“Hace un montón que reclamábamos la detención de Grillo”

Luego de la detención del tristemente célebre médico, acusado de participar de sesiones de tormentos durante la dictadura, Zamudio afirmó que hace tiempo esperaban esta resolución judicial. Dijo que fue un personaje “nefasto” para el Chaco.
Tras la detención de Héctor Orlando Grillo, exmédico policial acusado de participar de sesiones de tormentos durante la dictadura, la militante de Derechos Humanos, Dafne Zamudio, afirmó que hace tiempo esperaban esta resolución judicial teniendo en cuenta la “nefasta” participación que tuvo el dueño del sanatorio Galeno durante los años de plomo en el Chaco.

“Nos enteramos ayer de la detención de Grillo que es algo que hace un montón de tiempo lo reclamábamos”, señaló la hija de Carlos Zamudio, fusilado en la Masacre de Margarita Belén. En diálogo con RADIO CIUDAD, afirmó en este sentido que la actuación que tuvo el exmédico policial “fue nefasta”. “No solamente con el tema de los desaparecidos y los certificados de defunción (apócrifos de las víctimas de la Masacre) sino que actuó directamente en la tortura de varios compañeros”, comentó.

El 13 de diciembre de 2005, en el aniversario número 29 de la Masacre, HIJOS escrachó a Grillo en su chalet de Salta al 500. Zamudio recordó el hecho: “En su momento le hicimos un escrache donde lo denunciamos públicamente, más allá que la sociedad sabía quién era. No fue una sorpresa para nadie que se lo detenga. Ahora iremos por los otros, por toda la complicidad judicial. Que se resuelva eso”, pidió.

LA DETENCIÓN

Por orden del conjuez Federal de Resistencia, Juan Antonio Piñero, la Policía Federal detuvo a Grillo entre el domingo pasado y este lunes imputado por los delitos de Privación Ilegítima de la Libertad y Tormentos Agravados, en calidad de autor. Fue detenido en el cuartel de Bomberos pero se preveía su traslado a una comisaría.

En el requerimiento de investigación realizado hace tiempo por el ahora exfiscal ad hoc, Roberto Mena, Grillo es acusado de ser parte de una organización ilícita en la que tenía como función participar en actos de tormentos poniendo a disposición de los autores de las torturas su conocimiento médico a fin de supervisar el sufrimiento de la víctima.

“Tampoco comunicaba al Poder Judicial el estado de deterioro de las víctimas que ponían en conocimiento del mismo los actos de torturas que sufrían, así como las condiciones lamentables de encierro, resultando su obligación denunciarlas por ser funcionario público con conocimientos específicos”, añade el requerimiento.

MARGARITA

Para conmemorar un año más de la Masacre de Margarita Belén, este martes se realizará a partir de las 17 la caravana que todos los años parte desde la Plaza 25 de Mayo de Resistencia para finalizar su recorrido en el monumento a los caídos, donde se realizará un acto.

“Como todos los años si bien con el mismo pedido de justicia, nos encontramos este año con dos juicios terminados. El reclamo sigue y seguirá en conjunto con los familiares de los muertos de Margarita Belén. Seguimos reclamando la aparición de los cuerpos de los desaparecidos, en principio y que se sigan enjuiciando a los responsables de la muerte de los compañeros”, pidió Zamudio.

“Hoy es un día muy especial y lo que nos ayuda es estar todos unidos. Es un encuentro muy emotivo porque nos vemos después de un año y es un momento de mucha emoción y contención, donde se siente mucho el cariño que tenemos entre nosotros que somos casi una familia. Los compañeros exdetenidos siempre nos dan la fuerza para salir adelante”, comentó.

Se conoce como Masacre de Margarita Belén a la tortura y fusilamiento de 22 presos políticos, en su mayoría militantes de la Juventud Peronista, ultimados en un operativo conjunto del Ejército Argentino y la Policía del Chaco durante la noche del 12 al 13 de diciembre de 1976, en un lugar cercano a la localidad de Margarita Belén. El fusilamiento se disfrazó, como era común en la práctica genocida de la época, de un tiroteo fortuito acaecido durante un intento de fuga de los prisioneros.

Comentá la nota