Te presentamos la propuesta de los postulantes a la vicegobernación de la provincia de Mendoza
El candidato a vicegobernador de Francisco Pérez asegura que pase lo que pase no confrontará públicamente con quien fue elegido para gobernar la provincia, acepta que está soportando pedidos de los empresarios y considera que en la Legislatura hay mucho para hacer.
Carlos Ciurca comenzó a militar en 1984 representando a la Juventud Peronista en el Congreso Provincial del PJ. Pero se hizo conocido allá por 2001, cuando instaló un trole en medio de la peatonal para reclamar contra el proyecto de privatizar la empresa de transporte.
Fue director de Medio Ambiente y Urbanismo de Las Heras, presidente del PJ en esa comuna, diputado por dos períodos, ministro de Seguridad y de Desarrollo Humano de Celso Jaque, entre otras cosas.
-En sus recorridas ¿qué es lo que más reclama la gente de la Legislatura?
-Hay tres temas fundamentales en los que tiene que colaborar la Legislatura. La ley provincial de Educación tiene que salir en los próximos meses. Pero, además, hay que fijar nuevas metas para el Consejo Provincial de Educación. En Salud, la gente quiere centros de atención sanitaria las 24 horas, y para esto hay que convocar a todos los actores comprometidos y hacerlo a partir de una ley.
-¿Entonces usted no cree en la reforma que anunció el ministro Juan Carlos Behler?
-Yo creo que debe ser rediscutido con todo el sector. Pero siguiendo con los pedidos de la gente, el tercero es por mayor seguridad. Por eso hay que sumar 500 cámaras por año. La idea es llegar a 2.000 más antes de terminar la gestión.
-La Legislatura debería ser un espacio de consenso. Pero si sucediera algo similar a lo que ocurrió con Cristian Racconto, ¿usted renunciaría?
-Sé que no me voy a pelear porque formo parte de un proyecto y creo que la mayor responsabilidad la tiene el gobernador. Además, Paco tiene la capacidad de poder debatir y escuchar. Seguramente habrá diferencias, pero se convertirán en aportes.
-¿Puede existir una diferencia irreconciliable?
-En política no puede existir lo irreconciliable. Salvo que tomes posturas políticas diferentes y lo traslades a lo institucional como sucedió con Cristina Fernández y Julio Cobos. Fijate la relación entre Cobos y Jaliff, entre Scioli y Néstor. Éstas dos demuestran que sí se puede.
-¿Las diferencias que hay en el gabinete hoy podrán ser superadas?
-Ya lo están, la mayor fortaleza que tiene el PJ es que después del 29 de mayo todos entendimos que hubo un reacomodamiento y que había que cumplirlo.
-Si el 23 Pérez se convirtiera en gobernador, Cazabán, Raúl Leiva, y el carmonismo, ¿tendrían lugar en el gabinete?
-El 29 de mayo nos propusimos caminar hacia el 23 de octubre sin comprometer espacios para nadie. Esto nos permite decir que nadie está excluido y nadie está convocado para cargos que no existen.
-Durante sus recorridas habituales de campaña ¿Ha recibido pedidos y presiones de los empresarios?
-Sí, pero los pedidos de empresarios son como las cartitas de los reyes, se reciben todas y después te traen lo que pueden. Hay que ser equitativo con todos los hijos y eso es lo que vamos a aplicar… (sonríe)
-¿Y qué sectores han presionado más?
-Las cámaras de productores y de la construcción.
-¿Y qué piden?
-Un microemprendedor te pide 10 mil pesos y un gran empresario te pide una megalicitación. Pero es como le dije, después los reyes traen la licitación.
-¿Cree que el kirchnerismo ha maltratado al Gobernador?
-El trato personal a la hora de los resultados no tiene que tener una evaluación personal sino institucional. Lo que hay que medir es lo objetivo. Lo que sí puedo afirmar es que nuestro interés es tener una relación amable y demostrar que somos parte de este proyecto.
Si yo evalúo los fondos nacionales que vinieron para Mendoza, creo que hemos sido tratados de manera igualitaria con otras provincias que tienen los mismos indicadores de Mendoza.
-Mirando los resultados, ¿sigue creyendo que valió la pena tanta lealtad?
-Podemos evaluar obras, y otras cuestiones, y en esto la lealtad valió. Después hay otra cosa que es la valoración personal. Y en esto estoy convencido de que si Cristina gana, hay un lugar para el Gobernador.
Pablo Priore: “Necesitamos gobernadores que defiendan a Mendoza”
Tiene 38 años y hace 22 que participa en política. Allá por 1989 fue presidente del Centro de Adherentes para menores de 18 años en el Partido Demócrata.
Fue dos veces concejal de Capital por esa fuerza y por diferencias en la conducción se desafilió en 2007 para comenzar a trabajar en el armado del Pro en la provincia. Considera que los subsidios en transporte, electricidad y agua deben ser restringidos a los sectores de menores recursos y el resto debe pagar las tarifas del mercado.
Abogado de profesión, ha representado a las empresas de transporte público y a particulares. No hace deportes y dice que su único hobby son sus tres hijas.
-Una vez caminada la provincia ¿qué es lo que siente que está pidiendo la gente de la Legislatura?
-En primer lugar, creo que es necesaria una reforma política seria, una solución definitiva al problema. Hay que terminar con las listas sábana y avanzar en el voto electrónico que ya funcionó en dos provincias.
Pero, además, hay que pulir algo de la reforma política de la Nación porque si bien las internas fueron buenas, todos los partidos políticos deberían estar incluidos en el financiamiento para dar a conocer sus propuestas. Lo que debería hacer el Estado provincial, que gasta demasiado en publicidad, es garantizar fondos para los partidos chicos.
-¿Está a favor de la reforma en relación a la reelección del gobernador?
-Creo que todos los partidos están tratando de poner títulos lindos que suenen progresistas, pero no plantean reformas de fondo. No estoy a favor de la reelección del gobernador y mucho menos de los legisladores.
-En base a los diferentes fracasos que se vivieron en torno a la figura de los vice. ¿Cuál cree que es el rol que debieran cumplir?
-Lo de Julio Cobos y Cristian Racconto son dos cosas distintas. El primero no fue consultado sobre la polémica resolución 125, y eso demuestra la falta de diálogo que hay en la clase política argentina. La Presidenta no respetó el frente que se había planteado y de ahí surgió el quiebre.
Lo de Cristian Racconto fue diferente porque no hubo un hecho tan importante, más que su pelea con Alejandro Cazabán. Pero además no venía de la política, fue candidato a vice porque nadie quería ser y lo buscaron porque resultaba atractivo un extrapartidario, y eso fracasó.
-¿Y usted con Rosales cómo se lleva?
-En mi caso, más allá de que hoy representamos espacios políticos distintos con Luis, tenemos una relación personal que viene desde hace 20 años cuando yo trabajaba en la Subsecretaría de Turismo. Por eso creo que la pelea sería imposible. Obviamente vamos a tener diferencias, pero lo vamos a discutir hacia adentro.
-Al mirar el último spot de campaña de Rosales, ¿no le da temor de que los ciudadanos los tilden de mano dura?
-Lo que nosotros estamos diciendo es que hay que cumplir la ley. Si eso es ser mano dura, prefiero que me digan eso y no que estamos para favorecer a los delincuentes.
-Los servicios públicos y los subsidios, ¿deberían seguir funcionando bajo el mismo esquema?
-Lo primero que hay que modificar es el transporte público, buscando una red de transporte que se integre con el Metrotranvía. En relación a las tarifas hay que analizar bien a quién se está subsidiando.
Quienes puedan pagarlo deben hacerlo al valor de mercado, porque si no nos encontramos con un pasaje barato, electricidad y agua económica para todos, cuando en realidad deberían ir destinados a los que no pueden afrontarlo. Eso sí, hay que implementar un sistema de premios y castigos porque sectores de menores ingresos no pueden gastar de más, hay que establecer un mínimo de consumo o tarifa social, para evitar el derroche.
-Una vez caminada la provincia ¿qué es lo que siente que pide el sector empresario y productivo a la Legislatura?
-Lo que piden es que el Estado les dé herramientas para poder competir. Hemos sentido que la provincia en vez de ser una ayuda para salir a vender, es un lastre. No quieren más opresión.
-En caso de convertirse en la fórmula ganadora, no siente miedo de quedar aislado de la Nación.
-Yo le devuelvo su pregunta con otra. ¿Qué es lo que ganó Mendoza alineándose con la Nación? Nosotros necesitamos gobernadores que defiendan a Mendoza y no a Cristina.
Además vamos a tener a Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, que están en la misma situación que nosotros. Todos ellos lograron imponer a sus candidatos sin colgarse de la pollera de la Presidenta. El gobernador Celso Jaque no tuvo la autoridad de exigir lo que nos corresponde.
Juan Carlos Jaliff: “Ninguna gestión desde 1983 tuvo más recursos que la de Jaque”
Milita en el radicalismo desde hace más de 36 años. Su primer cargo público fue durante la gestión de Santiago Felipe Llaver, quien lo nombró presidente del Instituto Provincial de la Vivienda. Fue presidente del partido en la provincia y en 1999 asumió como ministro de Gobierno, convocado por Roberto Iglesias.
En 2003, se convirtió en vicegobernador tras el triunfo de la fórmula con Julio Cobos y en 2008 fue nombrado presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, cargo en el que duró sólo un año. En 2010 asumió como senador provincial y ahora aspira a convertirse por segunda vez en vicegobernador, esta vez de la mano de Iglesias. Cree que gobernar ahora es mucho más fácil que hace una década.
-¿Qué está pidiendo la gente que pueda ser tratado en la Legislatura?
-Hay dos elementos recurrentes en las visitas a los barrios y son vivienda y seguridad. El primero ha explotado en el reclamo de la gente.
Estamos viendo un fenómeno que es mayor cantidad de gente en la misma vivienda, porque se casaron los hijos y como no se han construido casas nuevas, la gente está reclamando ampliaciones. Otro tema es la prestación del servicio de salud pública, las colas y la falta de atención en horario corrido en los centros de salud forman parte de los reclamos más comunes.
-¿Qué opinión le merecen las campañas que se están tornando cada vez más agresivas?
-Es lógico y era de esperar. No he escuchado que los candidatos del oficialismo salgan a defenderse con la campaña. No hay debate sobre la gestión del gobierno de Celso Jaque. Lo lógico sería que Pérez plantee lo que hicieron, lo que pretenden continuar y lo que quieren cambiar. Pero esto no ha pasado y esto lo ha convertido en una campaña inédita.
-¿Qué lo diferenció a usted de Cristian Racconto?
-Lo primero fue la confianza. Es el gobernador el que debe dar todo el apoyo al vice para que no ocurra lo que sucedió con el vicegobernador actual. Para ser un buen vice, hay que ser un buen negociador y conciliador.
Pero para ser bueno, los interlocutores con los que te sentás a debatir deben sentir que el vice tiene todo el respaldo del gobernador. Los muchachos de la oposición sabían que cuando yo cerraba algo con ellos, de eso no se hablaba más. Era casi como si lo dijera el gobernador. Además, yo tenía mi propio poder político, lo que te da años de militancia.
-¿Cómo fue la relación con Julio Cobos durante su gestión?
-Desde el ´83 hasta la actualidad nunca el oficialismo en Mendoza tuvo mayoría en las cámaras. Por eso discutimos muchas veces, porque Julio pretendía que las leyes salieran tal cual como las mandaba. Pero entendió rápidamente que las leyes hay que discutirlas previamente con la oposición.
-¿Pudo tomar decisiones importantes mientras Cobos estaba fuera de la provincia?
-Sí, una de las que más recuerdo es el rechazo de un balance de Obras Sanitarias, fue una decisión difícil porque la empresa ya estaba mal. Además, debo haber sido el vicegobernador que más decretos firmó mientras estaba el gobernador fuera de la provincia.
-¿Si hubiese estado sentado en el Congreso el día de votación por la resolución 125, habría votado igual que Julio Cobos?
-Lo que sucedió ahí fue que Julio nunca se sintió integrado al proyecto nacional, porque así se lo hicieron sentir. Por otra parte no le deseo a nadie que pase lo que pasó él durante estos cuatro años.
-Si integra la fórmula ganadora, ¿convocaría a Cobos para formar parte del equipo?
-El ya dijo que se quiere dedicar un tiempo a la actividad privada, por eso no hay ninguna posibilidad, pero por supuesto que será un hombre de consulta.
-¿Cómo cree que van a encontrar la provincia si se convierten en triunfadores el domingo 23?
-Gobernar ahora es mucho más fácil que haberlo hecho desde el 99 hasta el 2003, hay más recursos y no hay crisis. Desde 1983 no hubo otra gestión que tuviera más recursos que ésta, por eso no entiendo lo que ha hecho Jaque.
Salvo la de (Rodolfo) Gabrielli, que cobró los 1.000 millones por el juicio de las regalías, los demás debieron gobernar con menos recursos. Nos preocupa mucho el déficit, se ha tomado deuda para gastos corrientes y esto nunca sucedió ni durante la gestión de Iglesias ni la de Cobos.
-En las reuniones que han organizado con las cámaras de empresarios. ¿Cuáles son los pedidos más recurrentes?
-La falta de competitividad de la producción agrícola de Mendoza es lo que más se ve. Esto está relacionado directamente con el valor del dólar, que hoy está condicionando el crecimiento de las economías regionales. Hay fuertes reclamos. Lo que hay que hacer para ayudar al sector es generar incentivos fiscales, bajar la presión impositiva y terminar con las retenciones.




Comentá la nota