que puedan realmente contrastar en este proceso de transición, y lo nuevo ya está apareciendo. Es incorrecto que nosotros lo señalemos, lo tiene que señalar la sociedad. En el país va apareciendo un espacio político que establece posiciones contradictorias con el peronismo. En la provincia pasa lo mismo. Eso obliga a redefinición de roles, redefinición de estructura, y seguramente irán apareciendo los procesos que terminarán provocando un espacio alternativo.

Actores nuevos, ¿dentro o fuera del oficialismo?

Actores nuevos de afuera del peronismo, podemos decir, el PRO. El peronismo es todo, el peronismo es la Cámpora, el peronismo es la Juventud Sindical, el peronismo es Moyano. Siempre los peronistas tuvimos esas discusiones. En otras épocas fue dramático para la Argentina. Afortunadamente, hoy se discute la dialéctica. Yo hablo de actores que van a contraponerse con el peronismo. El espacio político que conduce Cristina de Kirchner es más amplio que el peronismo. Nosotros nos creemos muy importante y esperamos serlo dentro de este espacio que conduce la Presidenta. Lo mismo sucedía con Néstor Kirchner, con Carlos Menem, y con el general Perón, que tenían una base de legitimidad más amplia que la partidaria. A veces con sectores liberales, a veces con sectores conservadores, a veces con sectores progresistas, a veces con sectores socialistas, pero al final del camino siempre con una base de sustentación más grande que el peronismo. Pero con eso no hay que asustarse.

Gobernador, en el 2015 el escenario es que Cristina no tiene posibilidad de reelección, y usted tampoco.

¿Cómo que no? ¿Desde cuándo? Juan Carlos Romero reformó la Constitución -yo fui constituyente- estableciendo y está aclarado que un gobernador en la provincia de Salta puede tener dos reelecciones consecutivas, lo que significa tres mandatos seguidos. Es lo dice la Constitución vigente en Salta. Eso no quiere decir que vaya a ser candidato o no, pero lo decidiremos en ese momento.

¿Y la Presidenta?

Ella debería reformar la Constitución y no creo que lo haga.

Profundizar la descentralización

Una de las políticas que caracterizó a su gobierno fue la descentralización de los fondos a los municipios en el manejo de los planes sociales. ¿Cual es el balance de esa política?

Va a tener continuidad y la vamos a profundizar. Yo tengo dos fuentes de control, la Auditoría General y la auditoría ciudadana. Hay 59 municipios. Solamente hemos verificado problemas de mayor o de menor gravedad en 9 u 11. Los problemas más graves están en 5 o 6. Podemos decir que hay más de un 80% de eficiencia. Por unos pocos no voy a resignar algo que está dando buenos resultados. La ciudadanía tomó la delantera en la corrección y en muchas intendencias donde hubo problemas se produjo cambio de gestión. La forma de validación de la gestión está en la sociedad y la sociedad ha castigado, incluso, lo admito, a algunos a los que he acompañado y apoyado... pero la gente quería cambiar, y los cambió.

¿Y en qué instancia se puede avanzar?

Pretendo un mayor involucramiento de los municipios en las agendas reales de la sociedad, por ejemplo la problemática del trabajo y la producción. Hoy no están porque no es su función, pero los quiero meter ahí. Por ejemplo, hicimos acuerdos con el Consejo Profesional de Ciencias Económicas para ayudar a que los pequeños productores entren al sistema y puedan ser beneficiarios de líneas de créditos como las del Banco Nación. No tenemos capacidad operativa para hacer eso desde la Provincia, entonces que lo hagan los municicios con nuestra asistencia logística.

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