Hablan de “especulaciones políticas” de Salvo y Acuña

Hablan de “especulaciones políticas” de Salvo y Acuña
Adelantados a los tiempos electorales, el peronismo de Morón comenzó con una fuerte disputa de espacios. No fueron pocas las fuentes que señalaron que se sumó a este escenario un nuevo actor: se trata de Pablo Salvo, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, quien cuenta con la anuencia y el apoyo político de dirigentes foráneos, como el intendente de Hurlingham, Luis Acuña.
Una serie de denuncias cruzadas entre los dirigentes gremiales y funcionarios del gobierno local dejan en evidencia las grietas entre ambos sectores. Uno de los puntos más álgidos de la disputa fue en abril, cuando en medio del peor temporal que azotó a la provincia de Buenos Aires en décadas, los trabajadores del Obrador Municipal, en una medida extrema, se declararon en paro.

Los razonamientos esbozados por ambos espacios tienen su cuota de lógica: por un lado, Salvo y los suyos reclaman un aumento del 35% para todas las categorías y que se blanquee todo el salario de los empleados. En tanto, desde el Municipio recordaron que ese aumento -el más significativo de los municipios de la zona- lo otorgaron para las categorías más bajas y que en ningún caso el aumento fue inferior a los 700 pesos en mano; además, por decreto se incrementó en un 21% los salarios medios y en un 15% para los que perciben sueldos más altos.

Sin embargo, el Sindicato -uno de los tres que nuclean a empleados municipales- sigue dinamitando puentes. Mantiene un plan de lucha y de movilización permanente que incluyó varias marchas al centro de Morón e inclusive con incursiones en actos institucionales para incomodar al Ejecutivo. De hecho, ayer jueves por la mañana -al cierre de esta edición-, un grupo de integrantes del gremio cortaba una mano de la Autopista del Oeste a la altura de Castelar.

Así las cosas, el intendente Ghi declaró sobre el reclamo que “hay claras especulaciones políticas”.

Según el jefe comunal, “no hay un conflicto gremial, hay claras especulaciones políticas”. Para Ghi, “es llamativo que un sindicato que representa a tres municipios sólo reclame en Morón donde se otorgó el mayor aumento salarial”.

Lo cierto es que la avanzada gremial coincide con los buenos vínculos cosechados por Salvo con sectores muy críticos del sabbatelismo como el moyanismo, dirigentes que responden al gobernador Daniel Scioli y, sobre todo, con el intendente Acuña.

Como se sabe, en julio pasado el jefe comunal de Hurlingham sorprendió a muchos al reconocer en el programa televisivo Primer Plano sus intenciones de comandar Morón. Lo que la mayoría entendió como una chicana política, con el pasar de los días fue tomando más fuerza. En esa emisión, Acuña se inclinó por apoyar la candidatura presidencial de Scioli para 2015.

Acuña se posicionó como uno de los pesos pesados de La Juan Domingo en la región, la agrupación peronista que responde al gobernador e intenta emular a La Cámpora para disputarle poder al kirchnerismo en territorio bonaerense.

A fines del mes pasado, el hurlinguense encabezó junto a Pablo Navarro, funcionario de Scioli y ex candidato a intendente de Morón hasta que bajó sus pretensiones frente al kirchnerismo, el lanzamiento de La Juan Domingo en tierras sabbatelistas.

Ese día, Acuña llegó a la Sociedad Italiana de Morón acompañado por su mujer, la senadora bonaerense María Azucena Ehcosor, y por su hijo, Fabrizio, concejal de ese distrito. Además, hubo gente que fue movilizada desde ese partido hacia Morón.

Si bien Salvo optó por no concurrir “para no mostrarse”, según indicaron a El diario fuentes cercanas al kirchnerismo, nadie duda que cuenta con cierto aval desde ese espacio: “No solo por su postura de confrontación permanente contra la gestión municipal, sino porque tiene contactos permanentes con Acuña”, agregaron los voceros.

Por ejemplo, el día del 60 aniversario de la muerte de Eva Perón, Acuña concurrió a la misa en homenaje que se realizó en la Catedral de Morón y después, sin disimulo, caminó algunos metros para visitar la sede del sindicato en la calle San Martín.

Hay otras versiones que indican que ambos volvieron a verse las caras nuevamente en el Sindicato hace pocos días. La relación Salvo -Acuña también quedó al descubierto cuando el de Hurlingham se acercó a Morón en la asunción del gremialista a fines del año pasado.

Pero la postura de Salvo, ya tendría cimbronazos internos. Según pudo saber este semanario, los métodos de Salvo están generando fisuras en el seno del gremio. Néstor Rodríguez, segundo en la línea de mando del sindicato, no estaría tan de acuerdo con “la postura intransigente de Salvo, quien intenta esmerilar el poder de Ghi constantemente”, señaló una de las fuentes consultadas, la misma que aclaró: “Por ahora, la lucha entre ambos es subterránea pero las diferencias se marcan cada vez más”.

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