Se investiga la posible intervención de extremistas trasandinos. La similitud con la bomba utilizada en LAN (en Neuquén), el principal fundamento. No se desecharon otras líneas de investigación.
Como habían anticipado autoridades policiales el martes –entre ellos el subjefe de la Fuerza, Luis Salinas-, el explosivo utilizado fue pólvora; “de fabricación casera” y con elementos que pueden adquirirse en la vecina provincia. Esto no fue oficializado por el juez Gustavo Herrera, quien coordina las pesquisas y dictaminó el secreto de sumario en torno a la causa. Por ello, no abundaron las precisiones en torno al avance de la pesquisa y aunque en Tribunales preveían que el magistrado emitiría un comunicado respecto de la causa, finalmente ello no ocurrió. "Sólo hay conjeturas", aseguraron desde el municipio. Algo que se mantuvo a lo largo de la jornada ante la falta de declaraciones de carácter oficial.
Las pericias en torno al mecanismo de detonación (una carga explosiva controlada por un reloj) comprobaron que era similar a la de LAN y orientaría las averiguaciones hacia grupos extremistas de origen chileno.
La “pista” del atentado de Neuquén se tejió a partir de esa semejanza, pero incluiría otras situaciones a confirmar. El viernes en Buenos Aires fue encarcelado Juan Aliste, integrante de un grupo terrorista chileno (Lautaro) acusado de asesinar a un carabinero durante un asalto. Se trata del mismo delito por el que fueron extraditados los también chilenos Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla, detenidos en San Martín de los Andes en 2008. Otro grupo de activistas chilenos se adjudicó el atentado de febrero.
Siguiendo esa hipótesis, trascendió que Herrera estableció comunicación por la detención de Aliste y podría solicitar que sea indagado en torno al atentado en Cipolletti. Esta versión no fue confirmada oficialmente y hasta hubo manifestaciones de rechazo. Pero también fue defendida por altas fuentes de la investigación, quienes aseguraron que fue "un exhorto" y no un contacto informal lo que estableció el juez cipoleño. Entre otras cosas, se buscaría confirmar si hubo amenazas de “represalias” por la captura de Aliste, quien sería extraditado.
Herrera se trasladó a Neuquén -junto a la fiscal Silvana García- para reunirse con efectivos de la Policía de esa provincia.
Según lo que manifestaron ayer algunos de los investigadores, los relojes que controlaban ambos artefactos estaban dispuestos para que la detonación fuese de madrugada. Entre las 4 y las 5 del martes, según trascendió. Por ello, la teoría de una acción intimidatoria resulta viable, más allá de que los responsables siempre debieron contemplar la posibilidad de un fatal desenlace.
Por otro lado, entre los integrantes de la Fuerza hay convencimiento de que el segundo artefacto también tenía como destino una sede policial.
"Oportunistas"
El comisario mayor Ives Vallejos relativizó la "pista chilena" y aseguró que "cuando haya precisiones" se harán públicas (ver aparte). Al mismo tiempo, tildó de "oportunistas" a grupos que "en busca de publicidad" se adjudican el hecho a través de Internet, como ocurrió con la "Brigada Luciano Arruga".
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