El Enohsa indicó que se dio el aval para la cesión del contrato a la empresa Incosyl SA. Además, la segunda etapa de la red cloacal del barrio Mallín está en la recta final.
La autorización es clave para poder comenzar con los trabajos. El Gobierno municipal viene desde septiembre tratando de encontrar una solución al problema que se originó cuando la empresa Zoppi Hermanos indicó que no podía realizar la obra, porque pretendía una redeterminación de los costos.
Zoppi Hermanos fue la empresa que ganó a finales del año pasado la licitación pública de la obra.
Frente al planteo de la constructora, el Gobierno municipal comenzó a buscar alternativas y surgió la propuesta de ceder el contrato a la empresa Incosyl SA, que realiza la segunda etapa de la obra de la red cloacal del barrio Mallín.
El Municipio ya tiene en su poder el anticipo financiero que depositó el Enhosa meses atrás y que ronda el millón de pesos. La obra demandará una inversión de alrededor de 5.200.000 pesos que aportará el organismo nacional.
La obra consiste en la construcción de un acueducto que va desde la cisterna principal, ubicada en el barrio Lomas del Correntoso, hasta otra cisterna en el arroyo Colorado. Luego, por gravedad descenderá el agua hasta otra cisterna. El sistema permitirá suministrar agua potable para los habitantes del barrio Los Volcanes, Las Piedritas y Las Balsas.
Los vecinos de esos barrios tienen frecuentes complicaciones con el servicio de agua potable.
Etapa final
Además, Reyes informó que la obra de la red cloacal en los barrios Mallín, Margaritas, Calafate y Hospital está en la etapa final. Dijo que la empresa Incosyl está realizando las últimas pruebas hidráulicas en las redes para verificar que no haya pérdidas.
El funcionario municipal estimó que se instalaron aproximadamente 3500 metros de cañerías. Dijo que la obra se hizo con fondos del Enohsa que aportó 2.566.000 pesos.
La segunda etapa permitió finalizar la red cloacal en el barrio El Mallín y ampliar las redes a los barrios Margaritas, Hospital y Calafate.
Las redes llegan hasta el límite que separa la línea municipal de los lotes de los vecinos, que luego deberán conectarse cuando se construya y esté en funcionamiento la planta de tratamiento de efluentes cloacales. Para lograr ese objetivo aún no hay pasos concretos y en el Gobierno municipal analizan opciones que sean viables, porque el proyecto original demanda una inversión estimada en 80 millones de pesos.
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