El juez Herrera solicitó al Gobierno provincial que implemente un mecanismo para retribuir económicamente a quienes contribuyan en el esclarecimiento del terrible episodio del martes.
Oficialmente se supo ayer que el Juzgado Penal en Turno inició gestiones ante el Ministerio de Gobierno rionegrino a fin de “ofrecer una recompensa a las personas que puedan aportar información sobre el siniestro ocurrido en la madrugada del pasado martes 13 de julio que costara la vida de José Maciel”, a la vez que se confirmó que el juez actuante en este caso, Gustavo Herrera recibió instrucciones del Superior Tribunal de Justicia a los efectos de que permanezca avocado con dedicación exclusiva a este caso hasta que concluya la presente feria judicial de invierno. De allí en más la causa quedará en manos de Sonia Martín a cargo del Juzgado de Instrucción Penal Nro. 2 con asiento en Cipolletti. Cabe aclarar que desde el 18 hasta el 23 de julio inclusive; la doctora Alejandra Berenguer será la jueza de feria para todas las demás causas que ingresen durante ese lapso de tiempo.
Allanamiento sin éxito
En tanto, voceros judiciales confirmaron que en horas de la mañana se realizó un allanamiento en un domicilio particular en barrio Anai Mapu que dio resultados negativos. Concretamente se buscaban elementos relacionados con la causa.
Una comisión encabezada por Herrera, que integran miembros de la Comisaría Cuarta y la Brigada de Investigaciones local habría efectuado diligencias en la zona Norte de la ciudad, con resultado negativo.
Tal como se ha venido informando, la denominada pista chilena es la que sustentan con cierta consistencia quienes conducen las pesquisas, habida cuenta de la sospecha de que existirían algunos elementos que vincularían la posible participación de extremistas que huyeron de Chile con el terrible atentado del martes en Cipolletti. Uno de esos sujetos que es intensamente buscado está identificado como Diego Ríos, acusado de haber abastecido de pólvora en varios hechos similares a los ocurridos esta semana en esta ciudad y otro caso en febrero (oficinas de LAN) en Neuquén, con otros que se registraron en la capital trasandina.
Tal como ese diario señaló ayer, la Interpol chilena está siguiendo los pasos de un par de sospechosos de colocar un artefacto en una sucursal del Banco Francés en Buenos Aires y hay quienes especulan que pudo haber involucrado el mencionado Ríos en ese hecho.
En el marco de esta investigación que, se reitera, sigue desarrollándose con participación de fuerzas policiales, de Gendarmería y de la SIDE, ninguna otra hipótesis ha sido descartada.
Persiste la alarma
Nuevamente ayer, personal policial y de Protección Civil debieron movilizarse ante un llamado telefónico que alertó de la existencia de un envoltorio que parecía sospechoso y que se encontraba en inmediaciones de Mengelle y San Martín. Ocurrió alrededor de las 15,30, pero al llegar los efectivos no encontraron nada.
“Nos llamaron para alertar de una especie de caja de zapatos, pero no hallamos nada”, dijo una fuente del servicio municipal mencionado.
Este hecho se suma a otros que ocurrieron el jueves, también sin importancia. En todos los casos se trataba de paquetes con contenidos irrelevantes, generalmente basura.
Si bien han sido –por suerte- falsas alarmas, es una prueba evidente de la psicosis que existe en la población ante situaciones que puedan significar algo “raro” que obligue a ponerse en estado de alerta.
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