Un aplauso tupido cerró ayer la conferencia del arquitecto urbanista Jorge Mario Jáuregui en el Centro Cultural América de Mitre 23, que habló ante un salón colmado de público, sobre "Estrategias de Articulación Urbana para una Ciudad Dividida".
"La arquitectura no crea conceptos, sino que utiliza conceptos de otros campos", dijo Jáuregui que ejemplificó las formas en que la arquitectura se vincula con la filosofía, la psicología y el arte.
"Va entre el arte y la ciencia, es una amalgama de razón y emoción, eso que produce modernidad y ciudades con alta calidad estética, dijo en relación a la arquitectura.
Ustedes ven el espíritu carioca", dijo Jáuregui después de exhibir videos con tomas aéreas de Río de Janeiro y antes de entrar a los detalles de su trabajo en La Rocinha, una de las favelas más populosas, donde viven unas 100.000 personas y concurren a diario 6.000 prestadores de servicios o el Complejo de Alemao donde hay 13 favelas y 80.000 moradores.
Sostuvo que el poder público debe crear oportunidades para que haya proyectos que no sean sólo resultado de la acción privada y que la idea del espacio público y el bien común se induce desde el poder público. Mencionó que se habla de la ecología y aconsejó que antes de iniciar los proyectos hay que pensar en “la ecología mental, la social, la ambiental y la existencial, esta última entendida como la necesidad de reconfigurar la relación entre el comportamiento individual y colectivo en el espacio público”.
Ante las preguntas finales dijo que no hay garantías de que la infraestructura pública se conserve y cerró su exposición agradeciendo al Centro de Estudios General Juan José Valle que lo contactó y posibilitó su presencia en Salta.
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