Mató a hachazos a su mujer y a dos menores de 10 y 14 años

Mató a hachazos a su mujer y a dos menores de 10 y 14 años
Juan Arbino (25) confesó ante la Policía que con un hacha asesinó brutalmente a María Fleitas (47) -exmadrastra y luego exmujer- y a los menores Mauricio (10) y Betiana Ruiz (14), en una vivienda del populoso barrio Yacyretá de Posadas. 48 horas después del hecho, la policía rescató los cuerpos de una fosa.
Un desalmado de 25 años se presentó en la Policía y confesó haber asesinado a hachazos a su expareja de 47 años y a los dos hijos menores de ella, en una vivienda del barrio Yacyretá, en Posadas. El joven se entregó aproximadamente 48 horas después de haber cometido el crimen y enterrar los cuerpos en una fosa hecha dentro de la casa.

Arrepentido por el aberrante crimen que cometió, ayer alrededor de las 15, Juan Arbino, de 25 años, se presentó en la comisaría Sexta y confesó que con un hacha terminó con la vida de su expareja María Fleitas (47) y los hijos de ella Mauricio (10) y Betiana Ruiz (14).Según trascendió, el joven narró a un atónito policía que primero acabó con la vida de Fleitas, aparentemente luego de una fuerte discusión. Luego fue por el niño, quien en medio de llantos quiso defender a su madre y finalmente atacó a la adolescente, que estaba en su habitación.Ningún vecino de la casa del terror, situada sobre calle 66 casi avenida 115, escuchó gritos ni se percató del macabro hecho ocurrido entre la noche del viernes y la mañana del sábado.Juan y María estaban separados, pero habitualmente el joven volvía a la vivienda, que era propiedad de su padre, anterior pareja de la mujer.El último regreso del asesino, fue para discutir una vez más con su ex y terminar con la vida de ella y los suyos.

Ocultó los cuerpos

Apenas ultimó a las tres víctimas, Arbino decidió esconder los cuerpos en la misma casa. Para ingresar completamente los restos, el asesino habría descuartizados algunas partes de los occisos y mantuvo el cruel secreto hasta ayer.

La peor noticia

Ya revolucionado el populoso barrio posadeño, en medio de dolor y congoja, llegó horas después de la policía, Hernán Ruiz, otro de los hijos de la mujer asesinada.“¿Qué pasó acá?, ¿esos patrulleros están en mi casa?”, comenzó preguntando el joven, apenas se bajó de su motocicleta. No esperó la dura respuesta de un conocido de la zona quien le contestó: “Tranquilo Hernancito, te cuento que acaban de matar a tu mamá y a tus dos hermanos”. Apenas supo, el muchacho corrió hasta la vivienda y se encontró con el doloroso cuadro.Hernán Ruiz es fruto de una relación anterior de María Fleitas.“Él siempre le pegaba a mi mamá, yo tenía que venir a defenderla. Ella hacía la denuncia y cuando venía la Policía, Juan se escapaba”.

Conflictos

Antes del asesinato, se escribieron varios capítulos de la difícil vida de María Fleitas, quien según vecinos, no hubo día en estos últimos meses, en que no se lamentó por el calvario al que era sometida por parte de Arbino.El comedor barrial era uno de los lugares donde la víctima se desahogaba. “Los dos venían a comer (Arbino y Fleitas), pero más la mujer, quien se quejaba todo el tiempo. Ellos se habían separado porque él la maltrataba mucho”, dijo Lorena, una vecina totalmente quebrada.“Mauricio era el compañerito de mi nena en la escuela”, dijo Gabriel, quien como padre se sintió afectado aún más por la muerte de los menores. “Sabía que tenían problemas, pero jamás pensé que esto iba a terminar así”.Otros revelaron que Arbino también acostumbraba a maltratar física y psicológicamente, principalmente al niño. Por su parte, Betiana, sabiendo las reacciones de su entonces padrastro, decidía no volver a su casa. “Ella decía, me voy de mi casa unas horas porque Juan está loco”, recordó otro habitante del lugar.

La separación

Hace al menos seis meses, se produjo la ruptura sentimental de esta pareja. No fueron pocos los que coincidieron en que María percibía mensualmente el salario de la pensión por Siete Hijos y “ella lo mantenía a ese sinvergüenza. Por eso peleaban siempre, porque él no quería trabajar y cuando María no le daba plata, se peleaban”, contó Carla.Una infidelidad de Arbino fue el detonante y por qué no la excusa perfecta para que la mujer de 47 años finalizara con la relación que tanto la atormentaba.

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