Es lo que prevé construir, hasta el final de su mandato, Juan Schiaretti. Lo que no inaugure, deja la plata.
No es una entrevista, no hubo ocasión de repreguntar ni de desviar la conversación hacia otros asuntos de agenda como la causa que se reabre sobre los presuntos sobresueldos cobrados por él cuando revistaba como secretario de Industria, durante el gobierno de Carlos Menem o los arreglos salariales con los estatales. Su complicada agenda de trabajo impidió un encuentro cara a cara, con esas libertades, explicaron sus colaboradores. La alternativa fue esta.
–Muchas obras anunciadas son para la ciudad. ¿Esto tiene algo que ver con que es el distrito más difícil para el justicialismo?
–Se están haciendo obras en toda la provincia y en la Capital también. Tal vez llame la atención en la ciudad de Córdoba la cantidad de obras que estamos haciendo, pero esa cantidad guarda correlato con las del interior. Para tener solamente un ejemplo: los gasoductos troncales significan una inversión de la Provincia de 364 millones de dólares, más de 1.300 millones de pesos, que no están en la Capital y están en el interior.
–¿Existe alguna obra que piense como su emblema?
–No tengo obras que sean un emblema, pero a la que le tengo más cariño es el monumento al Brigadier General Juan Bautista Bustos pese a que no es la obra de mayor inversión. Le tengo más cariño porque es sacar del olvido de la historia a quien fuera un héroe nacional y nuestro primer gobernador constitucional de la provincia.
–Teniendo presente el tiempo de ejecución de las obras anunciadas se vislumbra que sus inauguraciones caerán en medio del calendario electoral 2011, ¿teme que las califiquen como inauguraciones de campaña?
–En primer lugar, no sé cuando serán las elecciones del año 2011. Es algo que decidiremos en marzo, abril del año que viene y en segundo lugar dudo que estén terminadas. Yo aspiro a que la mayoría de las obras estén terminadas antes de que finalice mi mandato y las que no estén terminadas antes de que finalice mi gobierno les voy a dejar los recursos específicos al próximo gobernador para que puedan culminar las obras, a través de un instrumento legal que permita que queden esos fondos y se puedan utilizar para esas obras.
–La inversión en obra pública tendrá correlato en otros gastos estatales menos visibles como los programas sociales o las inversiones en calidad educativa, ¿Cuánto se incrementará en su último año de gobierno el presupuesto en las carteras sociales, educación, salud y desarrollo social?
–Sin duda. Serán las que más se incrementen, como a lo largo de todos estos años, porque nuestra inversión fue siempre la de mejorar nuestra educación con la incorporación no solo de infraestructura sino reparando escuelas y construyendo aulas. Ahora hemos lanzado un programa de reparación y de construcción de 50 nuevas escuelas por 300 millones de pesos. Nuestro programa de gobierno durante todos estos años ha venido invirtiendo en salud, a través del nuevo pacto sanitario que nos permitió poner médicos en todas las localidades de Córdoba, a través de la mejora desde los dispensarios hasta los grandes hospitales regionales. También en Desarrollo Social con el aumento de prestaciones del Paicor o con programas como el de “Las Nuestras”, que es una ayuda a las mujeres que menos tienen.
O sea: permanentemente en lo único que se ha incrementado a lo largo de estos años las erogaciones de la Provincia ha sido en educación, en salud y en seguridad, como viene sucediendo con la incorporación de policías y móviles pese a las dificultades que sufrió Córdoba en 2008 y 2009. Y el último año va a ser igual.
–Su gobierno tuvo dos años complicados por efectos de la crisis con la Nación y luego con el parate económico global. Ahora, tras la firma del desendeudamiento parece conseguir más holgura y encarar obras de infraestructura más ambiciosas ¿Se lamenta no haber tenido una primera mitad de mandato tan trabada? ¿Volvería a pelearse con la Nación sabiendo del tiempo que le ha costado a su gobierno esa disputa?
–Yo no me peleé con nadie, lo que siempre hice y voy a seguir haciendo es defender los derechos de Córdoba y de los cordobeses; y no nos vamos a poner de rodillas los cordobeses ante nadie por más de que eso pueda molestar a algún poderoso que pretenda tomar represalias.
–Además del paquete de obras anunciado, ¿Cuál imagina que terminará siendo el gasto en obras públicas en el período 2010-2011?
–Va a ser ligeramente superior a lo que pagamos en el 2009. Para que tenga una idea en el año 2009 la Provincia pagó, pese a la crisis de obra pública, 1.210 millones de pesos. El programa de obras públicas para el 2010 y 2011 va a ser de alrededor de 1.350 millones de pesos en el 2010 y 1.350 millones de pesos en el 2011. Tal vez no se haya notado lo que hemos pagado de obras en el año 2009 porque eran cosas que estaban lanzadas de antes.
–Recibe críticas de la oposición por el nivel de endeudamiento de la Provincia. ¿Con estas obras no se están generando nuevas acreencias que complicarán a futuras gestiones?
–En el 2009 pagamos 1.210 millones de pesos de obra pública sin que existiera el Boncor II. Lo cual significa que la mayoría de las obras públicas se financian con recursos genuinos de la Provincia. Pero las obras se hacen mayoritariamente con fondos genuinos de la Provincia y no con créditos.


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