Así lo indicaron ayer desde la DDI de Lomas de Zamora, que detalló que se concretarán en las primeras horas del día.
La pareja de Erika Soriano, la embarazada desaparecida hace ya 18 días, se fue de su casa de Coronel Santiago 1433, partido de Lanús. Se trata de Daniel Lagostena, el hombre sobre quien recayeron las sospechas de la familia de la joven desde el primer momento.
Según trascendió, el hombre le dejó las llaves de la vivienda a su padre y hubo un allanamiento ayer a partir del cual habrían dado con una carta que decía: “Me voy porque no quiero ser el chivo expiatorio de esta causa”. De todos modos, esta información no fue ratificada por la DDI de Lomas de Zamora, que tiene a cargo la investigación.
Fabián Tosso, titular de la dependencia, hizo ayer por la noche la presentación ante la Fiscalía que interviene en el caso para que expida la orden de allanamiento. El hermetismo en la causa es total, pero desde la DDI advirtieron que el procedimiento en la casa donde viven Daniel y Erika se realizarán entre las 6 y la 8 de hoy.
También aclararon que “hasta el momento, no ingresó la Policía” y que “los primeros allanamientos” se concretarán a primera hora de hoy, cuando “el Juzgado de Garantías tome acción”.
Además, detallaron a Info Región que el padre de Daniel Lagostena fue quien “radicó la denuncia por desaparición” y advirtieron que no tienen conocimiento sobre la existencia de una carta escrita por él. Según trascendió, la misiva decía: “Me voy para no ser un chivo expiatorio del caso”.
Estas palabras serían en alusión a las acusaciones de la familia de Erika, pero ayer en diálogo con este medio, la madre de la joven desaparecida, María Esther, aclaró que ellos “nunca lo acusaron deliberadamente”, sino que expresaron las sospechas que tenían sobre su presunta relación con la desaparición de Erica, el 21 de agosto.
“Todavía no reaccionamos y nos enteramos por los medios, tenemos entendido que si, que se fue, y bueno; cuando la Policía lo encuentre veremos que es lo que pasó. Se dice que no quiere ser el chivo expiatorio y la realidad es que nosotros nunca lo acusamos deliberadamente, sólo dijimos que las actitudes de el nos parecían sospechosas”, sostuvo la mamá de la embarazada y mamá de una nena de 12 años.
Y apuntó: “Nosotros desconfiamos de él pero sabemos en realidad que a Erika le puede haber pasado cualquier cosa”. “Todo lo que dijimos nosotros es real, no hemos modificado ninguna cosa; de todos modos, es raro lo que está pasando, nosotros tampoco tenemos comunicación con la familia de él”, completó.
La noticia de la desaparición de Daniel de hizo conocida durante la tarde de ayer, pero el hermetismo en el caso es total. “Suponemos que la Policía seguirá buscando, realmente no hablamos hoy con la policía, estamos shockeados con esta noticia”, dijo María Esther.
Lo cierto es que desde ayer, se presume que Daniel se fue de su casa sin dejar claro su rumbo. La existencia de una carta que hablaba de sus intensiones de irse tampoco fue confirmada por fuentes policiales y hoy se realizarán los primeros allanamientos.
Tampoco hay noticias sobre el paradero de Erika Soriano, quien fu8e vista por última vez el sábado 21 de agosto, cuando vestía un sweater gris y calzas y botas negras. Desde ese momento se realizaron rastrillajes en Saladillo, el Riachuelo y hubo también una búsqueda “puerta a puerta” en Lanús, donde reside la pareja.
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