La atraparon ayer in fraganti. Cinco jóvenes denunciaron que les prometió un empleo en Tribunales y les sacó plata.
Ludmila Gisel Tejeda (21), la presunta estafadora, ni imaginaba que los policías de Defraudaciones y Estafas, al mando del subcomisario Domingo Sombra y el inspector Rolando Narváez, la iban a pescar in fraganti ayer a las 11.45 en la vereda de Jujuy y 25 de Mayo, Capital. En la requisa le secuestraron los dos billetes de 100 pesos (cuyas numeraciones fueron tomadas antes del operativo) que le entregó uno de los denunciantes y tres carpetas con documentación de diez de supuestas víctimas.
Hasta ayer eran cinco las denuncias de estudiantes universitarios de 22 a 25 años, todos miembros de una comunidad evangélica, que acusan a ‘la doctora Tejeda’. Fuentes policiales revelaron que la chica, que es desocupada y vive en Chimbas, los contactó hace un mes por un amigo de la Iglesia y les dijo que era una abogada que se desempeñaba en un juzgado y además trabajaba para otra funcionaria judicial de apellido Godoy.
Según las versiones, prometía que por medio de esa funcionaria y otros contactos podía conseguir empleos en Tribunales, pero para iniciar el trámite les cobró entre 200 y 300 pesos. Todos declararon que Tejeda los citaba en ese patio de comida para las ‘entrevistas’. Uno de los jóvenes empezó a sospechar y recurrió al abogado Marcelo Fernández, quien averiguó que la matricula que mencionada ‘la doctora Tejeda’ era falsa y entonces la denunció este martes, con lo que armaron la redada.
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