Hace 50 años capturaban a Eichmann en Argentina

Adolf Eichmann, uno de los más importantes criminales de guerra nazi, nunca se declaró culpable de ser el arquitecto de la “Solución Final” para exterminar a los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
El 23 de mayo de 1960, el entonces primer ministro israelí, David Ben Gurion, anunció en el parlamento (Knesset) que Eichmann había sido capturado en Argentina y trasladado a Israel por su responsabilidad en el Holocausto.

Eichmann, quien fue juzgado por un tribunal civil entre el 11 de abril y el 15 de diciembre de 1961, fue sentenciado a la pena de muerte por una corte civil durante un juicio realizado con la metodología del Tribunal de Nüremberg, con la presencia de víctimas del nazismo y periodistas.

“Yo no puedo reconocer el veredicto de culpable”, dijo el ex oficial de las SS a los miembros de la corte.

Según algunos historiadores, las últimas palabras de Eichmann antes de morir ahorcado, fueron: “Viva Alemania, viva Austria, viva la Argentina”.

El 11 de mayo de 1960, Eichmann fue secuestrado por un grupo de espías del servicio secreto israelí (Mossad), al bajar de un colectivo, cuando regresaba desde su trabajo en la fábrica Mercedes Benz, en González Catán, hacia su casa en la calle Garibaldi 6067, en la localidad bonaerense de San Fernando.

La captura ilegal de Eichmann provocó algunos roces diplomáticos entre Israel y el gobierno del fallecido presidente Arturo Frondizi, que fueron superados gracias a la intervención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Cuando en 1939 el jefe del grupo paramilitar SS y de la Gestapo (policía), Heinrich Himmler, formó la Oficina Central de Seguridad del Reich, Eichmann fue transferido a la sección de asuntos judíos en Berlín, y en enero de 1942 participó de una conferencia de funcionarios de alta jerarquía nazi para organizar la llamada “Solución Final contra los judíos”.

Según estableció el juicio, Eichmann, de 56 años, fue el responsable de la identificación y el transporte de judíos de todos los países ocupados en Europa por los nazis hasta su destino final en Auschwitz y otros campos de exterminio en Polonia.

Al finalizar la guerra, las tropas estadounidenses capturaron a Eichmann, pero en 1946 el ex oficial nazi escapó de un campo de prisioneros, viajó por Medio Oriente y se estableció en Argentina en 1958, en la provincia de Tucumán, tras obtener un pasaporte en Génova de la Cruz Roja Internacional.

Nombre falso

El célebre Simón Wiesenthal, un sobreviviente del campo de concentración de Mauthausen (Polonia) rastreó a Eichmann y lo ubicó en Argentina, bajo el nombre falso de Ricardo Klement, iniciando con su búsqueda una nueva era en la que iban a ser capturados otros responsables nazis.

Peter Malkin, uno de los agentes que capturó a Eichmann, recordó que detuvo al ex oficial de las SS en plena calle, cuando bajaba de un colectivo, y que antes de detenerlo, le dijo: “Un momentito señor”, las únicas palabras que sabía en español, según sus memorias escritas bajo el título “Eichmann en mis manos”.

Malkin y otros agentes interrogaron al ex oficial de las SS durante 10 días antes de viajar a Israel en un avión de la compañía estatal israelí El-Al, que había viajado a Buenos Aires para participar de los festejos de la Revolución de Mayo.

Eichmann vivió 15 años en Buenos Aires, en dos de los cuales fue controlado por un equipo de hombres manejado por Harel, quien dio su particular visión del asunto en un libro llamado “La casa de la calle Garibaldi” (1976).

A pesar del éxito obtenido con Eichmann, Harel fracasó en detener al médico nazi Josef Menguele, llamado “El Angel de la muerte” por sus experimentos genéticos en los campos de concentración, quien según el Centro Wiesenthal también vivía en aquellos años en Argentina.

Otro agente del Mossad que participó en el secuestro fue Rafi Eitan, quien señaló: “Cuando nosotros metimos a Eichmann en un automóvil, revisé su estómago y encontré una cicatriz de una operación de apendicitis. Me dije a mí mismo: este es el hombre”.

Según documentos desclasificados, la inteligencia alemana informó a la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), en marzo de 1958, que Alemania sabía desde 1952 que Eichmann vivía en Argentina bajo el seudónimo de “Klement”.

Sin embargo, la CIA nunca usó esa información, informó el diario israelí Haaretz.

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