Hablar no es tan complicado

La reunión de los autoconvocados con las autoridades de salud y la firma de un acuerdo demuestran cuán estériles pueden ser los enfrentamientos.
Voluntad, interés general, responsabilidad. Tres obligaciones que cargan los líderes, los dirigentes y, especialmente, las autoridades. Se acordaron y acordaron. La trascendencia fue reconocida y se reconocieron. Que se miraran a la cara era sano y fue saludable. Hablaron cara a cara, sin megáfonos ni micrófonos, y se entendieron. La simpleza de la solución choca con la complejidad de la causa. Sólo el gran esfuerzo puesto en juego permitió un triunfo de alto nivel para toda la sociedad.

El camino fue difícil: unos y otros tuvieron que soportar el escarnio, el ninguneo, la agresión, la violencia, la falta de respeto, la soledad, la vergüenza; y, sin embargo, tuvieron la altura de cerrar la puerta y de dejar que el funcionamiento de la salud de los tucumanos se cure.

Autoconvocados y responsables del área sanitaria de la provincia afrontan ahora la tarea más difícil en estos tiempos: aguantar la presión de afuera, sostener la palabra y la firma y disfrutar lo conseguido que no es ni para unos ni para otros sino para el bien general. Es complicado porque en la Casa de Gobierno hubo festejos por el triunfo y los médicos también sintieron que habían ganado. Ambas cosas son ciertas, lo importante es que ninguno crea que derrotó a alguien.

El acuerdo dejó enseñanzas.

José Alperovich, que se recibió de político rindiendo pocas materias, había aprendido que los problemas se solucionan subiéndose al ring y que concluyen cuando el otro termina sangrando. Esta experiencia le sirvió para entender que la pelea sólo sirve para los espectadores. El boxeador tomó conciencia de que él también, alguna vez, puede caer a la lona. Pero lo más importante es que tomó conciencia de que es gobernador, de que cualquier pelea es contra una parte de su propio cuerpo y de que noquear al otro es golpearse a sí mismo.

El mandatario sufrió desgastes a lo largo de este año y medio de tensión. Nunca dejó de tener razón en cuanto a que los autoconvocados no tenían la autenticidad legal para exigir respuestas. Alperovich se dio de bruces y aprendió inesperadamente una máxima que inmortalizó su neo líder, Juan Domingo Perón: "la única verdad es la realidad". Los autoconvocados, a fuerza de auto-convocarse, demostraron que tenían más autoridad gremial que cualquier otra agrupación.

Los dirigentes gremiales tendrán que hacer un acto de contrición para sacar conclusiones positivas que les sirvan para mañana.

Recuerdos del futuro

"Pertenecer tiene sus privilegios". Eso decía la publicidad con la cual se promocionó durante años una tarjeta de crédito. Ese es el eslogan que motoriza la toma de decisiones de los alperovichistas en esta primera década del siglo XXI. Pero en ciertas circunstancias, cuando los acontecimientos entran a terapia intensiva, hacen faltan agallas, reacciones rápidas y, por sobre todo, poner el cuerpo a la hora de las decisiones; se muera o no el paciente, se solucione o no el conflicto. Deja de tener importancia la persona que debe actuar en consecuencia. Eso le ocurrió a los legisladores, especialmente a los oficialistas. Para ellos "pertenecer tiene sus privilegios" y saben que ante cualquier equivocación se quedan sin la "Alperovich express". Los representantes del pueblo no supieron ni pudieron hacer nada por la solución de este conflicto que afectó tanto a los médicos como a los ciudadanos que les delegaron el poder a los legisladores. "Dice José que no hay que meterse" y cumplieron el mandato que ni siquiera el gobernador debe haber dado, sino que algún obsecuente "sijosesista" acercó sintiéndose el exégeta del mandatario. Cuando Alperovich aceptó que el diálogo era el mejor camino, obsecuentes y adherentes de la tarjeta oficialista comprendieron que la deuda que figuraba en el resumen de gestión no iba a ser fácil de pagar.

La oposición también quedó congelada en un comercial de la televisión de los 70. "... el cigarrillo de las desventajas" repetía el mensaje cuando algún fumador presumido metía la pata porque su cigarrillo era más largo que los comunes. La cruzada de los autoconvocados recibió apoyos por doquier, de todos los colores e ideologías. Aportaron gente que puso el cuerpo; pero, para buscar soluciones, los médicos se quedaron solos. Es que el diálogo y el acuerdo era el "cigarrillo de las desventajas", que los opositores nunca hubieran querido fumar.

Los partidos políticos desvencijados y con líderes que se miran el pupo fueron los únicos derrotados de este hito en la gestión.

El diálogo que implica una mirada de respeto por el otro fructificó en el municipio donde las autoridades se dignaron en escuchar a los ingenieros y aplicaron sus aportes para mejorar el control de las construcciones en la ciudad, algo que no hicieron durante meses. Y el broche de oro fue el encuentro que tuvieron el presidente del Consejo Asesor de la Magistratura (CAM), Antonio Gandur, que volvió a sentirse protagonista y poderoso al sentarse a hablar de igual a igual con el gobernador. Aparentemente, fumaron la pipa de la paz para que de una vez por todas salgan los nombramientos de jueces.

Lista baja calorías

La capacidad para dialogar no fue lo único que cambió esta semana. El gobernador decidió que en la Capital haya una lista oficial tanto para elegir concejales como para elegir legisladores. Eso sí será una lista light. Cuando los "sijosesistas" le llevaron el modelo de voto, Alperovich se dio cuenta que en la Capital no podía llevar un lugar en blanco. Entonces tomó la decisión: que todos los que buscan la reelección vayan por un partido acoplado. El re-re gobernador dio marcha atrás porque de esa manera evitaría planteos judiciales que puedan detener el proceso electoral o una travesura política de aquellos que se les ocurra hacer una interna. Ante varios testigos, Alperovich repasó: por el este la lista oficial la va a encabezar Osvaldo Jaldo y por el oeste, Sergio Mansilla. Uno de los que oyó este mensaje y se quedó mudo fue el presidente subrogante monterizo Regino Amado. En la Capital los nombres serán puestos por el mandamás y como tal vez no sean tan conocidos ya la apodaron como la lista "bajas calorías".

Eternamente reelecto

Con los acoples, Alperovich obliga a todos los dirigentes a revalidar sus títulos. Además están atados a trabajar por el candidato a gobernador. Para no dejar nada librado al azar, todas las mañanas la casa del gobernador se convierte en una unidad básica. Todos hablan de política y sólo se interrumpe cuando el subsecretario de Salud, doctor Alberto Sabaj, tiene algún dato sobre el estado de salud del padre del gobernador.

La discusión política jamás se abre para analizar una derrota. Por el contrario el tema que toma más cuerpo es la reforma constitucional que pueda darle la reelección indefinida al dueño de casa. El "eternamente reelecto" se entusiasma con que una vez concluidos todos los comicios de 2011 llamar a una Constituyente. Así volverá a encontrar agotada a la oposición. Quiere que a fines de 2011 o en febrero de 2012 se vuelva a vivir la historia de 2006. Aunque parezca una broma, todo va en serio.

Superhéroes

Algunos seguidores de la chica maravilla de los K contaron que el hermano de la diputada Stella Maris Córdoba fue tentado para ser legislador por el oeste por el dúo dinámico de Edmundo Jiménez y de Marcelo Caponio. Batman y Robin fracasaron en el proyecto de acercar a la chica K. En el entorno de Córdoba no soportan ver como los bussistas de nacimiento como Javier Morof o Carlos Canevaro tienen hasta pases libre en los actos, mientras que ellos suelen ser víctimas de los patovicas.

No es el único cuestionamiento a los raros romances alperovichistas. Hay peronistas que no entienden por qué en Simoca, el intendente radical, Luis González, está cada vez más sordo a los reclamos "sijosesistas".

Peor es el humor de los concepcionenses que sostienen que el intendente Osvaldo Morelli ya dio demasiadas vueltas en la calesita peronista y es hora de que suelte la sortija.

Comentá la nota