Las modificaciones presentadas por el Ejecutivo a las ordenanzas Fiscal e Impositiva fueron rechazadas en la sesión especial del Concejo Deliberante. La ausencia de la concejal oficialista Cecilia Conte y la no inclusión de su suplente fue criticada por la oposición.
El análisis de la sesión, nuevamente marcada por sorpresas y especulaciones, puede dividirse en una dimensión netamente política y en otra de tipo técnico- política.
A nivel político, la ausencia de la concejal oficialista Cecilia Conte y su no reemplazo por un suplente, volcó el resultado final de la votación. De contar con la totalidad de los concejales, el oficialismo estaba en condiciones de obtener la mayoría y lograr el pase de las ordenanzas a la Asamblea de Mayores contribuyentes (ya que se trataba de una sesión preparatoria).
Para la oposición, la no presencia de Conte fue una maniobra “especulativa”, “un circo” y “una payasada” con la finalidad de “no sacar” la reforma impositiva, y abrir la posibilidad de un veto del intendente al presupuesto 2013- aprobado en la sesión anterior por el voto de parte de la oposición- por considerarse deficitario. De acuerdo a este postulado, José Eseverri estaría en condiciones de poder prorrogar el presupuesto del 2012 y gobernar con recursos “de manera discrecional”, según denunciaron.
Desde el oficialismo, el concejal Julio Frías, volvió a sostener que sin la aprobación de las ordenanzas Fiscal e impositiva, el ejercicio 2013 es deficitario, ya que el cálculo estaba basado en las proyecciones que incluían los recursos surgidos del aumento de tasas (argumento que originó la abstención del bloque durante la votación del presupuesto). El vocero del eseverrismo, se mostró sorprendido ante la preocupación de los ediles opositores por la ausencia de Conte y les “ofreció” la posibilidad de desbaratar la estrategia oculta del Intendente “aprobando el aumento de tasas”.
En tanto, María Victoria Wright (Coalición Cívica) sostuvo que con la postura oficial “volvimos a asistir a la payasada de la sesión anterior”. En igual sentido, el edil por la UCR, Franco Cominotto, dijo sentirse “muy apenado por asistir a un circo, donde solo falta el trapecio para el Intendente”, mientras que su par de bancada, Ernesto Cladera, afirmó “que pocas veces como hoy siento que la discusión es ociosa” y calificó a la sesión como “un juego de fulleros”.
El concejal Mariano Ferro (Unión Celeste y Blanco) advirtió que este tipo de movidas “desprestigian la función de los concejales” mientras que en cambio, Juan Sánchez (PJ), destacó que “esta noche el Concejo impidió un impuestazo en Olavarría”.
A nivel técnico-fiscal, la propuesta oficial presentada en el recinto por la concejal Liliana Rizzonelli, que finalmente sería rechazada, se centró en la creación de una tasa de seguridad denominada “tasa de protección ciudadana, civil y de seguridad vial” con un valor de 20 pesos mensuales, subas en los mínimos y las alícuotas de seguridad e higiene, incrementos en los impuestos para terrenos baldíos y una tasa de derechos de publicidad en cartelerías de los comercios.
En gran parte de los fundamentos, hizo hincapié en el estancamiento de los valores de las tasas desde hace varios años.
A su exposición, le siguió una extensa argumentación del concejal del PJ Sergio Milesi, quien tras sostener que era necesario “desmitificar que el Presupuesto y la ordenanza Fiscal e Impositiva ameriten un tratamiento conjunto” volvió a manifestar la existencia de una subestimación de los ingresos presupuestados por el oficialismo, lo que le permitirá al Ejecutivo contar con recursos de “libre disponibilidad” dijo y afirmó que de acuerdo a los gastos y recursos proyectados “no resultaba necesario un aumento de tasas”.
Tras una larga deliberación, las modificaciones a las ordenanzas Fiscal e Impositiva fueron rechazadas, con el voto negativo de todo el arco opositor. A favor de la iniciativa, votaron el oficialismo y Silly Cura, quien retornó a su banca tras la ausencia registrada en la sesión anterior.




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