El cuarto día de paro y movilización de los empleados municipales, que se llevó a cabo ayer a la mañana, culminó con el acuerdo de los trabajadores de continuar con las medidas de fuerza, en reclamo por incremento salarial y mejoras en las condiciones laborales.
La movilización de ayer comenzó con algunos sobresaltos. A las 9, cuando empezaban a reunirse los trabajadores municipales, personal de Infantería empujó a algunos manifestantes y hubo forcejeo. Intentaban impedir que corten la calle, en la esquina de San Luis y Santa Fe. Afortunadamente, se calmaron las aguas y la movilización, luego, pudo iniciarse con normalidad.
Los empleados, esta vez con más banderas verdes y blancas de la Unión de Trabajadores Municipales (UTM) y otras en las que se referían con enojo a algunos funcionarios del Ejecutivo municipal, marcharon por el centro. En un principio habían acordado ir hasta el Centro Cívico Municipal pero luego desistieron de esta idea. “No fuimos al CCM porque nos avisaron que allí había decenas de efectivos de la policía esperándonos. El Ejecutivo está buscando que nos enfrentemos con la policía para decir que tenemos actitudes violentas”, dijo Serrudo a El Tribuno. El recorrido, finalmente, fue: Santa Fe, San Juan, Pellegrini, Caseros, Balcarce, Belgrano, Deán Funes, Córdoba y San Luis, hasta desembocar nuevamente en Tránsito.
Allí, Serrudo manifestó la necesidad de no abandonar las medidas de fuerza: “La única batalla que se pierde es la que no se hace. Hay mucha gente que no quiere entender que el reclamo de los municipales es justo”, sostuvo Serrudo.
El Ejecutivo municipal inició negociaciones con los sindicatos municipales para acordar el aumento salarial de 2012. Sin embargo, Serrudo no asistió al primer encuentro. La próxima semana se hará el segundo encuentro y esperan que la UTM se siente a la mesa de diálogo.

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