Ahora se evalúa no avanzar con la creación de una mega-cartera conformada por Economía e Infraestructura
Con la idea de "achicar estructuras y articular las políticas de los dos ministerios", según se explicaron los motivos de la fusión en su momento, en los laboratorios del Ejecutivo provincial se había avanzado con la idea de que Economía e Infraestructura se transformaran en una sola cartera. El proyecto fue reconocido por voceros del gobierno bonaerense que incluso habían blanqueado que su futuro titular sería el actual ministro del área de Hacienda, Alejandro Arlía.
Pero en las últimas horas en el gobierno provincial se estaría reviendo el proyecto, al calor de la resistencia sindical a la fusión y las advertencias que habrían llegado desde algunos gremios en relación a los reclamos salariales que dispararía la medida.
En medio de las versiones sobre los cambios en el gabinete provincial, ayer se sumó el trascendido de que el gobernador Daniel Scioli estaría efectivamente analizando no avanzar con la unificación y mantener para su segundo mandato la actual arquitectura ministerial que muestra por un lado a Economía y por el otro a Infraestructura.
En diversas fuentes pudo saberse ayer que, de todas formas, Scioli mantendría la idea original de que Arlía se haga cargo de Infraestructura, con lo cual, de confirmarse, se abriría una vacante impensada en el ministerio de Economía.
ALGUNAS RAZONES
Uno de los motivos centrales por los que el gobierno provincial podría desistir de la fusión, tiene que ver con la disímil situación laboral de los empleados de ambas carteras y las dificultades para amalgamarla.
Concretamente, los trabajadores de Economía tienen un régimen horario de 40 horas semanales pero, además, entre otros conceptos, cobran una bonificación del 125% sobre el sueldo básico.
En cambio, los empleados de Infraestructura desempeñan una carga horaria de 30 horas semanales y la bonificación que obtuvieron producto del blanqueo de Urpes, trepa al 80% del básico. Pero además, hay regímenes especiales en Vialidad y otras dependencias.
De esta forma, los agentes de Economía disfrutan de un régimen salarial más ventajoso que sus pares de Infraestructura. Así, si se avanzara con la fusión, debería asimilarse la situación laboral entre ambos regímenes que impactaría con una fuerte mejora en los haberes de los actuales agentes de Obras Públicas.
Esta situación ya habría sido advertida por algunos sindicatos a funcionarios del Ejecutivo, en el sentido de que una medida de esas características dispararía reclamos salariales en el resto de las reparticiones para obtener los mismos beneficios.
Ese sería, trascendió ayer, uno de los motivos por los que la idea de fusionar los ministerios estaría en revisión. El otro, la resistencia de gremios específicos de Infraestructura de que esa área pierda el status de ministerio.
ESPECULACIONES
Pero, como se dijo, si finalmente la fusión no se concreta, las diversas fuentes consultadas indicaron que Arlía de todas formas se mudaría a Infraestructura.
Pero no se trataría de una mudanza a secas: el ministro ampliaría su influencia en el gabinete bonaerense porque dejaría un funcionario de su confianza al frente de Economía.
En ese contexto, Arlía mantendría además su influencia en la Agencia de Recaudación (Arba) a través de la ratificación de Martín Di Bella al frente del organismo recaudador.



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